Visite Buitrago del Lozoya, en Madrid.

Visite Buitrago del Lozoya, en Madrid.

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A menos de una hora de Madrid: el pueblo del siglo XI donde se puede pasear por una muralla medieval

Un refugio histórico rodeado de agua donde el tiempo se detiene en la Sierra de Guadarrama, con murallas de leyenda y un museo que te sorprenderá.

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Como si estuviese en pleno corazón de la Edad Media. El ruido del tráfico de la capital se disuelve en el aire puro de la sierra. Es el privilegio de vivir en una región que, a pocos kilómetros de los rascacielos, custodia tesoros que parecen sacados de un manuscrito antiguo.

Aquí, el tiempo no se mide en minutos. Se mide en siglos.

Un lugar en el que una imponente fortaleza de piedra se alza sobre el río, creando la ilusión óptica de una ciudad flotante que emerge del agua como por arte de magia.

En la era de la inmediatez y el estrés digital, el verdadero lujo se encuentra en la desconexión. Las escapadas de proximidad han dejado de ser un plan B para convertirse en el ritual favorito de quienes buscan belleza y autenticidad sin necesidad de pasar horas en un aeropuerto.

Madrid esconde joyas que son Patrimonio de la Humanidad. Pero también pueblos que, sin necesidad de grandes campañas publicitarias, te atrapan por su magnetismo histórico y su serenidad.

Piedras milenarias

Caminar por un adarve medieval, sentir la rugosidad de una piedra colocada hace casi mil años y contemplar el horizonte desde una torre de vigilancia es una experiencia que suele asociarse a los castillos de Escocia o a las villas de la Toscana.

Sin embargo, este escenario épico se encuentra mucho más cerca de lo imaginado, resguardado por las cumbres de la Sierra de Guadarrama y abrazado por las aguas cristalinas del río Lozoya.

Buitrago del Lozoya es una villa que ostenta el título de ser el recinto amurallado mejor conservado de toda la Comunidad de Madrid. Este pueblo del siglo XI es el único de la región que mantiene su cinturón de murallas completamente íntegro.

Ofreciendo a los visitantes una de las estampas más espectaculares de la península. Una "isla" medieval que desafía el paso del tiempo rodeada casi por completo por el agua.

La muralla de Buitrago del Lozoya, en Madrid.

La muralla de Buitrago del Lozoya, en Madrid.

El gran atractivo de Buitrago del Lozoya es la posibilidad de pasear por su muralla medieval. Con más de 800 metros de longitud, su construcción original se remonta a la época musulmana del siglo XI, aunque fue reforzada y ampliada tras la Reconquista.

Lo que hace especial a este monumento es que cuenta con un tramo visitable: el Adarve Alto, que permite a los viajeros subir a las almenas y recorrer la fortificación a gran altura.

Desde allí arriba, la vista es sencillamente hipnótica. A un lado, el entramado de calles estrechas y tejados rojizos. Al otro, el cauce del río Lozoya funcionando como un foso natural inexpugnable.

Es el lugar perfecto para los amantes de la fotografía y para quienes buscan esa sensación de libertad que sólo dan las alturas.

El barbero de Picasso

Pero Buitrago no sólo vive de sus piedras milenarias. Entre sus murallas se esconde una de las historias más curiosas y entrañables del arte español. En este pueblo se encuentra una colección de Picasso que no se ve ni en el Reina Sofía ni en París.

Todo se debe a Eugenio Arias, un vecino de Buitrago que trabajó como barbero y confidente del pintor malagueño durante su exilio en el sur de Francia.

@culturacmadrid Un nuevo hogar para el Museo #Picasso de Buitrago del Lozoya: casi 400 metros cuadrados acogerán las obras de arte que el genio malagueño regaló a su barbero en esta localidad de la @Comunidad de Madrid. ¡Qué ganas! Arrancamos con las obras 🏗️ 🖼️ #MuseosMadrid #PlanesMadrid #PueblosMadrid #MadridEsCultura ♬ som original - Conde X

Picasso, en un gesto de profunda amistad, le fue regalando dibujos, cerámicas y grabados dedicados a lo largo de décadas. Arias, fiel a sus raíces, decidió que este tesoro artístico debía pertenecer a su pueblo.

Hoy, el Museo Picasso - Colección Eugenio Arias es una parada obligatoria que permite conocer el lado más humano y cotidiano del genio cubista.

Para completar esta inmersión histórica, la visita al Castillo de los Mendoza, o Castillo de Buitrago, es imprescindible. Esta fortaleza gótico-mudéjar del siglo XV no es sólo un conjunto de muros imponentes. Es un laberinto de leyendas donde sus siete torres, todas diferentes entre sí, han custodiado invitados de la talla de la reina Juana la Beltraneja.

Aunque el interior ha sufrido el paso del tiempo, su estructura defensiva sigue siendo un ejemplo magistral de la arquitectura señorial castellana.

El Castillo de Mendoza, en Buitrago del Lozoya (Madrid).

El Castillo de Mendoza, en Buitrago del Lozoya (Madrid).

Tras explorar el castillo, el plan perfecto es perderse por el casco antiguo. Visitar la Iglesia de Santa María del Castillo, con su impresionante techo mudéjar restaurado, y cruzar el emblemático Puente del Arrabal. Desde la otra orilla, al atardecer, el reflejo de la muralla iluminada sobre el espejo de agua del Lozoya ofrece una vista imborrable.

Y, para cerrar la jornada con un broche de oro, no hay mejor plan que catar la gastronomía local en sus asadores tradicionales, donde el cordero de lechal y la carne de la Sierra de Guadarrama se maridan con vinos de la región. Recordando que el placer de viajar también se saborea.