Planta de Volkswagen en Martorell.
Volkswagen recortará 50.000 empleos hasta 2030, reducirá la producción y deja en el aire cuatro plantas en Alemania
El grupo alemán considera que tiene un exceso de capacidad productiva de medio millón de unidades anuales.
El grupo Volkswagen ha aprobado su plan de transformación con la mirada puesta en 2030. El Consejo de Supervisión de la compañía ha decidido para entonces un recorte de 50.000 puestos de trabajo.
Esa cifra supone la mitad de la que se llevaba especulando desde antes del verano. El grupo alemán trata así de frenar el impacto de la llegada de los coches chinos y la caída en las ventas.
Por ahora no hay detalles sobre a qué grupos afectará ni la forma en la que se llevará a cabo. Mucho menos se habla de países que se puedan ver afectados.
Se marca un objetivo financiero para 2030 que alcance un margen operativo del 9%, equivalente a un beneficio operativo de unos 31.000 millones de euros.
Volkswagen reconoce que tiene en estos momentos un exceso de capacidad de 500.000 vehículos anuales en Europa, por lo que habrá un recorte en la capacidad de producción. El objetivo es no fabricar más de nueve millones de coches cada año.
Esto hará que muchas de sus plantas en Europa tengan que repensar su futuro. De hecho, ya avisa de que sus fábricas en Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm no tienen garantizada actualmente una asignación competitiva de modelos entre 2031 y 2034.
No anuncia todavía su cierre, pero se estudiarán posibles usos alternativos y deberá presentarse un nuevo esquema industrial europeo antes de finales de junio de 2027.
El grupo alemán se marca como objetivo ir reduciendo de aquí a 2035 el número de modelos que hay en su catálogo. Exactamente en un 50%, y las combinaciones de equipamiento interior en el entorno del 75%. ¿Objetivo? Fabricar más unidades de cada modelo y ganar escala.
Pese a que se da por hecho que Seat desaparecerá, todavía no se ha tomado una decisión al respecto. O al menos no se ha hecho pública. El objetivo, como ya dijo la empresa en 2023, es que la marca sea sustituida por Cupra. Está por ver si el emblema automovilístico español seguirá empleándose para otras formas de movilidad.
En el caso de las plantas en España, Martorell y Sagunto, su futuro está garantizado en los próximos años.
Martorell y Sagunto
Para la planta catalana existe un programa industrial hasta 2030 para producir el Cupra Raval, Volkswagen ID. Polo, Seat Ibiza y Arona, el Seat y Cupra León y el Cupra Formentor.
A partir de este año hay algunos compromisos de modelos eléctricos pero no existe un programa completo.
Para Sagunto la situación es distinta. Se transforma para la fabricación de celdas de baterías, cuya producción estable se espera para el año que viene. Un proyecto que estará a pleno rendimiento en 2030 con la construcción de 40GWh anuales.
Volkswagen también va a buscar una simplificación tecnológica. Para ello se van a concentrar plataformas, arquitecturas electrónicas, sistemas de asistencia... Diferenciando las soluciones destinadas a mercados occidentales y orientales.
Inversión e I+D
Para ello se va a llevar a cabo una inversión de 135.000 millones de euros en inversiones e I+D entre 2027 y 2031.
También habrá una revisión de las participaciones, de los negocios y de los activos inmobiliarios para reducir aproximadamente un tercio de cada una de ellas.
Por último, habrá una reforma de toda la dirección con estructuras ejecutivas más pequeñas, menos niveles de decisión y un sistema de remuneración variable ligado a resultados.