Cartel de Ford Almussafes. Europa Press
Ford copia la estrategia china de fabricación local al firmar en España su primera alianza con un productor asiático
Ford reduce a la mitad su capacidad productiva en una década.
La estrategia de globalización da paso a una de localización.
Más información: El acuerdo entre Ford y Geely, más cerca: la firma china se instalaría en la planta 'Body 3', la más moderna de Almussafes
"Europa ha cambiado para siempre". Son palabras de Jim Baumbick, presidente de Ford Europa, en el acto de presentación de la joint venture que el fabricante norteamericano ha firmado con el gigante chino Geely Holding Group, matriz de firmas como Volvo Cars, la empresa homónima, Polestar y Lynk&Co, entre otras enseñas.
Lo cierto es que Ford ha copiado la estrategia de fabricación local china. Una estrategia puesta en marcha a finales de los años 70 del siglo pasado consistente en que la mayoría de la propiedad recae en la firma china.
Ahora, Ford ha trasladado esta estrategia a Europa, un mercado caracterizado por la fuerte competencia, un exceso de normativa y la transformación hacia una electrificación cuya demanda se sobrestimó.
La joint venture estará liderada por Ford, quien ostentará el 66% de la sociedad, mientras que Geely se quedará con el 34% restante.
Esta nueva estrategia también implicará el traspaso de los activos de producción de Ford España a la nueva alianza formada entre los dos grupos. Eso sí, las actividades de ventas, distribución y marketing seguirán perteneciendo a Ford España.
De la globalización a la localización
Sin duda, la industria del automóvil se halla sumida en un proceso de transformación sin precedentes. Y dicha transformación difiere en las distintas regiones del mundo.
Así, mientras que China lidera el desarrollo de los vehículos de nueva energía (eléctricos, eléctricos de autonomía extendida e híbridos enchufables), gracias a su total dominio de la cadena de valor de las baterías.
Asimismo, Europa apuesta por la electrificación, mientras que EEUU vira hacia la hibridación.
Ahora bien, si la estrategia pasaba antes por la globalización, ahora la regionalización es la tónica que impera impulsada por la geopolítica y el auge de los vehículos de bajo coste y alta tecnología procedentes de China.
Ford reduce sus activos en Europa
Sin embargo, el desarrollo productivo de Ford en Europa sigue un camino completamente distinto al desarrollado en EEUU. La estrategia seguida por la marca del óvalo en el Viejo Continente se caracteriza por desprenderse de buena parte de sus activos.
En la actualidad, la multinacional norteamericana posee dos plantas de producción de vehículos (Colonia y Almussafes) y otros dos centros de producción de motores en Reino Unido. Ahora bien, el 34% de los activos de Ford en Almussafes pasarán a ser de Geely.
Una estrategia similar siguió con la factoría de Ford en Craiova (Rumania), donde se produce el Puma y furgonetas pequeñas, la cual es propiedad de Ford Otosan, la joint venture de Ford y el conglomerado industrial turco Koç Holding y que está participada a partes iguales al 41% (el 18% restante cotiza en la bolsa de Estambul). Dicha joint venture también se encarga de la producción en los centros de Gölcük, Yeniköy y Eskişehir en Turquía donde se producen la gama de furgonetas de la marca del óvalo.
Con todo, Ford Motor Company ha reducido a la mitad su capacidad productiva en Europa en la última década. A nivel productivo, la plantilla se ha recortado a la mitad desde 2016, hasta situarla en los 24.000 trabajadores. En este tiempo, su capacidad productiva en la región se ha reducido en más de un 60%, hasta situarse por debajo de los 600.000 vehículos fabricados en Europa.
En el caso de España, la producción de Ford ha caído a mínimos históricos en 2025 tras fabricar tan sólo 98.591 unidades del Kuga, el único modelo que produce la factoría valenciana.
A nivel laboral, Ford también ha reducido ostensiblemente su plantilla en el mercado patrio. Al cierre de 2025, Ford dio empleo en España a 4.288 trabajadores, lo que supone casi la mitad en comparación con los trabajadores con los que contaba en 2016.
"No es una pelea justa"
"No deberíamos dejarlos entrar a nuestro país (a los fabricantes chinos). La fabricación es el corazón y el alma de nuestro país, y perder eso a manos de estas exportaciones sería devastador para Estados Unidos". Estas palabras las pronunció Jim Farley, consejero delegado de Ford Motor Company, en una entrevista en Fox durante 2025.
Sin embargo, la realidad es más tozuda. Ford lleva años de repliegue en el Viejo Continente con el fin de centrar sus operaciones en su mercado doméstico.
Es lo que ha pasado con la factoría de Almussafes. Pese a que Geely tan sólo se quedará con el 34% de los activos de la multinacional norteamericana en España, esto supone un cambio importante frente a lo afirmado por el directivo de la compañía un año atrás.
Eso sí, fuera de EEUU. En su mercado doméstico, Ford acaba de dar marcha atrás con su estrategia de eléctricos y apostará por la hibridación. Esta revisión de la estrategia, en la que llevará a cabo una transformación de sus plantas de vehículos eléctricos en Estados Unidos para fabricar híbridos y automóviles de gasolina, le ha costado al grupo estadounidense 19.500 millones de dólares.