Mate, un gato gris con los ojos verdes y las orejas hacia abajo.

Mate, un gato gris con los ojos verdes y las orejas hacia abajo. Archivo redacción

Mascotario

Manuel Manzano, veterinario: "La persona favorita de los gatos es siempre la que se muestra un poco más distante"

El experto explica que la elección de un individuo favorito depende de factores clave como la socialización temprana y el respeto al espacio personal.

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En los hogares donde conviven varios miembros humanos con uno o más felinos, a menudo se observa una clara preferencia por parte del animal hacia un individuo en particular.

A diferencia de lo que ocurre con otras mascotas, la elección de los gatos no siempre recae en quien pasa más tiempo en casa o en quien les proporciona el alimento de forma habitual.

La forma en que se estructura esta afinidad responde a la percepción única que el felino tiene sobre su entorno social.

El veterinario Manuel Manzano explica que, para entender este fenómeno, primero hay que comprender la naturaleza de la relación que el gato establece con los seres humanos, la cual dista mucho de la que mantienen otros animales domésticos.

Una percepción de igualdad

"A diferencia del perro, el gato nos considera como un igual, no tiene esa relación de sumisión. Nos ve como un gato o una gata grande, no como un ser inferior o superior. En la relación del día a día te entiende como un igual", señala el especialista.

Esta percepción de igualdad influye directamente en el proceso de elección. No obstante, factores como la edad y la etapa de desarrollo en la que el felino llega al hogar desempeñan un papel crucial.

La impronta inicial al separarse de la madre marca fuertemente los primeros lazos afectivos. "No es lo mismo un gato adulto que un gatito recién nacido o de pocos meses que llega de nuevo a casa".

Según explica el especialista, ese gato reconoce como persona favorita a ese primer ser humano que le recibe, que le da calor y alimento. Y asimilan esa figura cuidadora con su 'mamá humana'.

El carácter y el nivel de energía del animal también buscan un reflejo en la personalidad del humano elegido. Mientras que los gatos más jóvenes o inquietos tienden a conectar con personas más dinámicas, los felinos adultos o de temperamento pausado suelen inclinarse por perfiles más tranquilos.

Sin embargo, uno de los factores más determinantes es la distancia y el respeto al espacio personal que el humano demuestra. "Al gato, por lo general, no le gusta que el humano sea especialmente sobón".

Este animal se lleva súper bien y elige como referente a la persona que le respeta, que mantiene esa distancia y no está todo el día persiguiéndolo. "Esa persona un poquito más distante tiende a ser, por lo general, la elegida", explica el veterinario.

Las señales sociales

Una vez que el vínculo se consolida, el gato manifiesta su preferencia a través de un repertorio claro de señales sociales y de marcado. El uso de las glándulas faciales para impregnar su aroma en el humano es una de las muestras más evidentes de aceptación en su círculo íntimo.

"Te recibe siempre que llegas a casa con mimos, se frota sobre ti y cuando lo coges en brazos intenta pasarte su cara por encima porque en el cuello tiene unas glándulas que secretan feromonas y con eso te marca. Te está diciendo que formas parte de su círculo más íntimo", indica el experto.

A estos gestos se suman el amasadito con las patas delanteras —un comportamiento remanente de su etapa de lactancia—, el ronroneo ante la sola presencia de la persona elegida y la insistencia en mantener el contacto incluso tras puertas cerradas.

La confirmación definitiva de este lazo se observa en la rutina del descanso nocturno, donde el felino elige de forma voluntaria con quién compartir la cama, mostrando una preferencia constante que, según apunta Manuel Manzano, tiende a inclinarse mayoritariamente hacia las mujeres dentro del núcleo familiar.