Un perro mirando a su dueño mientras pasean en un parque.

Un perro mirando a su dueño mientras pasean en un parque. istock

Mascotario

Juan Manuel Liquindoli, experto en animales: "Cuando paseas a tu perro y gira la cabeza para mirarte, no es algo casual"

El educador explica que el acto de un perro mirando a su dueño durante un paseo es una forma avanzada de comunicación y referencia social.

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Para cualquier persona que conviva con un perro, los paseos diarios son una rutina familiar. Sin embargo, en medio de las caminatas, suele darse una interacción sutil pero profundamente significativa.

A este propósito, el etólogo Juan Manuel Liquindoli plantea una pregunta clave: "¿Alguna vez te diste cuenta que tu perro vuelve la mirada hacia vos? Ese gesto que muchas veces para nosotros pasa desapercibido, para ellos puede ser muy importante".

Esta simple acción de voltear a mirarnos no es producto del azar. Según el experto, "cuando están paseando y tu perro gira la cabeza para mirarte, no es algo casual. Los perros utilizan la mirada para comunicarse con nosotros de una forma extraordinaria".

De hecho, los estudios sobre cognición canina han demostrado que los perros ven a los humanos no solo como sus tutores, sino como una "referencia social" y una fuente de ayuda ante lo desconocido.

Buscando pistas en nuestras emociones

Para entender cómo funciona esta dependencia emocional, el vídeo relata un estudio clásico en el que los investigadores presentaban a varios perros un objeto extraño para observar sus reacciones.

El comportamiento fue revelador: la gran mayoría de los animales alternaba su mirada entre el objeto y la persona que los acompañaba, lo que indicaba que "no estaban mirando por casualidad, estaban buscando información".

La respuesta del humano resultó ser el factor determinante en la decisión del perro. Si el tutor mostraba una reacción positiva hacia el objeto, los perros se acercaban rápidamente y pasaban más tiempo explorándolo.

Por el contrario, si la reacción era negativa, los perros optaban por la cautela y tendían a acercarse más despacio o directamente a evitar el objeto. Los perros, por lo tanto, no se limitan a observar a sus dueños, sino que utilizan activamente esa información emocional para decidir cómo actuar.

El poder del vínculo

Un detalle fascinante que destaca el orador es que este fenómeno está intrínsecamente ligado a la relación entre el animal y su dueño. Cuando la persona presente en el experimento era un desconocido para el perro, el comportamiento del animal "prácticamente no cambiaba".

Esto demuestra que no buscan ayuda en cualquier humano, sino en su figura de apego. Como concluye el experto: "Los perros pueden utilizar nuestras reacciones emocionales como información para interpretar situaciones nuevas y eso parece estar profundamente influenciado por el vínculo que construyen con nosotros".

La próxima vez que salgas a caminar con tu compañero de cuatro patas y sientas que sus ojos se clavan en los tuyos, recuerda que te está utilizando como su brújula para entender el mundo. Y tú, "¿Tu perro suele mirarte durante los paseos?".