Un perro viejito.

Un perro viejito. istock

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Los veterinarios coinciden: "Es importante modificar la estructura de nuestra casa para los perros ancianos"

Aunque envejecer es un proceso natural, estos pequeños cambios ayudarán a los animales seniors a disminuir la ansiedad y los problemas.

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Angelica Rimini
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El envejecimiento de nuestras mascotas es un proceso natural, pero a menudo olvidamos que el entorno donde viven puede convertirse en su mayor aliado o en su peor enemigo.

Para ayudarnos a adaptar el hogar, la veterinaria Verónica Garcés comparte datos clave para que los animales puedan vivir mejor su vejez, transformando los espacios cotidianos en lugares seguros, cómodos y dignos.

Al realizar modificaciones en la estructura del hogar, no solo prevenimos accidentes graves, sino que también aliviamos los dolores crónicos derivados de la edad.

Los pisos lisos

Uno de los principales desafíos diarios para un canino anciano se encuentra justo bajo sus patas. Los pisos lisos, de cerámica o de madera pulida no son aptos para esas edades.

La especialista advierte que en este tipo de superficies el animal "resbala cada vez que camina. Sus articulaciones sufren para mantener el equilibrio".

En cambio, aconseja tapetes antideslizantes o alfombras, ya que "tienen un agarre seguro y protegen las articulaciones". Colocar estos materiales en las zonas de mayor tránsito le devolverá al animal la confianza para moverse por la casa.

Comer sin dolor

El momento de la alimentación también requiere una atención especial para evitar esfuerzos físicos innecesarios.

La veterinaria no recomienda el uso de los platos en el suelo ya que obligan a los animales a agacharse, adoptando una postura forzada que perjudica su anatomía.

Esta posición "presiona su cuello, columna y articulaciones delanteras", lo que puede transformar la comida en una experiencia incómoda. Es mejor posicionar los platos a la altura del pecho.

La experta asegura que "así comen sin dolor, hacen una mejor digestión y hay menos presión en articulaciones", permitiendo que se alimenten de una manera mucho más saludable.

Rampas y camas

La accesibilidad a los lugares de descanso compartido es otro factor crucial para su bienestar emocional y físico. El sofá o la cama suelen ser sus sitios favoritos para buscar refugio, pero un salto desafortunado puede provocarles lesiones severas.

En la casa es fundamental tener rampas o escalones junto a los muebles para que puedan subir sin esfuerzo a cualquier mueble, camas o sofá y estar más cerca de sus humanos de referencia.

De este modo, se les permite mantener el contacto afectivo con la familia sin necesidad de realizar impactos bruscos.

El descanso de un perro senior es sagrado para su recuperación diaria, pero el tipo de superficie influye directamente en su salud. En cuanto a las camas, la veterinaria recomienda utilizar una cama firme y sin borde, ortopédica.

Este tipo de colchón "es un soporte para sus articulaciones, está aislada del frío y pueden descansar".

Por lo contrario, las camas altas y muy acolchadas son un impedimento para ellos, debido a que "son muy inestables y difíciles de entrar y salir si ya tienen dolor articular", obligando al perro a realizar un sobreesfuerzo doloroso para lograr incorporarse.

Luces nocturnas

Finalmente, el deterioro de los sentidos es una realidad inevitable que altera la percepción que el animal tiene de su entorno. Es muy importante tener en cuenta que los perros senior pierden visión. Se desorientan y pueden golpearse.

Por esto, no son recomendados los espacios oscuros en la noche, ya que la penumbra absoluta suele detonar episodios de desorientación. En cambio, la mejor opción es optar por luces nocturnas de pasillo y colocar varias zonas de descanso por toda la casa.

La doctora concluye que "de esta forma puede ver por donde camina, disminuyendo la ansiedad y las probabilidades de accidentes", garantizando así una vejez tranquila.