Esther García Peréz, fundadora de Herbolario Para Animales.

Esther García Peréz, fundadora de Herbolario Para Animales. Herbolario por animales

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Esther García Pérez, 58 años, cambió su vida por los animales: "Las terapias naturales cuidan también de ellos"

Herbolario para Animales quiere reunir bajo un mismo concepto la oferta de fitoterapia, higiene natural, antiparasitarios y suplementación natural.

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En el año 2014, hablar de fitoterapia, dietas biológicas crudas o soporte emocional para animales de compañía era considerado por la gran mayoría del sector una excentricidad.

Sin embargo, las dinámicas de concienciación de los tutores y la evolución del mercado han consolidado un cambio de paradigma sin precedentes en la última década.

La medicina veterinaria integrativa abre las puertas de la práctica clínica tradicional a la sabiduría de los principios activos naturales, no como un sustituto, sino como un engranaje complementario que busca sanar desde la raíz.

El origen de una necesidad

Para comprender esta evolución es preciso remontarse a los pioneros del sector. Esther García Pérez (Madrid, 1968), fundadora de Herbolario para Animales, dio el salto viniendo de un bagaje profesional estrictamente enfocado en los humanos como osteópata y quiromasajista.

Su experiencia personal con la suplementación orgánica y la alimentación ecológica la empujaron a cuestionar las alternativas existentes para su propia perra, Coqui.

"Me di cuenta de que realmente esta atención de cara a los animales pues no existía, no estaba tan extendida. Y me preguntaba: ¿y por qué no?", explica Esther.

"Al final lo que decidí es abrir una tienda física, en 2014, en la que reuniera todas estas marcas de fitoterapia y suplementación natural para perros y gatos con dosificación recomendada por el fabricante y que nos garantizara una alta palatabilidad".

La palatabilidad y la adaptación de formatos se convirtió de inmediato en el gran caballo de batalla, especialmente en el tratamiento de felinos. Mientras que en perros la administración suele ser lineal, los gatos presentan una resistencia innata hacia ciertos sabores amargos.

Fabricantes especializados han tenido que refinar formulaciones, incorporando extractos inocuos como la vainilla en compuestos de CBD o diseñando pastas de administración tópica en las patas para favorecer el lamido por instinto de limpieza.

Integrativa no es alternativa

La confusión terminológica suele ser uno de los principales obstáculos en la divulgación de estas terapias. La Dra. Bárbara Gómez Poveda, veterinaria de Barvet Integrativa, es tajante al desmarcarse de corrientes de exclusión.

Para ella, la clave reside en la suma de recursos diagnósticos y farmacológicos orientados a resolver el origen primario de las patologías. "La medicina veterinaria integrativa al final no es que deseche la medicina tradicional, sino que además compone lo que se llama medicina alternativa... une ambas cosas", puntualiza.

"No tenemos en cuenta solo una u otra o desechamos una por querer usar la otra. Y sobre todo intentamos ir a la raíz del problema... Decir que usar plantas o principios activos naturales son alternativos cuando la farmacología surgió a raíz de eso me parece un error".

La diferencia metodológica se hace evidente en el tratamiento de trastornos comunes como las afecciones gastrointestinales.

Mientras el enfoque convencional actúa directamente sobre el freno sintomático inmediato (cortar la diarrea con un fármaco X), la veterinaria integrativa investiga los desencadenantes metabólicos, inmunitarios y ambientales para restaurar la mucosa y prevenir que el episodio vuelva a repetirse.

La revolución del tutor informado

El perfil de quien convive con un perro o un gato ha experimentado una metamorfosis radical. El desconocimiento generalizado en torno a modelos de nutrición natural como la dieta BARF (alimentos crudos biológicamente apropiados) ha dado paso a demandas altamente técnicas por parte de los propietarios.

Según relata Esther, la afluencia actual incluye a personas que solicitan de forma directa principios activos específicos: "Hoy en día ya te vienen con cosas muy definidas... te preguntan por la Artemisia annua para una leishmaniosis, por la cúrcuma para ayudar en la inflamación o por un cardo mariano para ayudar un poco a depurar el hígado y limpiar".

Este avance no solo es palpable en los usuarios directos, sino en las nuevas generaciones de profesionales clínicos que, al salir de las facultades, buscan herramientas terapéuticas más globales y holísticas.

El vínculo emocional y somático

El verdadero examen de la medicina integrativa se libra en el terreno de las patologías crónicas o avanzadas, donde los tratamientos paliativos convencionales suelen mostrar limitaciones o efectos secundarios severos.

"En diarreas, sobre todo cuando son intolerancias y alergias alimentarias, los propietarios están desesperados... Y cuando haces una terapia de restaurar esa mucosa intestinal y repoblarla, ven cambios increíbles". La veterinaria destaca la contundencia de los resultados en cuadros clínicos graves.

"O animales renales que en su veterinario les han dicho que están en estadio final y con dieta y suplementos se alarga la vida un montón. El último gato que tuve así me llegó con 10 años y lo eutanasié muy viejito, con 23".

La clave preventiva reside, de igual manera, en la eliminación de la inflamación crónica de bajo grado. El reemplazo estratégico de alimentos altamente procesados y ricos en carbohidratos por dietas naturales húmedas reduce drásticamente la producción de radicales libres.

Esto resulta crítico en especies como la felina, cuyo diseño biológico exige obtener la hidratación directamente del alimento húmedo para preservar la integridad de los tejidos renales.

Un pilar indispensable del cuidado holístico es el abordaje de la salud mental del animal y su interacción con el núcleo familiar. Trastornos como la ansiedad por separación o periodos de adaptación a mudanzas y nuevos miembros en el hogar encuentran en las terapias florales y la aromaterapia vías de estabilización eficientes.

Tanto Esther como Bárbara coinciden en que los animales actúan con frecuencia como espejos y receptores somáticos de las dolencias de sus propios tutores, llegando a reproducir los mismos síntomas físicos. Esto transforma las sesiones en una suerte de "terapia familiar" donde el propietario, al verbalizar el caso de su mascota, toma conciencia de su propia mochila emocional o de sus propios problemas de salud crónicos.

Límites, mitos y seguridad clínica

Pese a las notables bondades que ofrece el uso de la fitoterapia, ambas expertas coinciden en lanzar una firme advertencia contra la automedicación. El estigma de que "lo natural no daña" es uno de los mitos más arraigados y peligrosos entre los usuarios.

"Yo siempre les digo que sea natural no significa que sea inocuo y existen interacciones", advierte firmemente la veterinaria. "Al final son drogas vegetales y, como el nombre indica, tienen principios activos que pueden interaccionar de manera no favorable. No por el hecho de ser natural no pasa nada y puedo dar cualquier cosa o cualquier dosis".

Por este motivo, el protocolo riguroso en el herbolario especializado exige invariablemente un diagnóstico clínico veterinario formal previo y una estrecha colaboración interdisciplinar.

La complementariedad de visiones, lejos de generar fisuras, está empujando paulatinamente a que profesionales de corte estrictamente convencional comiencen a formarse e introducir estas soluciones biológicas al constatar la evidencia empírica en la calidad de vida de los pacientes.