Un gato.

Un gato. Istock

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Los veterinarios coinciden: la pérdida de un animal es dolorosa y requiere un proceso de asimilación adecuado

Jaume Fatjó, director veterinario y experto, aborda este delicado tema y ofrece pautas fundamentales para transitar el duelo de forma saludable.

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Angelica Rimini
Publicada

Despedirse de un animal de compañía representa uno de los momentos más difíciles para cualquier persona que comparte su vida con un perro o un gato.

Aunque a menudo la sociedad tiende a minimizar este dolor, los expertos coinciden en que la intensidad de esta pérdida es profunda y requiere un proceso de asimilación adecuado.

En un reciente vídeo de la Fundación Affinity, Jaume Fatjó, director veterinario y experto, aborda este delicado tema y ofrece pautas fundamentales para transitar el duelo de forma saludable, partiendo de la premisa de que este es un sentimiento completamente normal y humano.

El primer paso para superar la pérdida es validar nuestras propias emociones. El experto es claro al respecto: "El duelo por la pérdida de un animal de compañía es un proceso normal; nos sentimos tristes y apenados porque acabamos de perder a alguien querido, un miembro de la familia".

El veterinario subraya que la magnitud de este sentimiento no debe sorprendernos, ya que "lo que sentimos es totalmente comparable a lo que podemos experimentar cuando perdemos a una persona a la que queremos".

Es habitual sentir frustración o incluso buscar culpables durante las primeras etapas. Sin embargo, el mayor error que se puede cometer es reprimir esos sentimientos.

"No tenemos que pensar que es algo que tengamos que esconder o que no podemos compartir con nadie. Al revés, lo que tenemos que hacer es precisamente explicarlo, buscar a aquellos que nos quieren y expresar cómo nos sentimos", aconseja el especialista.

El tiempo y la verdadera superación del duelo

Una de las dudas más frecuentes es cuánto tiempo durará este dolor. Según el veterinario, el tiempo de recuperación "depende de cada uno de nosotros y de cómo haya sido la relación", pudiendo alargarse meses o incluso un año sin que esto deba ser un motivo de alarma.

Pero, ¿cómo sabemos que estamos sanando? Fatjó ofrece una reflexión muy reconfortante. "Superar el duelo no es olvidar, pero sí es ser capaces de pensar en aquel perro o aquel gato sin que ya nos produzca tristeza".

El objetivo final es integrar al animal en nuestra historia personal, de modo que podamos recordarlo con una anécdota de manera alegre, sin que ese recuerdo nos produzca pena.

Cuándo pedir ayuda y herramientas útiles

El proceso natural del duelo fluye a su propio ritmo, pero a veces nos podemos quedar estancados. El veterinario advierte que, si pasa mucho tiempo y la persona no consigue dejar de sentir un grado de tristeza muy fuerte al pensar en el animal.

"Sería el momento de consultar con un especialista en Salud Mental, como un psicólogo o un psiquiatra". Recibir apoyo psicológico es algo natural y que "no tenemos por qué esconder".

Además del apoyo del entorno y de los profesionales, existen recursos específicos. El veterinario destaca materiales disponibles en línea, como los del proyecto Bed Bones, diseñados por expertos en salud mental.

Estos recursos —que incluyen vídeos y textos— ayudan a entender las fases del duelo y resultan especialmente útiles para saber cómo explicarle la pérdida a los niños de la casa, adaptándose a sus diferentes edades.

Darse tiempo: el paso final

Jaume Fatjó deja una advertencia fundamental frente a las presiones externas: "No forzar la máquina, tenemos que darnos tiempo y dejar que el proceso avance", concluye.

A menudo, el entorno bienintencionado sugiere incorporar una nueva mascota rápidamente para mitigar el dolor, pero el veterinario es tajante: "No debemos forzarnos a adoptar un nuevo animal de compañía si todavía pensamos que no estamos preparados para ello".

Solo nosotros mismos podemos saber cuándo estamos listos para iniciar una nueva relación con otro animal.