Un perro border collie, sentado en un sofá.

Un perro border collie, sentado en un sofá. Archivo redacción

Mascotario

Manuel Manzano, veterinario: "El eclipse solar no va a afectar solamente a los humanos, sino también a los perros y gatos"

El experto explica que aunque el daño ocular es poco común, la oscuridad repentina altera sus ciclos circadianos y puede generar cuadros de ansiedad.

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El próximo miércoles 12 de agosto, España vivirá un eclipse solar total. Se trata de un evento astronómico de gran magnitud que no solo llamará la atención de las personas, sino que impactará directamente en el comportamiento y bienestar de los animales con los que convivimos.

Como explica el veterinario Manuel Manzano a través de un vídeo de YouTube, este fenómeno "va a afectar no solamente a los humanos, sino también a nuestras mascotas".

Por ello, el especialista enfatiza que existen una serie de técnicas estudiadas que nos permitirán actuar con anticipación para que nuestros animales no lo pasen tan mal y que podamos "fácilmente reconducir su cambio de comportamiento".

Cambios de luz imprevistos y ciclos biológicos

Los perros y los gatos poseen ciclos circadianos mucho más desarrollados y sensibles que los humanos, por lo que las alteraciones bruscas de iluminación alteran sus rutinas biológicas.

Manuel Manzano recuerda cómo vivió esta experiencia a principios de siglo cuando residía en Londres y presenció un eclipse total a mediodía: "Los pájaros de repente se callaron todos, y a nuestras mascotas esto les pilla de improviso".

En España, el fenómeno se producirá a las 7:30 de la tarde, una hora en la que la intensidad de la luz solar comienza a descender de forma natural. Sin embargo, el veterinario advierte que "aún así nos vamos a encontrar con reacciones no muy agradables en algunos casos".

Los riesgos para los animales

Ante la preocupación constante de los tutores sobre si sus compañeros pueden sufrir lesiones oculares por mirar al Sol, el especialista se muestra rotundo y aclara que "no, es algo imposible".

A diferencia de los humanos, a quienes se nos exige observar el eclipse con protección especial, los animales no miran fijamente al astro rey de forma voluntaria. "Aunque se dice que puede ocurrir, no es frecuente".

Sin embargo, por este motivo, la recomendación principal es resguardar a perros y gatos dentro del hogar, una medida natural que muchos de ellos tomarán por sí mismos. "Seguramente en cuanto empiecen a ver el cambio de luz ya se asusten y vuelvan a casa".

Manejar la ansiedad y el miedo

En los perros, el eclipse suele desencadenar una respuesta similar a la de una tormenta fuerte: se ponen nerviosos, caminan de un lado a otro o ladran. Esta situación puede ser de especial atención si el can ya sufre de estrés o ansiedad previa.

Para ayudarlos, el especialista propone aplicar el método Tellington aproximadamente una hora u hora y media antes del evento.

Esta técnica consiste en colocar una tela o faja pasando por las axilas del animal y atándola en la zona del abdomen sobre puntos corporales específicos. "Es un sistema que sin necesidad de medicamento, baja su nivel de ansiedad".

Para quienes no dispongan del material o encuentren compleja la técnica del nudo, el experto sugiere un recurso casero muy accesible: colocarle al perro una camiseta que le quede ajustada.

Esta prenda reproduce de forma rápida el efecto de presión y contención física del método Tellington, consiguiendo que el animal se sienta apretado para reducir esa sensación de miedo.

Si estas medidas físicas no resultan suficientes y el can manifiesta un estrés extremo con jadeos o gemidos persistentes, el veterinario indica que se puede recurrir a tranquilizantes de uso habitual en la clínica veterinaria.

"Se debe administrar conociendo la pauta y dosis correctas, adaptando tanto las presentaciones veterinarias como las de medicina humana".

Respetar su refugio

El gato experimenta el temor de una forma diferente al perro. Ante la bajada de luz, la respuesta felina habitual es buscar un rincón donde esconderse y cobijarse.

Preferiblemente, buscará un lugar donde "note que su espalda está protegida y que él tiene acceso a cualquier cosa que le pueda atacar".

El experto alerta sobre un error muy común que cometen muchos tutores al ver a su mascota escondida: sacarla de su escondite. "Van a conseguir el efecto contrario, que el animal se ponga mucho más nervioso, que ustedes también y que muy posiblemente se lleven más de un arañazo. No vale la pena".

La forma adecuada de actuar con los felinos es dejar que permanezcan en su refugio, acercarse con tranquilidad a hablarles con tono cariñoso y colocarles algo de agua y comida cerca.

Como explica el especialista, esto permite que el animal se pueda sentir seguro y tranquilo, logrando que el episodio pase sin complicaciones. Asimismo, si el gato se muestra receptivo y busca el contacto, acompañarle, acariciarle o cepillarle con calma resultará una actividad muy relajante para él.