Un perro tumbado por la calle.

Un perro tumbado por la calle. istock

Mascotario

Cristina Ibáñez, abogada: "Si un animal está en riesgo, llama al 112 y documenta todo lo que puedas sin exponerte"

La experta en bienestar animal da la clave para actuar a tiempo en un caso de maltrato o agresión.

Más información: Ya es oficial en España: se han registrado 1.377 delitos contra los animales y 756 personas investigadas o detenidas

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Presenciar una situación de maltrato animal genera una mezcla inmediata de impotencia, rabia y urgencia. Sin embargo, en esos segundos críticos, la buena voluntad no basta si no va acompañada de una respuesta rápida y coordinada.

La abogada especializada en derecho animal, Cristina Ibáñez García, plantea una pregunta incómoda pero necesaria: "Si en este momento estuvieras viendo un caso de maltrato animal, ¿sabrías a quién llamar? La mayoría de la gente no lo sabe. Y en ese momento, no hay tiempo para buscarlo".

Saber actuar en esos instantes iniciales no solo ahorra tiempo, sino que determina el futuro legal del animal afectado.

Para ilustrar por qué la preparación previa es crucial, la letrada comparte una experiencia directa de su trabajo diario: "Hace poco tuve un caso sobre la mesa que empezó igual que empiezan casi todos: alguien vio algo, dudó veinte minutos sobre a quién avisar, y en esos veinte minutos se perdió buena parte de la prueba que habría hecho el caso mucho más sólido".

Por motivos éticos, no desvela detalles del suceso: "Proteger la identidad de quien lo vio y del animal implicado es, para mí, tan importante como la propia denuncia". Sin embargo, la lección que extrae de esa situación es rotunda.

"El orden importa: primero la emergencia, después la prueba, al final el seguimiento legal. Lo he visto una y otra vez en los casos que llevo, la diferencia entre un caso que avanza y uno que se archiva casi nunca está en la gravedad de los hechos. Está en si alguien sabía, antes de que ocurriera, qué hacer en los primeros minutos".

Por esa razón, la abogada enfatiza: "Esto no es un caso cerrado. Es la guía que me habría gustado que esa persona tuviera guardada en el móvil".

La ley en España

Conocer las herramientas legales con las que contamos ayuda a perder la duda al denunciar. Cristina Ibáñez explica el marco legislativo actual en España:

"En España, desde marzo de 2023 tenemos, por primera vez, una ley estatal pensada específicamente para esto: la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Antes de esta ley, cada comunidad autónoma y cada ayuntamiento regulaba el maltrato animal a su manera, con niveles de protección muy desiguales entre territorios. Ahora existe un marco común para todo el país".

A esto se suma la reforma del Código Penal a través de la Ley Orgánica 3/2023, la cual dio un salto cualitativo al crear "un título propio dedicado exclusivamente a ellos".

En la práctica, esto implica penas de prisión y sanciones económicas que van desde los 500 € en faltas leves "hasta los 200.000 € en las más graves, como las que causan la muerte de un animal, usarlo en peleas organizadas o su sacrificio ilegal".

El motivo para detallar estas leyes es claro: "Porque cuando alguien sabe que lo que está viendo tiene nombre legal y consecuencias reales, denuncia con más seguridad y con menos miedo a 'molestar por poco'. La ley ya no es una intención bonita en un papel: es una herramienta con dientes. Pero una herramienta solo sirve si alguien la coge a tiempo".

El protocolo de actuación: paso a paso en los primeros minutos

Para que cualquier persona sepa reaccionar sin perder la calma, Cristina Ibáñez marca el protocolo esencial que todos deberíamos tener en mente:

En primer lugar, es necesario priorizar la emergencia llamando al 112. "Si hay peligro inmediato para el animal o para ti, llama al 112. Es el número que coordina con la Guardia Civil, la Policía Local o el SEPRONA —el servicio de la Guardia Civil especializado en protección de la naturaleza y los animales—, según corresponda. No necesitas saber a cuál de ellos toca avisar: el 112 lo deriva".

Luego, es fundamental recopilar pruebas sin ponerse en riesgo. "Documenta todo lo que puedas, sin ponerte en riesgo. Foto, vídeo, hora exacta, ubicación. Si puedes anotar matrículas o descripciones sin exponerte, mejor".

La letrada subraya la importancia de este punto: "Esta prueba es, muchas veces, lo único que sostiene un caso cuando llega a instrucción judicial meses después. Los tiempos de la justicia son reales y honestos: no son inmediatos, y por eso la prueba del primer momento pesa tanto en el resultado final".

Y por último, poner el caso en el radar de profesionales y protectoras. "Pon el caso también en nuestro radar. Contacta con nosotras o con la protectora de tu zona. No sustituimos a la Guardia Civil ni a la policía, pero podemos hacer seguimiento legal del caso, presionar si se estanca en algún punto del proceso administrativo o judicial, y asegurarnos de que no se pierde entre expedientes".

Un matiz crucial: animales abandonados

Ibáñez aclara una diferencia operativa importante: "Si el animal está abandonado, sin dueño visible, y no en peligro inmediato, la vía es distinta a la del maltrato activo —puedes acercarlo con seguridad a una clínica veterinaria, que suele atender urgencias de animales sin titular conocido".

Proteger a los animales es una tarea que requiere leyes firmes, pero también de ciudadanos preparados para actuar sin dudar. Tener esta herramienta a mano en tu teléfono móvil marca la diferencia cuando más se necesita.