Cósima Ramírez.

Cósima Ramírez. Monica Mollá

Mascotario

Cósima Ramírez, por el Día Mundial de la Rana: "Son criaturas muy susceptibles a la contaminación"

Cósima alerta sobre la crisis global de los anfibios y los cuidados de tener ranas como mascotas.

Más información: Cósima Ramírez, sobre la primavera: "Entre las primeras señales de este renacer está la reaparición de la mariquita"

Angelica Francesca Rimini
Publicada

En la cultura de la Generación Z, las ranas se han convertido en un símbolo multifacético que abarca desde la estética digital hasta la salud mental y la identidad. Cósima Ramírez dedica su nuevo vídeo de Mascotario a este protagonista discreto pero esencial de nuestros ecosistemas.

"Mañana es el Día Mundial de la Rana, un día para concienciarnos sobre la crisis global de los anfibios, criaturas supremamente sensibles que sirven como bioindicadores ecológicos porque respiran parcialmente a través de su piel y son altamente susceptibles a la contaminación", explica.

Esta efeméride, que se celebra cada 20 de marzo, nació precisamente para llamar la atención sobre el rápido declive de estos animales en todo el mundo.

El gran momento de la rana

La primavera es, como señala Cósima, "el gran momento de la rana": tras el letargo invernal, muchas especies salen de sus refugios húmedos para iniciar la época reproductiva y "llenar las noches con sus cantos nocturnos".

Su ciclo de vida, ligado tanto al agua como a la tierra, hace que dependan de charcas limpias, temperaturas adecuadas y hábitats bien conservados; por eso, cuando las poblaciones de ranas disminuyen, suele ser una señal clara de que algo en el ecosistema se está rompiendo.

La crisis de los anfibios es global. Más de un tercio de las especies está en peligro de extinción por la combinación de pérdida de hábitat, contaminación, cambio climático y enfermedades emergentes como la quitridiomicosis, causada por un hongo que ha provocado declives masivos y extinciones en varios continentes.

En medio de este contexto, Cósima se detiene en una cuestión delicada: la idea de tener ranas como mascotas. "Algunas especies controladas por convenios internacionales pueden ser mascotas fascinantes", admite.

Sin embargo, subraya que requieren "cuidados específicos como una temperatura controlada, alta humedad, agua sin cloro, un terrario adecuado con escondites y suficiente ventilación, una dieta de insectos vivos y manipulación mínima por sus dueños, al ser animales que se estresan con gran facilidad".

La cautividad

Mantener anfibios en cautividad implica reproducir, dentro de un terrario, rangos de temperatura y humedad muy concretos y una calidad de agua excelente, algo que no siempre se tiene en cuenta.

Por eso lanza una advertencia clara: "Es importante comprarlas a través de criadores responsables y jamás capturar ranas silvestres". Recuerda que muchos anfibios están protegidos por convenios internacionales como CITES, que regulan o prohíben su comercio para evitar agravar aún más el declive de las poblaciones naturales.

Capturar ranas del medio no solo es dañino para el ecosistema, sino que puede ser ilegal y contribuir a la desaparición local de especies ya muy presionadas.