Un 'therian'.

Un 'therian'. EFE

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Veterinarios y animalistas cargan contra los 'therians': "Ridiculizan la lucha animal y estresan a los animales"

Este fenómeno está generando preocupación por las interacciones que se pueden crear entre 'therians' y animales.

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En la última semana, las redes sociales se han llenado de vídeos de jóvenes con máscaras y disfrazados de animales por las calles. Se denominan "therians" y son personas que dicen identificarse de forma psicológica, simbólica o espiritual con un animal concreto.

Aunque el fenómeno también está sirviendo para desplazar la atención mundial de cuestiones realmente importantes, como los casos vinculados a Epstein, la guerra en Palestina o la destrucción de infraestructuras en Irán, ha generado, además, un debate propio nada desdeñable.

Sabemos que no se trata de un trastorno mental ni de una disociación, aunque sí puede entenderse como una forma de exploración identitaria simbólica. No están causando daños directos a nadie en sí mismos, pero su forma de expresarse sí puede tener efectos colaterales.

En este punto, muchos psicólogos, veterinarios y animalistas destacan una preocupación concreta, estrechamente relacionada con las dinámicas que se pueden generar entre therians y animales reales.

Interacciones contraproducentes

"La tendencia 'therian' puede llegar a constituir una forma de ridiculización de lo que en verdad deseamos: una vida más digna para los animales que conviven con nosotros en todos los ámbitos", ha lamentado Yolanda Morales, portavoz del partido PACMA, en una entrevista con EFE.

Organizaciones animalistas como PACMA recalcan que "proyectar identidades humanas sobre los animales o fomentar interacciones basadas en esa identificación puede resultar contraproducente para su bienestar".

Ciertos comportamientos difundidos en redes sociales, en los que algunas personas intentan interactuar físicamente, jugar o incluso "enfrentarse" a animales en espacios públicos, pueden provocarles estrés, miedo o reacciones defensivas.

Ante las cámaras, la portavoz pide que dejen de molestar a los animales que se encuentran por la calle, porque "no tiene gracia". Esta forma de relacionarse con ellos puede provocar situaciones de riesgo reales, desconcertar y, sobre todo, excitar al animal, que puede terminar mordiendo a un therian. Esta reacción defensiva del animal podría derivar en un proceso de denuncia contra los dueños.

Mezclar identidades humana y animal sin una buena educación en bienestar puede derivar en prácticas que el humano percibe como "juego", pero que el animal vive como invasión, acoso o estrés. No es un juego inocuo. Es una situación de riesgo, difícil de manejar, que puede implicar consecuencias económicas graves, más allá de la incomodidad que pueda generar.

Desde esta perspectiva, el problema no es que un joven se ponga orejas de gato, sino que, amparado en esa identidad, fuerce interacciones continuas o muy intensas con animales que no han dado ninguna señal de querer ese contacto.

El animalismo ético

La portavoz del Partido Animalista ha aclarado en un vídeo de YouTube la total desvinculación del movimiento animalista respecto a este fenómeno. Los "therians" no forman parte de la lucha por los derechos de los animales y desde el partido piden no confundir ambas cosas.

Esta corriente identitaria de carácter subjetivo, en la que determinadas personas afirman identificarse espiritual o psicológicamente con animales no humanos, no guarda relación alguna con el activismo por los derechos animales.

Por ello, advierten de que su asociación con el animalismo puede generar confusión y perjudicar la imagen de un movimiento que lleva mucho tiempo intentando visibilizarse y cuya voz, por fin, empieza a escucharse.

"Un animalista es una persona que adopta una posición ética y política en defensa de los derechos de los animales en un mundo que se sustenta en su explotación, utilizando su condición y raciocinio humanos".

La diferencia es importante para no caer en la ridiculización del animalismo y de esa dimensión ética con la cual se mira hacia los animales. "No necesitan que nos disfracemos de ellos para defenderlos".