Un perro.

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Bolsas sostenibles para los excrementos de las mascotas: hechas con patata y maíz por solo 1,80 euros

Estas bolsas hechas con materiales vegetales facilitan la recogida de los excrementos y previenen la contaminación del medio ambiente.

Más información: Cósima Ramírez, sobre el uso del compost doméstico: "He tenido gusanos en una vermicompostera en el salón"

Angelica Rimini
Publicada

Muchos dueños de mascotas están empezando a optar por alternativas biodegradables y sostenibles para cuidar de sus animales y, al mismo tiempo, respetar el medio ambiente.

Las bolsas compostables hechas con materiales vegetales ayudan a reducir la huella ambiental, transformándose en una alternativa cada vez más interesante. No solamente sirven para recoger los excrementos de nuestros animales, sino que también aportan positivamente al ambiente.

A diferencia de las bolsas de plástico convencionales, estas opciones están diseñadas para cumplir su función y, después, integrarse de nuevo en el ciclo de materia orgánica. Suelen fabricarse a partir de fécula o almidón de origen vegetal, como la patata o el maíz, y no requieren derivados químicos del petróleo para su producción.

Eso significa que, al degradarse, se transforman en dióxido de carbono, agua, biomasa y compuestos inorgánicos sin dejar residuos tóxicos visibles ni microplásticos persistentes en el entorno. Pueden convertirse en compost en cuestión de meses, lo que las hace especialmente adecuadas para sistemas de recogida de biorresiduos.

Flexibles e impermeables

Es una alternativa muy interesante porque, más allá de su origen vegetal, ofrecen propiedades de uso similares a las bolsas de plástico habituales: son flexibles, resistentes e impermeables. Permiten recoger las heces de forma higiénica y segura.

Se emplean como cualquier otra bolsa, pero deben depositarse en el contenedor de orgánico o en una compostera compatible. Y no, por el contrario, en el de envases, como las bolsas comunes. Están pensadas para integrarse con los residuos biodegradables.

Es importante que estas bolsas no sean simplemente biodegradables, sino que incluyan la etiqueta de compostable. En el compostaje hay una intervención controlada que acelera y asegura una descomposición completa en un plazo relativamente corto.

Algunos de estos productos etiquetados simplemente como biodegradables pueden incluir mezclas con plásticos derivados del petróleo y tardar mucho más tiempo en desaparecer, por lo que conviene revisar certificaciones y composición.

Una gestión responsable

Optar por bolsas compostables vegetales facilita la gestión responsable de los excrementos, evitando usar plásticos de larga duración para un uso de segundos. Además, contribuye a la reducción del consumo de plásticos convencionales de un solo uso.

Apoya modelos de economía más circular. Los residuos se transforman en recursos, ayudando a prevenir la contaminación de océanos, suelos y aire. Es un gesto coherente dentro de un estilo de vida más sostenible.

Desde 1,80 euros, son fáciles de encontrar tanto en tiendas físicas de productos para mascotas, como en muchas tiendas online de España que ya ofrecen bolsas compostables según la norma EN 13432.