Miembros de la asociación Museke y niños de Ruanda.

Miembros de la asociación Museke y niños de Ruanda. Fundación Unicaja

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Una sonrisa que funciona con energía solar: iluminan casas de familias vulnerables de Ruanda desde Málaga

Más de 500 personas de Nemba ya tienen electricidad en sus hogares gracias a kits solares impulsados por un proyecto de la Fundación Unicaja y Museke.

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Las claves
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Más de 500 personas en Ruanda han recibido electricidad en sus hogares gracias a kits solares domésticos.

El proyecto 'Rayos de Esperanza', impulsado por la Fundación Unicaja y la asociación Museke, ha iluminado 80 hogares en Nemba.

La iniciativa prioriza hogares con menores, mujeres cabeza de familia y personas con discapacidad, e incluye formación para el uso y mantenimiento de los kits.

La instalación de los kits solares fue realizada por técnicos locales, fomentando el empleo en la zona y el uso de energías limpias.

Museke significa “sonrisa” en kinyarwanda. Y eso es, desde luego, lo que han obtenido de las más de 500 personas en Ruanda que han conseguido electricidad en sus casas mediante energía solar.

Museke es también el nombre de una asociación que trabaja en este país africano para ayudar a niños y sus familias en situación de vulnerabilidad en Nemba, en el norte de Ruanda.

Hay más de 5.600 kilómetros de distancia entre Nemba y Málaga, pero están más cerca que nunca gracias a la Fundación Unicaja, que está colaborando en el proyecto Rayos de Esperanza: 80 hogares iluminados en Ruanda.

Fundación Unicaja seleccionó este proyecto y ya es una realidad. "La iniciativa mejorará de forma significativa sus condiciones de vida al proporcionar acceso sostenible a la electricidad, favoreciendo la seguridad, educación y el bienestar familiar, mientras se promueve el uso de energías limpias y renovables", apuntan desde la institución.

No es necesario explicar lo importante que es tener electricidad para todo. En España lo sufrimos en nuestras propias carnes el pasado año con el famoso apagón.

Pero en España fue algo puntual. En países africanos como Ruanda es el día a día y eso limita cualquier tipo de actividad. Desde estudiar por las noches hasta tener internet, poder trabajar... Y así la brecha es cada vez mayor entre países desarrollados y subdesarrollados.

Con este proyecto han instalado kits solares domésticos que permiten la iluminación básica del hogar y cargar pequeños dispositivos electrónicos.

Y no es solo tener la infraestructura. Hay que saber usarla y mantenerla, por lo que el proyecto incluye formación para las familias.

Desde la Fundación Unicaja señalan que han priorizado los hogares con presencia de menores, mujeres cabeza de familia y personas con discapacidad.

Y, por otra parte, explican que han sido técnicos locales los que han montado esos kits, promoviendo así el empleo en la zona.