Imagen de Trévelez, en Granada.

Imagen de Trévelez, en Granada. Turismo de Andalucía

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El pequeño pueblo donde se fabrica uno de los mejores jamones de España: a 1.500 metros de altitud

Situado a casi 1.500 metros de altitud sobre el nivel del mar, es conocido por su impresionante entorno natural.

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Las claves

Trevélez, situado a casi 1.500 metros en Sierra Nevada, es famoso por la producción de uno de los mejores jamones de España.

El jamón de Trevélez se cura de forma tradicional en secaderos ventilados por el aire de la sierra, beneficiándose del clima seco y las bajas temperaturas.

La calidad y origen del jamón están certificadas por la Indicación Geográfica Protegida Jamón de Trevélez.

El pueblo, de calles escalonadas y casas blancas, es un destino popular para el senderismo gracias a su ubicación en el Parque Nacional de Sierra Nevada.

Durante siglos, la altitud, el clima seco y los inviernos largos han creado las condiciones perfectas para curar jamones de manera natural. En los secaderos tradicionales, ventilados por el aire de la sierra, las piezas reposan durante meses.

En las laderas de Sierra Nevada se esconden pueblos dignos de visitar en los que esta tradición se ha convertido en una seña de identidad. Hablamos de Trevélez, uno de los pueblos más singulares de La Alpujarra.

Este pequeño municipio granadino, situado a casi 1.500 metros sobre el nivel del mar, es conocido por su impresionante entorno natural y por ser lugar de elaboración de uno de los jamones más apreciados del país.

El pueblo conserva el encanto de las localidades de montaña con casas blancas que se reparten por la ladera en tres barrios escalonados: bajo, medio y alto.

Desde sus miradores se contemplan los valles de la Alpujarra y las cumbres de Sierra Nevada. Y es que la historia de Trevélez está estrechamente ligada a la de toda la comarca alpujarreña.

Durante la Edad Media, este territorio formó parte del Reino nazarí de Granada, hasta la conquista cristiana a finales del siglo XV.

Poco después, la zona fue escenario de la Rebelión de las Alpujarras, un levantamiento protagonizado por la población morisca que marcó profundamente la historia del lugar.

Tras aquel episodio, el pueblo fue repoblado por familias procedentes de otras regiones de Castilla.

Pero si hay algo que ha dado fama internacional a Trevélez es su jamón. El Jamón de Trevélez se elabora siguiendo métodos tradicionales que apenas han cambiado con el paso de los siglos.

La combinación de altitud, aire seco y temperaturas suaves crea las condiciones perfectas para una curación lenta y natural. Las piezas se salan y después se dejan reposar durante largos meses en secaderos donde el aire frío de la sierra hace el resto.

Este proceso artesanal da como resultado un jamón de sabor suave, poco salado y de textura delicada, reconocido hoy por la Indicación Geográfica Protegida Jamón de Trevélez, que certifica su origen y calidad.

Pasear por el pueblo significa encontrarse con secaderos tradicionales, tiendas especializadas y restaurantes donde este producto es el gran protagonista.

El municipio se encuentra dentro del entorno del Parque Nacional de Sierra Nevada, lo que lo convierte en un punto de partida habitual para rutas de senderismo y montaña.

Desde aquí parten caminos hacia algunos de los paisajes más espectaculares de la sierra e incluso hacia la ascensión al Mulhacén, la cumbre que domina todo el macizo.