Álvaro Calafat, el malagueño que revoluciona la moda.

Álvaro Calafat, el malagueño que revoluciona la moda. 080 Barcelona Fashion

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Álvaro Calafat, el diseñador revelación al que el "sueño" de la Madrid Fashion Week se le queda corto

El diseñador arrasó en la pasada edición de la pasarela Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con su última colección, 3LeMorte, que nace tras el fallecimiento de uno de sus amigos más cercanos.

3 octubre, 2022 05:00

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No está acostumbrado a dar entrevistas y lleva más de 150 durante las últimas semana, algo que no termina de llevar bien. Su grupo de amigos con el que suele jugar unas pachangas al fútbol los lunes sabían que era diseñador de moda, pero cuando se despertaron al día siguiente y vieron el nombre de su amigo Álvaro Calafat en varios diarios no daban crédito a lo que estaba ocurriendo. "Ya tienen la coña de que si soy famoso, que si tal, que si cual", cuenta este joven malagueño de apenas 27 años restando importancia a todo lo que ha conseguido en los últimos años.

Siempre se ha definido como un mal estudiante al que no le dan miedo los cambios. Siendo un adolescente estudió un curso de cocina, pero no soportaba trabajar 19 horas en la cocina de un restaurante Michelín marbellí; no le "rentaba". Es por ello por lo que decidió dejar Málaga para mudarse a Cádiz con el objetivo de conocer otros ambientes. Tras pasar mucho tiempo sin hacer "nada", fue allí, en la Escuela de Arte de Cádiz, donde comenzaría a estudiar Diseño de Moda, algo que le "salvó la vida".

Todo su entorno le apoyó en sus inicios en el mundo de la moda. Recuerda con cariño cómo su madre, cuando vio el cambio tan brusco de profesión que había tomado, le dijo "the last one opportunity". "Me dio un ultimátum cuando elegí la moda. O me ponía en serio, aprobando todo, o me mandaba para Málaga a trabajar. Ella lo tenía claro: o esto o un chiringuito. Así que no quedó otra", explica entre risas.

Un modelo de 'Capítulo 1: Desequilibrio'.

Un modelo de 'Capítulo 1: Desequilibrio'. A.C

Mientras estudiaba, Álvaro lanzó su primera colección de moda, Tobalo. Inspirada en la artesanía andaluza, en su tierra. Con ella se alzó ganador de algunos concursos de moda cuyos premios le ayudaron a seguir trabajando e invirtiendo en nuevas colecciones como la que fue su Trabajo de Fin de Grado, Capítulo 1: Desequilibrio.

En esta colección, Álvaro denuncia lo tóxico que puede llegar a ser, en ocasiones, el mundo de la moda. Ahora que lleva ya algunos años dentro del mundillo, lo corrobora. Nada de lo que le decía su intuición ha cambiado. "Todo está igual o peor. Se nota en el ambiente que respiras. Es vivir en una batalla constante que nunca va a terminar. La pelea constante", explica. Sin embargo, matiza que también depende en el contexto donde se mueva cada uno. "Entre los jóvenes, que en el fondo somos competencia, el ambiente es buenísimo. Si necesitamos algo, siempre estamos los unos para los otros. Hay mucho buen rollo y generamos sinergias entre nosotros mismos", confiesa.

El problema para Calafat llega de "la primera línea". De los nombres más conocidos y las empresas más importantes. "No son todos. Hay gente que trata a los jóvenes súper bien como Juan Carlos Mesa de Maison Mesa, pero hay otros que viven desde una distopía que se inventan ellos. Son súper tóxicos, viven anclados al pasado. Es algo muy violento. Esta palabra se va a repetir mucho los próximos meses... Es un mundo que te da muchas cosas positivas, pero yo soy de los que digo siempre que las cosas se cambian desde dentro y no viendo el panorama quedándose en casa de brazos cruzados...", critica.

Educación

Después de Capítulo 1: Desequilibrio, llegó Cap2: Recuerdo, una colección que resulta todo un museo personal de recuerdos, como si estos se guardasen en su cabeza como obras de arte. En paralelo, Álvaro finalizó su posgrado en Womenswear en UAL. Tras trabajar un tiempo con Palomo Spain, Álvaro comprendió cómo funciona la industria y cuáles son sus principales bases, así que decide abrir su taller en Málaga, en su tierra. "Soy una persona a la que no le gusta la gente falsa. Prefiero estar con mi entorno, con mi gente, por eso me quedé aquí", aclara. Nació en Torremolinos, echó raíces en la moda en Cádiz y ya ha visto el tronco crecer en Alhaurín de la Torre, el lugar que eligió para iniciar su andadura bajo la firma que lleva su nombre. Allí trabajan cinco personas durante todo el año. Esta cifra asciende a nueve cuando llegan los becarios -que entran y salen cuando empiezan y acaban las colecciones-. 

Look de 'Cap2: Recuerdo'.

Look de 'Cap2: Recuerdo'. E.E

Respecto a los becarios, Álvaro confiesa que la educación en España le parece toda "una catástrofe". No tiene reparos en presentarse siempre como un mal estudiante que aprendió mucho de la calle. "Estamos haciendo una sociedad que no piensa. Una sociedad frustrada haciendo trabajos que no le gustan. Yo creo que si fuésemos a las cifras, hay más gente trabajando en algo que no ha estudiado ni disfruta a los que sí", sostiene.

Calafat es un ferviente seguidor del Carnaval y, como ya diría uno de sus grandes ídolos, Juan Carlos Aragón, quien durante su vida siempre denunció el estado de la educación actual, el diseñador cree que "en España tampoco interesa que haya una sociedad que piense, es mejor una sociedad llena de borregos que siguen el mismo camino siempre". "Soy un nazi en este sentido. Nadie me va a cambiar esta idea", dice con rotundidad. 

En las clases que da en Barcelona, en cada masterclass y como tutor de sus becarios, se encuentra en multitud de ocasiones con alumnos cuyos problemas derivan simple y llanamente de "no pensar". "Por poner un ejemplo, quieres hacer una colección inspirada en los plátanos. Estupendo. Pero ahora, dime un porqué. No me sirve que te guste la fruta, el amarillo y seas de Canarias. Hay que buscar un trasfondo en todo y eso jamás lo hacen. No saben romperse la cabeza para poder ir un poquito más allá. Se quedan con lo primero que les llega, y para mí eso nunca es válido", dice.

De hecho, en su taller, la media de edad es de unos 23 años aproximadamente. Precisamente porque Álvaro cree que "a los jóvenes hay que darles responsabilidades". "Las primeras semanas no van a hacer cosas difíciles, pero en las últimas tienen trabajo de importancia. Si los vas entrenando con pequeñas dosis de responsabilidad, al final, quieras o no, creas a un pedazo de profesional capaz de enfrentarse a retos y proyectos difíciles. Aunque haya llantos y ansiedad en el taller. La disciplina hay que entrenarla", declara.

MBFWM

Álvaro Calafat se ha posicionado como el diseñador revelación de la pasada edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Calafat la afrontó sin nervios ni gritos previos. "Con los pies en el suelo y sin volar, tengo mucho trabajo. Soy muy consciente de ello", apunta con decisión. Cogió su furgoneta y se llevó toda la colección junto al resto de su equipo a Madrid, donde han levantado pasiones con 3LeMorte, su última colección, inspirada en el fallecimiento de un amigo muy cercano de su familia.

Álvaro y Ana.

Álvaro y Ana. MBFWM

Álvaro cree que si tu sueño como diseñador es llegar a la Fashion Week, en IFEMA, "sueñas corto". "Desde mi punto de vista, hay más vida que España y Madrid. No he llegado a la cúspide, hay que seguir trabajando para evolucionar. Quedarte ahí es mediocre. Yo ahora mismo tengo los ojos puestos en otras cosas, hay objetivos con los que soñaba ya en proyecto y de los que aún no puedo desvelar nada. Pero, por ejemplo, quiero exportar la marca, demostrar lo que hacemos ahí fuera. Hay que ser profeta en la tierra, pero también en el resto del mundo", expresa.

3LeMorte nace como la definición del concepto de muerte que siempre ha tenido Álvaro, que "los dos extremos del amor son la muerte y el sexo". Siempre lo había pensado, pero en un viaje a la India y tras varias lecturas, descubrió Khajuraho, un templo local que respaldaba justo esta idea. "Ambos conceptos definen el amor de su forma más intensa, uno significa el principio y el otro el final", explica el diseñador.

Un modelo de la colección 3LeMorte.

Un modelo de la colección 3LeMorte. MBFWM

Pese a que puedan imaginar una colección oscura, de luto, es todo lo contrario. Álvaro utiliza colores vibrantes y una enorme variedad de tejidos para ilustrar esta idea. "Quedarse en que el luto solo es negro es quedarse, como decía antes, en lo que te digan. No ir más allá. Echar de menos y recordar el amor que deja el que se va no tiene que ser triste. Si de pequeños nos educasen sobre cómo hay que vivir el sexo y cómo hay que vivir la muerte, yo creo que otro gallo cantaría en nuestra sociedad", afirma.

Cada vez que tiene que ir a un funeral en su pueblo, Torremolinos, le entran "los siete males". "Es algo súper innecesario. Es el llanto por el llanto y el trauma por el trauma. Creo que hay que vivirlo de una manera natural, la pena está, pero no tiene que ser algo negativo. Hay que enfocarlo para vivir mejor con los que estamos aquí", insiste.

Otro de los modelos.

Otro de los modelos. MBFWM

Sobre el sexo, como hombre CIS hetero, no teme en señalar que ha crecido y se ha educado con el porno, "como cualquier otro de los 90". "He sabido desgranarlo, sintetizarlo y volver a reeducarme, es algo primordial para crear un país, una sociedad, con un poco más de inteligencia emocional".