Una imagen de agentes con maquinaria junto a la vivienda donde residía y del joven desaparecido.

Una imagen de agentes con maquinaria junto a la vivienda donde residía y del joven desaparecido. EEM

Ronda

Las claves de la desaparición de Álex en Ronda tras 851 días desaparecido: una excavadora, un patio y cuatro detenidos

La Policía Nacional ha pasado prácticamente el miércoles completo inspeccionando la vivienda donde el joven residía con unos vecinos.

Más información: La UDEV registra con una excavadora la casa donde vivía Álex, desaparecido desde hace 850 días en Ronda (Málaga)

Publicada
Las claves
Las claves

La Policía Nacional ha registrado con una excavadora la vivienda donde residía Álex en Ronda, centrando la búsqueda en el patio y un trastero.

Cuatro personas han sido detenidas por su presunta implicación en la desaparición de Alejandro Navarro, entre ellas los vecinos a los que llamaba 'tíos'.

La investigación, bajo secreto de sumario, se centra en el círculo cercano al joven, desaparecido desde mayo de 2024 con sus pertenencias en la casa.

El caso ha conmocionado a Ronda, donde la familia y vecinos recuerdan a Álex como un joven alegre y trabajador, y exigen respuestas tras más de dos años sin noticias.

Las últimas horas para la familia de Alejandro Navarro están siendo un calvario cargado de incertidumbre y angustia.

Sobre las cinco de la mañana del miércoles 16 de septiembre, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional accedía con una orden de registro a la vivienda donde residía el joven antes de desaparecer, en el barrio de la Dehesa, en la localidad malagueña de Ronda.

El despliegue de los agentes, coordinado desde la Dirección General de la Policía, sobre las cuatro y media de la madrugada, sobresaltó a los vecinos de la calle Jimera del Líbar, que llevaban meses sin novedades sobre el paradero de Álex, de 25 años, desaparecido desde principios de mayo de 2024.

El operativo policial, ejecutado bajo un estricto secreto de sumario, ha situado el foco en el inmueble donde Alejandro vivía antes de que se le perdiera la pista con unos vecinos de su madre, a los que el joven denominaba con cariño como sus tíos.

El chico residía allí desde hacía tiempo debido a las desavenencias que tenía con su madre, típicas de la edad, según fuentes del entorno. Pese a ello, ambos mantenían la cordialidad siempre que se cruzaban.

De hecho, su madre biológica es una de las que más está sufriendo la situación, ya que vive justo encima de la casa que está siendo inspeccionada y ha estado presenciando, minuto a minuto, la entrada de las unidades especiales.

Entre el equipamiento desplazado para encontrar pistas destaca una miniexcavadora, un tipo de maquinaria ligera utilizada habitualmente por los investigadores para realizar catas, remover tierra en jardines o inspeccionar zonas de difícil acceso.

Fuentes cercanas al caso han explicado que se ha utilizado esta maquinaria para trabajar principalmente en el patio, donde se encontraba un trastero y la habitación de Álex hasta el momento de su desaparición. Al cierre de esta edición, no ha trascendido el hallazgo de ningún resto biológico en el proceso. Las mismas solo han confirmado la localización de mecheros y varios trapos.

En este radical giro de los acontecimientos, la Policía Nacional ha detenido a cuatro personas por su presunta relación con la desaparición de Álex: dos hombres y dos mujeres.

Las primeras detenidas fueron una mujer y un hombre, hermanos entre sí. Ambos son hermanos, a su vez, de la pareja actual de la madre biológica de Alejandro.

Esa pareja de la madre es hermano del hombre con el que convivía Alejandro antes de desaparecer, que ha sido detenido este miércoles por la tarde también junto a su mujer. Estos últimos son a los que Alejandro llamaba 'tíos'.

La maquinaria pesada se retiró de la vivienda antes de las cinco de la tarde y el despliegue de agentes culminó sobre las 18.30 horas con un caldeado ambiente en el número 10 de la calle Jimera del Líbar coincidiendo con el momento de la salida de la vivienda de los 'tíos' de Álex, a los que los vecinos llamaron "asesinos" e "hijos de puta". Así, cuando la Policía se retiró, los vecinos y allegados de Álex accedieron a la casa donde vivía y la han destrozado, como gesto de su indignación.

Una de las detenidas.

Una de las detenidas. EEM

La desaparición del joven, a quien sus allegados recuerdan como un chico alegre, especial y un buscavidas, ha estado rodeada de incógnitas desde el primer momento.

Antecedentes

De acuerdo con la versión de la mujer con la que residía, ahora detenida, el 3 de mayo Álex salió de la vivienda con lo puesto, dejando atrás su teléfono móvil, su documentación y su dinero, detalles que ponían en duda la hipótesis de una marcha voluntaria. Hablaba de que el joven iba a ir a realizar unos trabajos en el campo (solía recoger aceitunas) que, al final, por algún motivo, no acabó saliéndole.

Según justificó en su momento, decidió denunciar la desaparición de Álex dos días después, el día 5, por consejo de unos conocidos y ante la posibilidad de que el joven regresara. Incluso llegó a señalar que el joven tenía la intención de ir a cobrar una deuda de unos 110 euros por unos trabajos hechos a finales de abril.

Personas muy cercanas a su entorno familiar aseguraron haberlo visto aquel mismo 5 de mayo caminando por la calle La Bola, en el centro de Ronda. No queda claro cuándo y dónde fue la última vez que se vio a Álex con vida.

Aunque ha sido este miércoles cuando se han desencadenado los acontecimientos, el pasado mes de marzo hubo movimiento en la Ciudad del Tajo en relación con este caso. La Dirección General de la Policía (DGP) movilizó a efectivos de diferentes especialidades desplazados desde Madrid y apoyados por agentes de Ronda y de la Comisaría Provincial de Málaga, según informaron entonces fuentes policiales.

Un vídeo de la búsqueda

El objetivo era ampliar la búsqueda, centrándola en tres zonas situadas cerca del Punto Limpio de Ronda, en la barriada de la Dehesa, y en un pinar próximo.

Entre los agentes llegados a Ronda había investigadores del Grupo de Homicidios y Desaparecidos de la UDEV Central, a perros de Guías Caninos, a agentes de la Científica, Subsuelo y a efectivos del GOIT (Grupo de Operaciones de Intervenciones Técnicas), una unidad de élite especializada en el uso de maquinaria pesada.

Los agentes no localizaron restos biológicos y la investigación se centró de nuevo en su círculo más cercano, donde los investigadores creen que puede estar la razón de su desaparición.

Un pueblo emocionado

La noticia de la reactivación del caso ha emocionado al pueblo de Ronda, donde muchos recuerdan a Alejandro como un chaval risueño que iluminaba todo con sus ojos verdes.

Han sido cientos los mensajes de apoyo que la familia de Álex ha recibido por redes en las últimas horas. Una vecina escribía en Facebook que no es capaz de utilizar ni deshacerse de los geles que un día le compró al joven desde que desapareció porque le estremece mucho.

Al parecer, el chico a veces hacía rifas por el pueblo con productos de una conocida marca de productos de higiene para ganarse unos euros. También era muy habitual verle tocando la flauta, instrumento que le encantaba. "A mí me hizo una mudanza y era un chaval muy bueno, no se merece esto", apuntaba otro vecino, dejando claro lo buscavidas que era Alejandro.

Todos destacan su bondad y su sonrisa, "siempre de un lado para otro con su bici" y desean que pronto se ponga fin a tantas incógnitas. Aunque en un principio se sospechó que podía tratarse de una desaparición voluntaria, el entorno del joven y todos los que lo conocían siempre ha cuestionado esta hipótesis.

Dos años y cuatro meses después de que la tierra pareciera tragárselo, el ruido de la maquinaria pesada en el patio de su antigua casa ha reabierto las heridas de una familia destruida que solo busca respuestas. Con la investigación en una fase crítica y bajo secreto judicial, la Policía Nacional busca poder arrojar por fin algo de luz sobre el verdadero destino de Alejandro Navarro.