Infografía del resort de lujo de Four Seasons en Marbella.

Infografía del resort de lujo de Four Seasons en Marbella.

Marbella

La Junta allana el camino al macroproyecto de Four Seasons en la Costa del Sol: inversión de 700 millones

La Consejería de Sostenibilidad otorga la autorización ambiental al proyecto de urbanización, pieza clave en la operación, que incluye un hotel de 5 estrellas y 486 viviendas.

Más información: El resort de lujo de Four Seasons en Marbella sigue a la espera: la Junta avanza en el trámite ambiental

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Una de las operaciones inmobiliarias más lujosas de cuantas se vienen dibujando en los últimos años en la Costa del Sol, con la marca Four Seasons como protagonista, recibe un espaldarazo más que significativo por parte de la Junta de Andalucía.

Casi tres años después de que se pusiera sobre la mesa, la Consejería de Sostenibilidad Ambiental ha informado de manera favorable a la Autorización Ambiental Unificada del proyecto de urbanización del sector URP‑RR‑7 “El Pinar I”, en la zona de Río Real de Marbella.

Este visto bueno ambiental permite avanzar hacia la ejecución de las obras sobre una superficie de 325.161,29 metros cuadrados, pieza clave para materializar una inversión global que supera con holgura los 700 millones de euros.

​Sobre estos terrenos se planea desde hace años uno de los proyectos turísticos más ambiciosos de la Costa del Sol: un resort Four Seasons con un hotel de 5 estrellas gran lujo de 200 habitaciones y un desarrollo residencial de 486 viviendas de distintas tipologías (apartamentos en edificios bajos, adosadas y villas).

Del total de la superficie del sector, unos 103.000 metros cuadrados se reservarán para equipamientos públicos —culturales, deportivos y educativos— así como parques y jardines, mientras que el resto se destinará al complejo hotelero y residencial.

Imagen de los terrenos afectados por el proyecto del Four Seasons.

Imagen de los terrenos afectados por el proyecto del Four Seasons.

La envergadura económica del proyecto se refleja en las cifras: solo las obras de urbanización ahora autorizadas suponen una inversión cercana a los 20 millones de euros, mientras que el conjunto del resort se estima por encima de los 700 millones.

La resolución autonómica declara el proyecto viable desde el punto de vista ambiental, condicionándolo al cumplimiento del paquete de medidas y controles señalado.

​El proyecto de urbanización incluye la demolición de viales preexistentes ligados a un planeamiento anulado, nuevos viarios principales y locales, redes completas de saneamiento (pluviales y fecales), abastecimiento de agua potable, depósitos de regulación, infraestructuras eléctricas de media y baja tensión con nuevos centros de transformación, redes de telecomunicaciones, alumbrado público, zonas verdes, red de riego y obras complementarias externas como pantallas acústicas, pasarela peatonal, acondicionamiento de viales e islas ecológicas.

El ámbito, parcialmente urbanizado hace unos 20 años y con infraestructuras no recepcionadas, se ordena ahora conforme al Plan Parcial vigente que da soporte al resort.

​Trámite ambiental superado

Tras la fase de consultas, la Junta sacó el proyecto a información pública mediante anuncio en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), de 16 de abril de 2024, por un periodo de 30 días, sin que se presentaran alegaciones, como certificó el Ayuntamiento de Marbella el 2 de septiembre de 2024.

​​Durante la tramitación se recabaron informes de los servicios de Residuos y Calidad del Suelo, Dominio Público Hidráulico, Salud, Calidad del Aire, Calidad Hídrica, Gestión del Medio Natural y Cultura/Bienes Culturales, todos ellos favorables pero cargados de condicionantes técnicos.

La autorización fija un detallado régimen de gestión de residuos, tanto en fase de obra como de explotación, mientras que en materia de aguas se validan las obras de drenaje sobre el arroyo innominado que cruza el sector y la proximidad al arroyo Paloma.

El uso de aguas regeneradas para el riego de jardines queda condicionado a la obtención de una concesión administrativa específica, y la modificación de la autorización de vertidos de aguas pluviales deberá tramitarla el Ayuntamiento.

​Además, se prohíbe el uso de especies vegetales exóticas invasoras en las zonas verdes, se recomienda el empleo de flora autóctona xerófila y se obliga a realizar prospecciones de fauna antes de los desbroces, evitando periodos reproductores y proporcionando vías de escape en zanjas y estructuras donde pudiera caer fauna.

​En el ámbito del patrimonio, la cercanía a bienes como la Torre Río Real (Bien de Interés Cultural) obliga a ejecutar una actividad arqueológica preventiva consistente en una prospección superficial de toda la superficie afectada por la obra, tanto en ocupaciones permanentes como temporales, antes del inicio de las obras, pudiendo derivar en excavaciones adicionales si aparecen restos.

​Desde el punto de vista socioeconómico, los promotores —Fort Partners, con sede en Miami, y el fondo belga Immobel— estiman que la urbanización y posterior construcción del resort generarán del orden de 4.000 empleos entre directos e indirectos durante la fase de obras, consolidando centenares de puestos de trabajo en la fase de explotación del hotel y los servicios asociados.

El complejo, diseñado por el arquitecto Richard Meier, promete convertirse en un nuevo icono del turismo de alta gama en la Costa del Sol, con suites de hotel, spa, clubs de playa, restaurantes y viviendas de lujo integradas en un paisaje de olivos y jardines mediterráneos.