La víctima del robo.
Investigan un violento robo a punta de pistola a un hombre que venía de trabajar en Marbella: "Fue un gran susto"
La víctima, de 61 años, quedó tumbada en el suelo tras ser zarandeada. Los dos ladrones encapuchados le robaron su bolso y dos cadenas de oro.
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La madrugada del viernes 19 de septiembre quedará grabada para siempre en la memoria de Manuel (nombre ficticio). Tras una larga jornada como cocinero en un establecimiento de la Costa del Sol, regresaba a casa cansado, al filo de la una y media de la madrugada, cuando dos encapuchados se bajaron de un coche en la avenida General López Domínguez y lo encañonaron para quitarle lo poco que llevaba de valor.
Manuel, que tiene 61 años, estaba a punto de meter la llave del portal y casi no tuvo capacidad de reacción. No sabe si eran jóvenes o mayores, porque llevaban el rostro oculto e iban vestidos de color negro, aunque sí que mostraban la piel de rodillas hacia abajo porque vestían pantalón corto.
Así, en cuanto lo vieron, uno de los dos cacos le colocó a Manuel la pistola en la cabeza. "¡Quieto, quieto!", le dijo en español. Mientras tanto, su cómplice le arrebataba dos cordones de oro. Al percatarse de que estaba siendo víctima de un robo, Manuel no dudó en ir corriendo tras el individuo que le había robado las joyas, con la mala suerte de que el hombre de la pistola le empujó, tirándolo al suelo.
Aprovechando la caída de Manuel, este segundo ladrón le robó una pequeña bandolera donde llevaba su cartera. Todo ello después de zarandearlo con dureza, darle golpes... Ambos se dieron a la fuga antes de que llegara la Policía Nacional y Manuel quedó solo, ensangrentado y dolorido, tendido en el suelo.
Su hija vive en la zona y escuchó los gritos desde su ventana, pero jamás imaginaría que estos provenían de su padre tras sufrir este violento robo. Cuando fue consciente de ello, la familia bajó corriendo y lo encontraron aturdido, con arañazos y magulladuras por todo el cuerpo y echando sangre por el golpe tan fuerte que sufrió al recibir el empujón.
Varios vecinos llamaron al Servicio de Emergencias 112 de Andalucía y a la propia Policía Nacional, que ha abierto una investigación en relación con estos hechos y ahora trata de encontrar a los dos ladrones que robaron y agredieron violentamente a un trabajador como Manuel. El hombre fue trasladado a un centro sanitario por el 061 para que los profesionales médicos revisaran su estado, aunque un día después su familia sostiene que se encuentra bien dentro de la violencia que emplearon contra él.
Lo peor, sin duda, el miedo que vivió. Este tipo de experiencias son traumáticas para muchas de las personas que las sufren, llegando incluso a tener miedo a salir solos a la calle. Ahora Manuel solo espera que la Policía Nacional de con ellos y la justicia haga su trabajo.