Vistas de la Alameda Principal.

Vistas de la Alameda Principal. Álvaro Cabrera

Málaga ciudad

Málaga gana terreno al coche: el peatón ya concentra el 44% de los desplazamientos urbanos

El estudio de movilidad basado en Big Data confirma el avance de los viajes a pie y del transporte público, aunque el vehículo privado mantiene su dominio en las conexiones con el área metropolitana.

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Las claves

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El 44% de los desplazamientos urbanos en Málaga ya se realiza a pie, superando al coche, que baja al 38%.

El uso del transporte público en Málaga crece, alcanzando los 72,3 millones de viajes anuales en 2025, con especial protagonismo de la EMT y el Metro.

La bicicleta apenas representa el 1% de los desplazamientos y su uso masivo sigue pendiente pese a las nuevas infraestructuras.

En los trayectos interurbanos, el coche y la moto siguen predominando, especialmente en los accesos metropolitanos.

Málaga se mueve, sobre todo, a pie dentro de la ciudad. Pero cuando el foco se amplía al área metropolitana y a los desplazamientos de entrada y salida, el coche sigue conservando un papel decisivo.

Esa es la principal lectura que deja la comparación entre el estudio de movilidad que ya avanzó en 2025 el Ayuntamiento y la nueva actualización basada en Big Data, fechada en mayo de 2026 y referida a la movilidad de 2025.

El contraste entre ambos documentos dibuja una ciudad que avanza hacia una movilidad más peatonal y con mayor uso del transporte público, pero que todavía depende en gran medida del vehículo privado en los viajes de mayor alcance. La bicicleta, por su parte, sigue sin romper su techo y continúa teniendo un peso muy reducido.

El Ayuntamiento ha optado por medir los desplazamientos de Málaga con tecnología Big Data, apoyándose en el geoposicionamiento de datos de telefonía móvil y en la validación de las tarjetas inteligentes de transporte. Con ello busca captar una fotografía más fiel de cómo se mueven los ciudadanos, tanto en la movilidad interna entre barrios como en los viajes hacia y desde el área metropolitana.

La gran diferencia respecto a los estudios clásicos es metodológica. El propio informe señala que no es comparable con trabajos previos realizados con encuestas, porque la nueva herramienta permite detectar más viajes, discriminar mejor entre residentes y no residentes y separar con más precisión la movilidad urbana interna de la interurbana externa.

El peatón gana peso

Si en el texto de 2025 el peatón ya aparecía como el gran protagonista de la movilidad urbana, con un 42% del reparto modal interno, en la nueva actualización ese porcentaje sube al 44%.

Al mismo tiempo, el coche baja del 41% al 38%. El cambio no es brusco, pero sí suficiente para apuntar una tendencia: Málaga consolida su condición de ciudad muy caminable en sus desplazamientos cotidianos.

El transporte público también mejora su posición. El estudio más reciente cifra en 72,3 millones los viajes anuales del conjunto del transporte público urbano colectivo en 2025, frente a los 68,9 millones que ya mostraba el balance anterior. La EMT supera los 53 millones de viajes y el Metro alcanza los 19 millones, confirmando el tirón de ambos sistemas en la movilidad de la ciudad.

La lectura cambia cuando se observa la movilidad en su conjunto. El informe de 2026 recuerda que, al incluir los viajes interurbanos externos, el peso del coche y la moto aumenta de forma clara. En ese escenario, el vehículo privado sigue siendo la herramienta principal para buena parte de los desplazamientos que conectan Málaga con su entorno metropolitano.

Ahí está una de las claves del debate sobre movilidad en la capital: la ciudad puede avanzar en peatón y transporte público en el interior, pero sigue necesitando resolver el papel del coche en los accesos, los corredores metropolitanos y los trayectos de mayor distancia. Esa tensión entre ciudad compacta y movilidad dependiente del automóvil sigue muy presente en el modelo malagueño.

La bici, todavía sin salto

La comparación entre ambos textos también deja una conclusión clara sobre la bicicleta: no ha dado todavía el salto esperado. El estudio de 2025 la situaba en torno al 1% del reparto modal, y la nueva actualización no refleja una transformación suficiente como para hablar de un cambio de escala.

El Ayuntamiento mantiene el compromiso con nuevas infraestructuras ciclistas, pero el documento deja entrever que la red actual todavía no ha provocado un uso masivo. La ausencia de un sistema público de alquiler plenamente impulsado también aparece como una tarea pendiente para favorecer un mayor uso de las dos ruedas.

Otro de los aportes más útiles del Big Data es la capacidad de separar la movilidad de residentes y no residentes. Según el nuevo estudio, el 75,16% de la movilidad total corresponde a residentes, mientras que el 24,84% se asocia a no residentes. En la movilidad urbana interna, los residentes concentran el 88,81% de los desplazamientos.

En cambio, en la movilidad interurbana externa la proporción se invierte parcialmente: los no residentes representan el 70,83% de los viajes. El informe añade además que la actividad profesional vinculada a la distribución urbana de mercancías y a los conductores profesionales supone una movilidad adicional del 10,63%.

Dos horas punta muy marcadas

El estudio también confirma que la movilidad malagueña se concentra en dos franjas horarias muy concretas: las 8.00 y las 14.00. En ambos casos, la intensidad de los viajes ronda entre el 6% y el 7% del total diario, aunque con patrones distintos según la hora.

A las 8.00 predominan los desplazamientos desde áreas residenciales hacia zonas de trabajo o estudio. A las 14.00, los flujos se reordenan y responden a trayectos de retorno o movimientos asociados al mediodía. Esa estructura horaria ayuda a explicar por qué el centro, Teatinos y Carretera de Cádiz aparecen como áreas clave en la atracción de viajes.