Así son las pulseras para prevenir la sumisión química en las bebidas.

Así son las pulseras para prevenir la sumisión química en las bebidas. Ayuntamiento de Málaga

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Málaga repartirá gratis 3.000 pulseras en Feria para detectar drogas en las bebidas y prevenir la sumisión química

El dispositivo incorpora dos sensores capaces de alertar de determinadas sustancias y forma parte de un proyecto piloto contra la sumisión química.

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Las claves

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Málaga repartirá 3.000 pulseras gratuitas durante la Feria para detectar sustancias en bebidas y prevenir casos de sumisión química.

Las pulseras, dotadas de dos sensores, alertan mediante cambio de color si detectan posibles drogas como GHB, ketamina o metanfetaminas.

El Colegio de Médicos ha creado un protocolo de actuación para casos positivos y recomienda acudir a los servicios sanitarios ante cualquier síntoma.

El dispositivo tiene limitaciones y no detecta todas las sustancias, por lo que si se presentan síntomas, se aconseja buscar atención médica aunque la pulsera no reaccione.

Málaga repartirá 3.000 pulseras para detectar posibles casos de sumisión química durante la Feria

El dispositivo incorpora dos sensores que reaccionan ante determinadas sustancias y el Colegio de Médicos establece un protocolo para actuar si el resultado es positivo

Málaga contará este año con una nueva herramienta para prevenir y detectar posibles casos de sumisión química durante la Feria.

El Colegio de Médicos de Málaga, en colaboración con el Ayuntamiento y con el respaldo de Fundación Unicaja, pondrá gratuitamente a disposición de los ciudadanos 3.000 pulseras dotadas de sensores capaces de detectar determinadas sustancias en las bebidas.

Los dispositivos podrán recogerse en los Puntos Violeta habilitados por el Ayuntamiento en el Real de Cortijo de Torres durante los festejos.

La iniciativa tiene carácter de proyecto piloto y no se limita al reparto de las pulseras. El Colegio de Médicos ha elaborado también un protocolo específico para establecer cómo actuar ante un posible resultado positivo y facilitar una respuesta coordinada entre los distintos servicios implicados.

El objetivo es doble: proporcionar una herramienta preventiva durante la Feria y mejorar la respuesta ante una posible sospecha de sumisión química.

Así funciona la pulsera

El dispositivo incorpora dos sensores reactivos diseñados para advertir de la posible presencia en una bebida de determinadas sustancias susceptibles de ser utilizadas en casos de sumisión química.

Su funcionamiento es sencillo. La persona debe humedecerse las yemas de los dedos con una pequeña cantidad de la bebida recién servida y después aplicar ese líquido sobre los sensores de la pulsera.

Si alguno de ellos detecta las sustancias para las que está diseñado, se produce un cambio visible de coloración o fluorescencia, que constituye una señal de posible resultado positivo.

La misma pulsera puede utilizarse hasta en cinco ocasiones, siempre que no haya dado positivo.

Los responsables de la iniciativa recomiendan, además, no guardar el dispositivo de un día para otro, ya que puede perder efectividad. Los sensores tampoco deben entrar en contacto con agua dulce o salada, jabón u otros productos.

Un resultado positivo no significa que haya que esperar

Uno de los aspectos fundamentales del proyecto es el protocolo diseñado para acompañar a la herramienta.

Si el sensor da positivo, la recomendación es no consumir la bebida y conservar la copa, evitando manipularla o desecharla. El recipiente puede convertirse en una evidencia relevante para una eventual investigación.

La persona debe acudir inmediatamente al puesto de atención sanitaria de la Feria, situado junto a la fachada principal, o llamar al 112 para activar el protocolo.

Si ya ha ingerido parte de la bebida o presenta síntomas compatibles con una posible sumisión química, debe solicitar asistencia sanitaria urgente y permanecer acompañada.

El Colegio de Médicos insiste en que las pruebas clínicas y toxicológicas deben realizarse lo antes posible, preferentemente durante las primeras horas desde que se produce la sospecha, debido a que algunas sustancias pueden metabolizarse rápidamente.

La pulsera no detecta todas las drogas

El dispositivo tiene una limitación importante que el propio Colegio de Médicos quiere dejar clara: un resultado negativo no descarta completamente que se haya producido una sumisión química.

La razón es que los sensores no pueden abarcar todo el abanico de sustancias que podrían utilizarse para adulterar una bebida.

Por ello, si una persona presenta síntomas compatibles con una posible intoxicación pese a que la pulsera haya dado negativo, la recomendación es acudir igualmente a los servicios sanitarios.

Entre las señales de alerta se encuentran el mareo repentino o desproporcionado, somnolencia intensa, confusión, desorientación, dificultad para hablar o moverse, pérdida de memoria, náuseas, vómitos o pérdida de conciencia.

¿Qué sustancias puede detectar?

Según la información facilitada durante la presentación, la tecnología está orientada a detectar determinadas sustancias susceptibles de emplearse en casos de sumisión química.

El Colegio cita entre las sustancias que pueden estar relacionadas con estas prácticas el GHB y distintas drogas aminadas, entre ellas ketamina, metanfetaminas o escopolamina.

El proyecto pretende ir más allá de la Feria. El Colegio de Médicos trasladará la información sobre el funcionamiento de las pulseras y el protocolo de actuación a los servicios sanitarios públicos y a los hospitales privados de Málaga capital y de la provincia.

La finalidad es que los profesionales conozcan el procedimiento y puedan responder con mayor rapidez ante un posible caso.

La información sobre el funcionamiento del dispositivo y las pautas de actuación también estarán disponibles mediante un código QR incorporado a la propia pulsera.