Vistas de Málaga desde la cruz del Monte de San Antón.
Málaga activa desde este sábado el veto a nuevos hoteles y apartamentos turísticos en suelos residenciales
La publicación en el BOP de la modificación inicial del PGOU hace efectiva la suspensión de licencias durante un máximo de tres años, mientras continúa la tramitación de la reforma urbanística.
Más información: Málaga da el paso definitivo para vetar apartamentos turísticos y hoteles en suelo residencial durante tres años
La moratoria impulsada por el Ayuntamiento de Málaga para frenar la implantación de nuevos hoteles, apartamentos turísticos, hostales y albergues en suelos residenciales entra este sábado en una nueva fase.
La publicación este viernes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de la aprobación inicial de la modificación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) hace efectiva, desde mañana, la suspensión cautelar de licencias y declaraciones responsables para todos aquellos proyectos que contradigan el nuevo régimen urbanístico.
Con este paso, el Consistorio activa una de las medidas estrella de su estrategia para proteger el uso residencial frente a la presión turística. La suspensión tendrá una duración máxima de tres años, aunque podrá decaer antes si la modificación urbanística obtiene su aprobación definitiva y entra en vigor con anterioridad.
La modificación, aprobada inicialmente por el Pleno el pasado 16 de julio y ahora publicada oficialmente en el BOP, forma parte de la tercera fase del plan municipal para regular los usos turísticos y reforzar el acceso a la vivienda.
A partir de este momento se abre también un periodo de información pública de veinte días hábiles para la presentación de alegaciones, mientras la innovación urbanística continúa su tramitación hasta su aprobación definitiva.
El ajuste urbanístico, denominado modificación pormenorizada número 28 del PGOU, introduce un cambio de gran alcance: el uso de hospedaje dejará de ser compatible o alternativo al residencial en todas las ordenanzas de uso residencial de la ciudad.
En la práctica, hoteles, hostales, pensiones, albergues, apartamentos turísticos o viviendas de uso turístico no podrán implantarse sobre parcelas residenciales salvo que se promueva una innovación específica del planeamiento que lo permita.
La nueva regulación afectará a la Ciudad Histórica, las zonas de manzana cerrada, ordenación abierta, Ciudad Jardín, unifamiliar aislada, unifamiliar adosada y colonias tradicionales populares, además de extenderse a los planeamientos de desarrollo que incorporen estas ordenanzas residenciales.
El objetivo, según defiende el Ayuntamiento, es evitar que el uso turístico siga desplazando al residencial en determinados barrios y preservar el equilibrio de usos en la ciudad.
La aprobación inicial incorpora igualmente nuevas condiciones para los cambios de uso de locales comerciales a vivienda, una práctica que se ha disparado en los últimos años en Málaga.
Entre otras limitaciones, no podrán autorizarse estas transformaciones en calles de primer y segundo orden ni en locales con fachada a plazas. Además, los inmuebles deberán cumplir nuevos requisitos de iluminación y ventilación, el fondo del local no podrá superar dos veces el ancho de la fachada y las futuras viviendas no podrán ser colindantes con trasteros dentro de la misma parcela registral. También se regulan con mayor detalle las condiciones de los altillos y entreplantas cuando se destinen a uso residencial.
Durante la tramitación plenaria, el equipo de gobierno rechazó las enmiendas presentadas por PSOE, Vox y Con Málaga.
Vox defendía retirar la iniciativa al entender que generaba inseguridad jurídica y frenaba inversiones; Con Málaga reclamaba ampliar la moratoria hasta cinco años y extender las restricciones a otros suelos, mientras que el PSOE planteaba endurecer el régimen de suspensión de licencias y reforzar el destino del patrimonio municipal de suelo a vivienda protegida. Todas las propuestas fueron desestimadas por los informes técnicos municipales y el acuerdo quedó aprobado inicialmente por el Pleno.
Con la publicación del acuerdo en el BOP, la medida adquiere ya efectos jurídicos. Desde este sábado no podrán autorizarse licencias o declaraciones responsables incompatibles con la nueva regulación, mientras continúa la tramitación administrativa de una modificación del PGOU con la que el Ayuntamiento pretende blindar el uso residencial frente al avance de los alojamientos turísticos en la ciudad.