Un usuario montando en patinete eléctrico.

Un usuario montando en patinete eléctrico. iStock

Málaga ciudad

Un estudio lo confirma: la cara y la cabeza, las zonas más dañadas en accidentes con patinetes eléctricos en Málaga

Investigadores de la Facultad de Medicina de la UMA han estudiado las lesiones más frecuentes tras analizar a más de 400 pacientes atendidos en urgencias.

Más información: Investigadores de la UMA logran optimizar la producción de hidrógeno verde con inteligencia artificial

Publicada

Las claves

Un estudio de la Universidad de Málaga revela que la cara y la cabeza son las zonas más dañadas en accidentes con patinetes eléctricos.

La incidencia de lesiones por patinetes eléctricos en Málaga aumentó de 1,7 a casi 50 casos por cada 100.000 habitantes entre 2018 y 2022.

Tras la nueva normativa de 2021, disminuyeron los atropellos a peatones pero aumentaron las colisiones con vehículos a motor.

El uso del casco, aunque más frecuente, sigue siendo insuficiente; los expertos recomiendan cascos integrales para proteger la zona facial.

Las lesiones provocadas por el uso de patinetes eléctricos se han disparado en Málaga en los últimos años, aunque sin un aumento paralelo de su gravedad. Así lo concluye un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga (UMA), tras analizar a más de 400 pacientes atendidos en servicios de urgencias entre 2018 y 2022.

El trabajo evalúa el impacto del cambio normativo aprobado en enero de 2021, que prohibió la circulación de estos vehículos por las aceras y la limitó a calzadas con un máximo de 25 kilómetros por hora. Para ello, los autores compararon los accidentes registrados antes y después de la entrada en vigor de la nueva regulación.

Se trata de una investigación multidisciplinar en la que participan profesionales del Sistema Sanitario Público Andaluz, especialmente del Hospital Regional Universitario de Málaga y del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería, junto a docentes de la UMA de las áreas de Cirugía Ortopédica y Traumatología y Radiología, integrados en IBIMA Plataforma BIONAND.

Los resultados, publicados en la revista científica Journal of Transport & Health, muestran un incremento muy acusado de las lesiones relacionadas con patinetes eléctricos: la incidencia pasó de 1,7 casos por cada 100.000 habitantes en 2018 a casi 50 en 2022.

Tras el cambio normativo, los atropellos a peatones descendieron de forma significativa, del 10,9% al 5,2%. Sin embargo, aumentaron las colisiones con vehículos a motor, que pasaron del 8,8% al 18%. “Pese al mayor número de choques con coches, no se ha observado un aumento de la gravedad global de las lesiones”, explica Iskandar Tamimi, investigador de la UMA y uno de los autores del estudio.

Las zonas más afectadas siguen siendo la cara, la cabeza, el cuello y las extremidades. Según David González, del área de Traumatología de la UMA, cerca del 35% de las fracturas se producen en huesos faciales.

Aunque el uso del casco ha aumentado tras la nueva normativa, los expertos advierten de que continúa siendo insuficiente y recomiendan el uso de cascos integrales para proteger la región maxilofacial.

El estudio también alerta de factores que agravan las lesiones, como el consumo de alcohol y la conducción nocturna, claramente asociados a traumatismos más graves.

En conjunto, los investigadores concluyen que la normativa ha tenido un efecto mixto: mejora la seguridad de los peatones, pero incrementa la exposición de los usuarios de patinetes al tráfico rodado.

Los autores subrayan que este tipo de investigaciones aportan evidencia clave para evaluar la eficacia de las normativas, identificar grupos de riesgo y diseñar campañas preventivas, con un impacto directo en la salud pública, el gasto sanitario y la planificación urbana.

El estudio tiene su origen en el Trabajo Fin de Grado de Juan Melgar, antiguo alumno de la Facultad de Medicina de la UMA y actual residente de Traumatología en el Hospital Universitario de Torrecárdenas, y cuenta también con la participación de los doctores Enrique Guerado, Almudena Pérez y David García de Quevedo.

Paralelamente, el equipo ha publicado otro trabajo en una revista de la Sociedad Española de Traumatología que analiza el impacto económico de estas lesiones, incluyendo atención en urgencias, pruebas diagnósticas, ingresos hospitalarios, cirugías y bajas laborales.

Este estudio revela un coste sanitario creciente para el sistema público y fue iniciado por la estudiante de Medicina de la UMA María Isabel Bernardi como parte de su Trabajo Fin de Grado.