Vistas de la Alameda Principal.
El coche ya no es el enemigo: Málaga impulsa su uso estratégico como parte de una movilidad sostenible
La redacción del nuevo estudio para el aparcamiento disuasorio junto a Rincón de la Victoria refuerza el modelo de intermodalidad que impulsa el Ayuntamiento.
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Lejos de las teorías que vienen a señalar al coche privado como una especie de enemigo en el proceso de transformación de la movilidad urbana, el Ayuntamiento de Málaga apuesta por una estrategia en la que juegue un papel relevante en la red intermodal eficiente.
En especial, en ciudades con una amplia extensión metropolitana y núcleos de población dispersos, como es el caso del Área Metropolitana de Málaga.
Los datos objetivos de los que dispone el Consistorio confirman que el modelo actual de Málaga "sitúa al coche como el primer modo de transporte más usado, por ser el más flexible y el que proporciona una mayor accesibilidad".
"Todo ello debido a las políticas tradicionales destinadas a fomentar su uso, frente a otros modos más sostenibles que optimizan el uso del espacio público, que se ve reducido para disponer de aparcamientos y vías con capacidad suficiente para el desplazamiento de los vehículos", destacan desde la Casona del Parque.
La referencia forma parte del pliego de condiciones técnicas que rige el concurso con el que Movilidad quiere contratar la redacción de un estudio de demanda, de accesos y de alternativas para la construcción de un aparcamiento disuasorio en la frontera con Rincón de la Victoria.
En este mismo documento, se incide en que las nuevas políticas buscan "disminuir el uso del coche particular, en beneficio de otros modos más sostenibles".
Para lograrlo, se considera "fundamental implementar una intermodalidad, en la que el sistema integrado de varios modos pueda ser competitivo frente al exclusivo uso del vehículo privado considerando los diferentes modos sostenibles que integra, no como competidores, sino como complementarios y partícipes de una cadena común de transporte".
En este contexto, es esencial la apuesta por el parking disuasorio de la zona este. La elaboración del documento técnico sobre el que sentar las bases de esta infraestructura sale a concurso por 54.354,50 euros (IVA incluido).
El equipo adjudicatario deberá definir el tamaño óptimo de la infraestructura, estudiar su integración con la red viaria existente y determinar la solución más eficiente, tanto si se trata de un edificio subterráneo como en altura.
Además, evaluará la viabilidad de usos complementarios en la cubierta, en caso de construirse en varios niveles.
El estudio incluirá, además, un análisis de modelos de gestión y necesidades operativas, con el objetivo de facilitar el uso combinado del coche con otros modos de transporte colectivo.
El pretendido parking disuasorio de la zona este forma parte de la estrategia global diseñada por la capital de la Costa del Sol en el marco de su Plan Especial de Movilidad Urbana Sostenible, siendo un eslabón clave.
La pretensión municipal es la de establecer estas infraestructuras como puntos de inicio o final de trayectos intermodales que continuarán en autobús, Metro o bicicleta.
Una infraestructura necesaria en un entorno estratégico
La localización elegida para el aparcamiento de la zona este, en las inmediaciones de la autovía MA-24 y el arroyo Totalán, refuerza el carácter metropolitano del proyecto y su capacidad para captar usuarios del vehículo privado procedentes de Rincón de la Victoria, La Cala del Moral o incluso Vélez-Málaga.
Esta actuación se suma a otro gran proyecto ya en desarrollo junto al Palacio de Deportes Martín Carpena, que también avanza con su correspondiente anteproyecto. Ambos responden a la necesidad de ofrecer alternativas reales al uso del coche en el centro urbano, sin renunciar a su utilidad en desplazamientos periféricos.