La directora de Intellias en España, Olha Mozzhakova, en las oficinas de la compañía en Málaga.

La directora de Intellias en España, Olha Mozzhakova, en las oficinas de la compañía en Málaga. D. P.

Tecnología

El talento ucraniano brilla en la Málaga 'tech': "Muchos llegaron por la guerra y ahora se quieren quedar"

La invasión rusa aceleró la expansión de muchas tecnológicas de Ucrania, que han encontrado en la Costa del Sol un nuevo hogar con nuevos retos.

16 agosto, 2023 05:00

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Ucrania es un país repleto de ingenieros, programadores y más talento tecnológico que, hasta hace muy poco, no tenía por qué pensar en la Costa del Sol como un hub de innovación. El Mediterráneo era una zona de vacaciones, un destino de ensueño, un resort con calidad de vida alta y sin días nublados... pero no necesariamente un gran centro tecnológico.

La anexión rusa de Crimea en 2014 empezó a cambiarlo todo. La tecnológica Ciklum, fundada en Kyiv por un emprendedor danés en 2002, vio necesario entonces comenzar su expansión global. Hoy cuenta con más de 3.000 trabajadores repartidos por el mundo y su sede de oficinas en la calle Sebastián Souvirón es desde hace siete años su centro tecnológico en España, con varios centenares de empleados. Poco antes, ya se había sumado al entonces bautizado como Málaga Valley la compañía de raíces ruso-ucranianas Jelastic.

En otros casos, un directivo se muda a —por ejemplo— Marbella por motivos no empresariales, y descubre que a apenas unos kilómetros de Puerto Banús y las grandes urbanizaciones de lujo se encuentra un ecosistema de innovación pujante que quiere asomar la cabeza al tablero global. En 2018, la tecnológica EPAM, de origen bielorruso-estadounidense, abrió en 2018 su sede española también en Málaga, donde hoy trabajan más de 1500 personas. Según datos de la compañía, cientos de ellos son actualmente ucranianos relocalizados con sus familias a la capital de la Costa del Sol.

Tras la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, llegaron a Málaga multinacionales de origen ucraniano, como Intellias; otras repletas de talento de ese país, como GlobalLogic; y emprendedores de la mano de inversores internacionales como StartupWiseGuys. El director de EPAM en España, Ievgen Berezenko, asegura hoy que Málaga puede ser la Silicon Valley de Europa.

Esta es la crónica de cómo el talento tecnológico ucraniano creó en la Costa del Sol su nuevo hogar, qué le enamoró... y qué le puede desenamorar.

Imagen de archivo del interior del 'coworking' Monday, donde se sitúa la oficina de Intellias.

Imagen de archivo del interior del 'coworking' Monday, donde se sitúa la oficina de Intellias.

"La invasión a gran escala de Ucrania nos empujó a acelerar nuestros planes de expansión, tanto aquí como a otros lugares", afirma la directora de la oficina en España de Intellias, Olha Mozzhakova, en una entrevista con este periódico. Esta tecnológica ha abierto más de seis nuevas localizaciones por todo el mundo solo en el último año; entre ellas, su oficina en el coworking Monday de la esquina del Muelle Uno: "Málaga todavía no es tan cara como Madrid o Barcelona y tiene toda la infraestructura; tiene el aeropuerto, tiene el parque tecnológico... y a la gente le gusta vivir a la orilla del mar".

Intellias es socio tecnológico de algunas de las mayores empresas del mundo. Su foco global está puesto en la ingeniería de software y, concretamente en España, han sumado una importante experiencia en el sector de los servicios financieros y de los seguros. Su primer empleado llegó en julio; pero fue en diciembre cuando celebraron una gran apertura con la presencia del alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, y la cónsul de Ucrania en Málaga, Svitlana Kramarenko. "Habíamos charlado con compañías que ya estaban aquí y nos mencionaban que Málaga es como el nuevo Silicon Valley. Y queríamos ser parte de eso, especialmente por el bajo precio en comparación con otras localizaciones", argumenta Mozzhakova.

"Diría que el ecosistema ha sido muy bueno y amable con nosotros. Cuando no pones grandes expectativas y eres flexible, todo es más fácil", valora: "Y siento que la gente española apoya mucho a los ucranianos. Fue muy fácil conseguir los documentos de estatus especial para ucranianos. Fue muy sencillo empezar a trabajar y estamos muy agradecidos por ello".

Actualmente, el equipo de Intellias España cuenta con más de 50 trabajadores que pueden trabajar en las oficinas de Málaga o desde otro lugar en remoto: muchos son ucranianos, muchos españoles, pero también los hay de otros países como Colombia, Israel, Eslovenia, Italia, Argentina, Francia, Polonia o Reino Unido. "Cuando tienes diversidad, tienes más ideas, eres más abierto de mente. Para nosotros, la globalización definitivamente funciona para bien", defiende la directora de la oficina en España. El objetivo de la compañía es contratar entre 100 y 150 empleados en España para 2024, además de reubicar profesionales de otros países.

"Para nuestro talento ucraniano, a veces es más fácil quedarse en Polonia, que es más cercano en lenguaje, cultura, fronteras, todo; y tiene precios más baratos... pero no cuenta con condiciones tan buenas"

"Somos muy ambiciosos. Queremos convertirnos en el mejor lugar para trabajar en Málaga y hacemos muchas actividades para tener la mejor oficina", detalla Olha Mozzhakova. El primer reto, explica, fue "asegurar que nuestras sedes tenían la misma calidad de servicios para apoyar a nuestros clientes desde el principio". A la hora de mantenerse en el mercado, no podían justificarse en la guerra para bajar el nivel: "Los cambios y la inestabilidad no importaban, teníamos que ofrecer calidad en los servicios".

Aunque, inevitablemente, la situación ha sido muy compleja y han hecho una fuerte inversión en salud mental para sus profesionales ucranianos: "Apoyamos a nuestro talento, nuestros colegas, desde diferentes perspectivas como cursos, educación, psicólogos", detalla Mozzhakova. Y, aunque admite que "todo es más caro que en Ucrania", tampoco se han visto sobrepasados por la subida de los precios de la vivienda: "Como recién llegados, no tenemos nada con qué compararlo", resume. 

"Para nuestro talento ucraniano, a veces es más fácil quedarse en Polonia, que es más cercano en lenguaje, cultura, fronteras, todo; y tiene precios más baratos. Pero no cuenta con condiciones tan buenas, el clima, los colegios en inglés, incluso la comida. Así que depende del estilo de vida de cada uno", explica la directiva de Intellias. Además, subrayan que en la Costa del Sol ya se está afianzando como lugar en el que poder trabajar y relacionarte en inglés: "Supongo que Málaga también se globaliza", resume.

Su propósito para este nuevo curso es "estar cada vez más integrados" en la Málaga tecnológica. "Queremos que nuestro talento interno colabore más con gente externa, que compartan sus ideas y acercamientos. Compartir es vivir, y estamos todos creciendo en el mismo entorno. Es genial apoyarse unos a otros... pero, para eso, todavía tenemos que aprender más español", sonríe.

Ievgen Berezenko, en una imagen de archivo.

Ievgen Berezenko, en una imagen de archivo. Amparo García

Si Intellias está en la esquina de oro del puerto de Málaga, EPAM también se ha situado junto al mar; pero unos kilómetros más alejados del centro, en Parque Litoral. El ucraniano Ievgen Berezenko es el director en España de la compañía, y ha visto cómo en los últimos meses "amigos, colegas, algunos familiares" iban aterrizando en Málaga: "Notamos el movimiento de talento desde hace años, claro que ese proceso ha crecido mucho por la guerra"

"Creo que esa es una de las razones por la que hemos crecido tan rápido a más de 1.500 trabajadores en EPAM España. La ubicación es atractiva y está tan lejos de la guerra...", reflexiona Berezenko en una entrevista con EL ESPAÑOL de Málaga: "Hay mucha gente que solo quiere mudarse lo más lejos posible y encontrar una ubicación atractiva con todo lo que se necesita para vivir cómodamente con la familia, especialmente, con los niños. Conozco a mucha gente que ha llegado con su familia extendida entera: abuelos, tíos, hijos... toda la familia".

Según explica, para muchos de ellos Málaga ha pasado de ser un destino temporal a una opción permanente: "Hace un año, oía a ucranianos decir Vale, esperamos aquí hasta que se acabe la guerra y volvemos. Ahora, los niños ya van a las escuelas, la gente se encuentra con más conexiones sociales, amigos y colegas... Y hay mucha gente que, de verdad, se quiere quedar aquí para siempre. Tenemos que ayudarles a sentirse bien, a estar cómodos, a poder encontrar lo que necesitan en sus vidas y, si se puede, que se queden aquí para siempre".

"Justo antes de la guerra ya era un tiempo un poco oscuro y había mucha gente con ganas de salir del país. No tantos como después, claro, pero mucha gente", explica el director en España de EPAM: "Al menos unas 20 o 30 familias se mudaron justo antes de la guerra, aunque sea solo por poder tener claridad en el pensamiento y poder trabajar cómodamente, sin pensar si Rusia va a atacarnos cada día".

La baja disponibilidad y el alto precio de la vivienda han dificultado la llegada de algunos profesionales tecnológicos ucranianos

Según sus cálculos, son centenares de familias las que se han desplazado desde el país en guerra hasta España gracias a las vacantes laborales abiertas por EPAM. Dan facilidades para el teletrabajo; pero la mayoría de los trabajadores residen en Málaga o alrededores como Torremolinos, Fuengirola o Marbella. Eligieron la Costa del Sol "por su cultura de vida, por la ubicación atractiva, etcétera"; pero se han encontrado con un nuevo reto en los últimos meses.

"El problema más grande ha sido la disponibilidad de la vivienda el último año. Cuando llegaron cientos de familias de EPAM, más turistas en la temporada de verano, más refugiados de Ucrania, la disponibilidad fue muy baja", cuenta Berezenko: "Generalmente fue muy difícil encontrar vivienda, escuela para los niños o poder registrarte en el centro médico". Ahora ya cuentan con un equipo interno de soft landing y la experiencia de estos meses de trabajo. "Fue un desafío, pero al final ya están todos acomodados; la mayoría, en la provincia de Málaga", resume.

Según ha podido confirmar este periódico, el reto de encontrar un hogar asequible y disponible en la Costa del Sol también fue un déficit a la hora de organizar la llegada de talento ucraniano al programa de aceleración de StartupWiseGuys. Acto seguido, el siguiente desafío es la adaptación: "Hay mucha gente que ha llegado al mismo tiempo y se han sentido un poco perdida. Querían encontrar almas parecidas, gente para salir, colaborar y cooperar", plantea Ievgen Berezenko. 

Desde su compañía, EPAM, desarrollan programas de adaptación "por poder integrarles un poco mejor en la sociedad" y animan a la enseñanza del español, que el propio Berezenko habla con fluidez. "Mi enfoque en los últimos dos años, desde que llegué a Málaga, fue encontrar las máximas oportunidades para nuestra gente", explica respecto a por qué hacer el esfuerzo de aprender un idioma tan complejo como el castellano: "Estamos buscando más oportunidades para poder ayudar a gente a acomodarse mejor: encontrar eventos, comunidades, sociedades, donde se pueda avanzar socialmente". 

Imagen de archivo de la oficina de EPAM en Málaga.

Imagen de archivo de la oficina de EPAM en Málaga.

Para él, pese a la guerra, Ucrania sigue siendo "uno de los entornos tecnológicos más destacados en todo el mundo, porque tiene al mismo tiempo la calidad y la calidad del talento". Desde su perspectiva, es mucho lo que pueden aportar a Málaga: "Lo que traemos desde Ucrania, además de profesionales, es mucho know-how sobre cómo se montan los equipos, cómo se colabora con los clientes dentro de la empresa y con otras compañías, con proveedores; pero también sobre cómo desarrollar cientos de talentos cada año: desarrolladores, ingenieros de pruebas, analistas de negocio, DevOps..."

"Estamos abiertos a todo tipo de colaboración y cooperación con las autoridades, con las universidades. Queremos hacer más cosas, queremos ayudar al entorno de tecnología informática local para crecer al nivel mundial de verdad; para hacer de Málaga el Silicon Valley de Europa. Eso es lo que intentamos conseguir", concluye.