Un montaje con la web y Enrique.

Un montaje con la web y Enrique. E.E.M

Economía

Un canario ayuda a Enrique y Nonna y remodela su web tras el incendio: "Ya se puede comprar helados por anticipado"

Sobre el incendio, desde el Consorcio Provincial de Bomberos aseguran que ya está "controlado" y que se ha incorporado maquinaria de demolición y desescombro para colaborar en la extinción de focos de fuego confinado bajo balas de ropa prensada donde el agua no penetra.

Más información: El masivo y cariñoso apoyo a Enrique, el empresario que lo ha perdido todo tras el incendio de su nave en Cajiz

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Las claves

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Un incendio devastador destruyó la fábrica de Nonna Helado Artesanal en el polígono industrial de Cajiz, Vélez-Málaga.

Tras el siniestro, un canario reorganizó la web de la empresa para permitir la venta anticipada de helados como fórmula de apoyo, sin aceptar donaciones directas.

El seguro solo cubre una pequeña parte de los daños, y la empresa mantiene cerradas sus tres heladerías en la provincia, afectando a entre ocho y diez familias.

Nonna suministra helado a destacados restaurantes y hoteles andaluces, y busca soluciones a corto y largo plazo para recuperar el negocio.

"Estoy muy agradecido", dice Enrique Rodríguez, CEO de Nonna Helado Artesanal después de la oleada de solidaridad que ha recibido después de que el pasado viernes las llamas devoraran su fábrica en el polígono industrial de Cajiz (Vélez-Málaga). En las últimas horas ha recibido ayuda desde todos puntos de España, incluso desde Canarias, desde donde, explica, le han reorganizado la web para abrir un nuevo sistema de ayuda en mitad de la catástrofe: la venta de helados anticipada.

Es una de las historias que ya puede contar y que le emociona especialmente. "Nos lo está haciendo una persona de Canarias que no conocemos de nada, que ha estado todo el fin de semana adaptando la página y la plataforma. No sabemos ni la cara que tiene", cuenta con emoción el responsable de Nonna sobre esta fórmula ideada para obtener liquidez inmediata sin tener que aceptar donaciones. "No aceptamos ningún tipo de ayuda en efectivo. Solo pueden comprarnos helados por cinco euros la tarrina grande y 20 el litro".

"Con esta reserva no solo aseguras tu helado, también nos ayudas directamente a seguir adelante y a levantar el negocio. En cuanto todo vuelva a la normalidad, avisaremos a todos los compradores por email para que puedan canjear su cupón sin problema", explica el empresario.

Este lunes, cuatro días después del devastador incendio, Rodríguez ha atendido a EL ESPAÑOl de Málaga entre llamada y llamada, entre reunión y reunión, agotado, pero feliz por todo el apoyo que están recibiendo. "Estamos moviéndonos por cielo, mar y aire, ¿sabes? Buscamos una solución a corto plazo y, al mismo tiempo, otra que sea a largo plazo y estable", cuenta al otro lado del teléfono. "Eso es lo que estamos intentando cerrar en los dos aspectos".

El incendio, originado el pasado viernes 17 de abril sobre las 16.35 horas en una nave textil del polígono, se propagó rápidamente por el viento y acabó arrasando un total de cinco naves del polígono industrial del núcleo poblacional de Cajiz Entre ellas, la que Rodríguez y su familia habían levantado a base de mucho esfuerzo y ahorros que se ha convertido, en cuestión de segundos, en un montón de escombros.

Para entender la magnitud del golpe que han recibido Rodríguez y su equipo hay que remontarse unos años atrás. Cuando estalló la pandemia, el empresario y su familia decidieron reinventarse desde el salón de casa. "El COVID nos arruinó, te puedes imaginar el mal rato que nos dio porque esto al final es hostelería", recuerda. Por ende, decidieron encontrar un nuevo modelo de negocio que iba más allá de sus heladerías, sino con la apertura de una línea de venta a hoteles y restaurantes. "Sabíamos que la única forma de subsistir era con otras vías de venta", recuerda.

Y llegar a ese nivel de trabajo también conllevaba tomar una decisión más arriesgada: montar una fábrica. "Vendimos la casa, echamos casi todo el dinero en la fábrica y por eso tenemos todos estos clientes. Hay mucho trabajo detrás. Y ahora estamos de alquiler, claro. A mis 62 años, con 42 cotizados, estoy de alquiler porque la casa que tenía la vendí", declara.

Todo ese esfuerzo se traduce en una cartera de clientes que es, en sí misma, un quién es quién de la alta hostelería andaluza. Nonna suministra helado al restaurante de José Carlos García, al Hotel Palacio Miramar, al Puente Romano, al Marbella Club, al Hotel Don Carlos, a Villa Padierna, al Higuerón, al Only You, al grupo La Taberna de Mike Palmer…

"Todas las élites de la cocina y de la hostelería, vamos", resume el empresario. "Nos ha costado mucho trabajo oficializarlo, y los clientes tienen que seguir adelante. Un hotel no puede decir no tengo helado porque mi proveedor se ha quemado", expresa.

A la fábrica calcinada se suman las tres heladerías que el grupo tiene en la provincia: una en Málaga capital, otra en Rincón de la Victoria y una tercera en Torre del Mar. Todas, todas cerradas ante la situación que les ha dejado sin suministro. "Nuestras tiendas están todas cerradas porque no tenemos posibilidad de darles helados para despachar", explica Rodríguez. "De hecho, la de Rincón me ha dicho que mañana abre un rato porque le quedaron siete u ocho helados del fin de semana, por intentar aprovecharlo".

Detrás de esas persianas bajadas hay, según detalló el propio empresario en redes sociales, el sustento de entre ocho y diez familias. Rodríguez decidió pedir ayuda a través de redes sociales tras comprobar que el seguro cubre solo una pequeña parte de los daños, y su publicación se hizo viral en cuestión de horas.

"Tras una primera valoración, el seguro no llegaría ni a la cuarta parte de la reposición y de todas las instalaciones que necesitamos", lamentaba el empresario en su mensaje, consciente de que está en el momento más duro de su carrera tras 13 años de aventura con su emprendimiento heladero y haber pasado también años como director de una importante empresa a nivel nacional.

Así, insiste en que se están cerrando "cosas" para ayudarles en esta situación tan tensa que le dan un poco de esperanza entre tanta oscuridad. Sobre el incendio, desde el Consorcio Provincial de Bomberos aseguran que fue extinguido el lunes a las 18.30 horas, dejando la zona en manos de la Policía Nacional.