Un montaje hecho con Nanobanana a partir de dos fotografías de Victoria Hart y Cristina Catalá, asesinadas, un coche de la Guardia Civil y una pancarta capturada por EP en el 8M de Madrid. El resto de ilustraciones, de creación propia a través de Canva.

Un montaje hecho con Nanobanana a partir de dos fotografías de Victoria Hart y Cristina Catalá, asesinadas, un coche de la Guardia Civil y una pancarta capturada por EP en el 8M de Madrid. El resto de ilustraciones, de creación propia a través de Canva. Nano Banana

Málaga

Málaga, la provincia española con más asesinadas por violencia machista en lo que va de 2026: siete de las 41 víctimas

La confirmación oficial del crimen de Ieva, estrangulada en Pinares de San Antón, deja a la provincia por delante de comunidades enteras como la valenciana o Madrid.

Más información: La violencia de género no cesa en Málaga durante el verano: el maltrato se encarniza con las niñas y las ancianas

Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

Málaga es la provincia española con más víctimas mortales por violencia machista en 2026, con 7 de las 41 asesinadas en el país.

El 17,1% de los asesinatos por violencia de género en España ocurrieron en Málaga, superando incluso a comunidades autónomas completas.

Solo dos de las siete víctimas en Málaga habían denunciado previamente a sus agresores; en ambos casos, el riesgo había sido catalogado como bajo.

La violencia machista en la provincia ha dejado al menos siete menores huérfanos y se observa un incremento en los casos de especial relevancia y riesgo medio.

Málaga es la provincia española con más mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de 2026. El Ministerio de Igualdad incorporó este martes a su estadística oficial el caso de Ieva, una mujer lituana de 35 años que murió el 21 de septiembre en el Hospital Regional, 5 días después de ser estrangulada en su casa por su pareja sentimental en presencia de sus hijos, ambos menores de edad.

Con ella, la provincia suma 7 de las 41 víctimas mortales registradas en todo el país, el 17,1% del total. Ninguna otra provincia se acerca. Madrid acumula 5 y Alicante, 4.

Málaga supera incluso a comunidades autónomas completas. La Comunidad Valenciana registra seis asesinatos en todo su territorio y la Comunidad de Madrid, cinco.

El peso de la provincia es todavía mayor dentro de Andalucía, la comunidad más castigada del país con 12 víctimas. De ellas, 7 se produjeron en Málaga, casi 6 de cada 10. Sevilla suma 2 y Jaén, Cádiz y Córdoba, 1 cada una. Granada, Almería y Huelva no han registrado ningún caso este año.

El dato llega en uno de los peores años recientes. A 29 de septiembre, España contabiliza 41 mujeres asesinadas, 10 más que en la misma fecha de 2025 y la cifra más alta a estas alturas del año desde 2023, cuando eran 51. Desde 2003, primer año con registros oficiales, son 1.382.

De Alhaurín el Grande a Pinares de San Antón

El primer caso en la provincia de Málaga llegó el 24 de enero en Alhaurín el Grande. Victoria Hart, británica de 33 años, murió acuchillada en su casa de la urbanización La Paca delante de sus 3 hijos, de entre 7 y 11 años.

Su expareja tenía en vigor una prohibición de aproximación y el caso estaba activo en VioGén con riesgo bajo. El presunto autor se entregó horas después en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre confesando que había matado a la madre de sus hijos.

El 31 de marzo fue asesinada Cristina Catalá, de 35 años. Su familia y la asociación SOS Desaparecidos la buscaron durante 3 meses. El 1 de julio, la Guardia Civil recuperó su cuerpo de un pozo de Torre de Benagalbón, en Rincón de la Victoria.

Su expareja, un hombre de 49 años, confesó el crimen y condujo a los agentes hasta el lugar. La autopsia preliminar reveló heridas de arma blanca y signos compatibles con ahogamiento. Otras 2 personas fueron detenidas por encubrimiento.

El 5 de junio, Victoria, a la que en La Palma-Palmilla todos conocían como Vicky, apareció muerta de un disparo en su piso de la calle Guadalimar. Tenía 51 años y trabajaba como limpiadora en el Centro Asistencial San Juan de Dios. Su marido, de 56, se quitó la vida con la misma arma. Ninguno de los 2 figuraba en VioGén. La pareja tenía 2 hijos, ya mayores de edad, y 3 nietos.

Un julio negro

Julio fue el peor mes. En apenas 3 semanas salieron a la luz cuatro casos: el hallazgo del cuerpo de Cristina (la desaparecida en marzo) y tres crímenes nuevos.

En la madrugada del 8 de julio, María, de 61 años, y su hija Patricia, de 31, aparecieron muertas a puñaladas tras el incendio de su vivienda en la calle Tulipán de Las Lagunas, en Mijas.

La pareja de María, con antecedentes por violencia de género con parejas anteriores, fue detenida al día siguiente en el distrito de Teatinos. Quemó la casa para ocultar pruebas. Ninguna de las dos mujeres figuraba en VioGén. La estadística oficial contabiliza a María, al ser la pareja del presunto agresor. Pero Patricia también perdió la vida, un detalle que se debe remarcar, aunque no entre en el conteo. Patricia estaba muy feliz con su novio y estaba a punto de mudarse para iniciar su nueva vida. Nunca entendió la relación de su presunto asesino con su madre.

El 20 de julio, María, de 30 años, murió apuñalada en su casa de la calle Mederuelos, en Antequera. El padre de sus dos niños, de 35, se quitó la vida arrojándose desde la muralla del Arco de los Gigantes.

Ella lo había denunciado por malos tratos en 2023 y contaba con una orden de protección, con su caso catalogado de riesgo bajo. Pocos días antes del crimen, el procedimiento se archivó y las medidas cesaron por acuerdo, supuestamente, entre ambas partes. Su familia cree que no actuó con libertad y que él la forzó a cerrar el proceso. Aprovechando esto, el 20 de julio la convenció para subir a su casa, probablemente con alguna excusa relacionada con los niños, y la apuñaló brutalmente. Dejaron huérfanos a dos hijos de 7 y 4 años.

Al día siguiente, Melinda Persotzi, húngara de 45 años, murió en su vivienda de Benahavís por dos profundas heridas en el cuello causadas con un cúter. También tenía rota la ropa y el sujetador. Las primeras informaciones oficiales descartaron la violencia machista porque su entorno no terminaba de ubicar al sospechoso, un modelo argentino de 49 años.

Durante su huida, escribió un diario en el que confesaba el asesinato y lo dejó en la entrada de la vivienda de un amigo, que lo encontró y se lo entregó a la Guardia Civil. Finalmente, fue detenido el pasado 31 de julio escondido en un bancal del municipio de Istán donde, al parecer, intentó cortarse las venas, y en la actualidad está en prisión provisional.

La investigación acreditó después que habían sido pareja durante cerca de 2 años entre 2018 y 2020, y el caso pasó a la estadística oficial. Melinda figuraba en VioGén con un expediente inactivo. Desde Igualdad explicaron que la víctima no tenía hijas ni hijos menores de edad y que no existían denuncias previas por violencia de género contra el presunto agresor. Aunque en sus redes aparece con una niña en su imagen de perfil y las primeras informaciones hablaban de que tenía al menos una.

El último caso es el de Ieva. El 16 de septiembre, hacia las 18.00, su pareja la estranguló en el domicilio familiar de la calle Leoni Benabú, en Pinares de San Antón, delante de su hija, de 12 años. Fue la niña quien llamó al 112.

Los sanitarios la encontraron en parada cardiorrespiratoria y lograron reanimarla. Ingresó en la UCI del Hospital Regional, donde murió 5 días después. Su familia decidió donar sus órganos. El agresor, de 39 años, se ahorcó en la vivienda con unas bridas. Ninguno de los dos constaba en VioGén ni existían denuncias previas. Dejan a dos menores de edad huérfanos.

A este balance hay que añadir el asesinato en San Pedro de Alcántara de Franyel, una mujer trans de 35 años; un crimen que las rigideces administrativas han dejado fuera de la estadística oficial de violencia de género al no figurar aún su identidad legal en el Registro Civil. Estaba en proceso de transición.

Rasgos comunes

Los siete casos comparten rasgos. En cinco de ellos el arma fue un cuchillo o un objeto cortante. Los otros dos fueron el resultado de un disparo con un arma de fuego y un estrangulamiento.

Solo dos de las víctimas, Victoria H. y María, la vecina de Antequera, habían denunciado a sus agresores. La proporción es similar a la del conjunto de España, donde 12 de las 41 asesinadas, el 29,3%, tenían denuncias previas. En ambos casos malagueños, el sistema había catalogado su riesgo como bajo.

Tras el crimen, tres de los agresores se quitaron la vida. Son un tercio de los 9 suicidios consumados por los autores que recoge la estadística nacional este año.

La violencia machista ha dejado en la provincia al menos siete menores huérfanos: los tres hijos de Victoria H., los dos de María en Antequera y los dos hijos de Ieva. En toda España son 29. Habría que sumar una, en el caso de que Melinda sí que tuviera una niña.

Vigilancia

Aunque los casos en activo bajo custodia policial se mantuvieron estables entre junio y agosto en torno a los 5.100 expedientes (un flujo constante donde entran tantas denuncias como expedientes se archivan o inactivan), el riesgo medio creció casi un 12% durante el trimestre, obligando a reforzar la protección sobre 558 mujeres al cierre de agosto.

Asimismo, los expedientes catalogados como de "especial relevancia" (aquellos en los que la combinación de indicadores dispara la probabilidad de una agresión letal) escalaron de 418 en junio a 482 en agosto.

Este incremento de 64 casos en tres meses consolida a Málaga como la segunda provincia andaluza con mayor nivel de peligro acumulado en la serie histórica desde 2019, solo por detrás de Sevilla.

En conjunto, la provincia cerró el mes de agosto superando los 47.600 expedientes acumulados en el sistema VioGén, situándose un mes más a la cabeza de Andalucía. Queda esperar los datos del cierre de septiembre.