Imagen del aeropuerto de Málaga.

Imagen del aeropuerto de Málaga. EEM

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Aertec toma ventaja para convertirse en el 'cerebro' de la gran ampliación del aeropuerto de Málaga

La UTE formada por Aertec, Applus y Airia obtiene la mejor puntuación técnica y presenta también la oferta económica más baja de las dos candidaturas que siguen en liza.

Más información: El aeropuerto de Málaga quiere arrancar su gigantesca obra de ampliación en 2029

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La UTE liderada por Aertec Solutions toma ventaja en la licitación para coordinar la ampliación del aeropuerto de Málaga, con una propuesta de 34,65 millones de euros.

La operación global para transformar el aeropuerto de Málaga está valorada en unos 1.500 millones de euros y contempla mejoras en pasajeros, controles, equipajes, aeronaves y espacios comerciales.

Entre las actuaciones previstas destacan un nuevo dique para vuelos no Schengen, sistemas avanzados de control de fronteras, ampliación de controles de seguridad y nuevas calles de rodaje para aeronaves.

El proyecto tiene un horizonte de desarrollo de entre 20 y 30 años, buscando preparar el aeropuerto para el crecimiento futuro y evitar cuellos de botella en la infraestructura.

La gran ampliación del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol da un nuevo paso adelante.

AERTEC Solutions, junto a Applus Norcontrol y Airia Ingeniería y Servicios, toma ventaja en la carrera por hacerse con el contrato que debe aportar el equipo técnico encargado de coordinar y supervisar la transformación de la infraestructura, una operación global valorada en unos 1.500 millones de euros.

La UTE formada por estas tres compañías es la que mejor posición presenta en este momento entre las dos ofertas que permanecen en la fase actual de la licitación. Su propuesta ha obtenido 95,2 puntos en la valoración técnica y contempla un importe de 34,65 millones de euros, con una baja del 33,56% respecto al presupuesto de licitación.

Por detrás se sitúa la alianza integrada por Ayesa, Gesnaer Consulting y Viarium Ingeniería, que suma 93,1 puntos técnicos y plantea ejecutar el contrato por 35,71 millones de euros, con una baja del 31,54%. Ambas propuestas mantienen el plazo de ejecución de cinco años.

El contrato salió a licitación con un importe de 52,16 millones de euros y un plazo de 60 meses. Su función no será ejecutar directamente las grandes obras del aeropuerto, sino prestar la asistencia técnica necesaria para desarrollar y controlar las actuaciones que forman parte de la futura ampliación.

El 'cerebro' técnico de la transformación

El contrato es una de las piezas centrales de la operación diseñada por Aena para transformar el aeropuerto malagueño durante las próximas décadas. El futuro adjudicatario deberá acompañar técnicamente el desarrollo de las actuaciones, desde la planificación y coordinación de los diferentes proyectos hasta el seguimiento de su ejecución.

En mayo, Aena tenía sobre la mesa tres ofertas para este contrato, después de que la licitación inicial tuviera que ser reiniciada meses antes debido a las impugnaciones registradas en procedimientos similares de otros aeropuertos españoles.

Una de aquellas tres candidaturas, la integrada por TYPSA, Blas Torre Gutiérrez y UG21 Ingeniería, ya no figura entre las ofertas de la fase que refleja el expediente actual. La pugna queda así reducida a AERTEC y Ayesa y sus respectivos socios.

El contrato se integra en una operación de mucho mayor alcance. Aena ha adjudicado ya a Cemosa, Sener Mobility y Fairbanks Arquitectos el diseño de las actuaciones de ampliación, mientras que el nuevo contrato de asistencia técnica debe aportar la estructura profesional encargada de acompañar y supervisar el desarrollo de esa transformación.

El proyecto global contempla una inversión aproximada de 1.500 millones de euros y afecta prácticamente a todos los grandes flujos del aeropuerto: pasajeros, controles, equipajes, aeronaves y espacios comerciales.

Entre las actuaciones previstas figura la construcción de un nuevo dique para vuelos no Schengen, con un sistema centralizado de control de fronteras, así como el aumento de las posiciones de contacto para las aeronaves y la mejora de los procesos de embarque y desembarque mediante pasarelas.

También se prevé ampliar las superficies destinadas a los controles de seguridad y transformar el sistema de tratamiento de equipajes. La documentación del proyecto contempla además un aumento del espacio comercial y de las zonas VIP.

En el lado aeronáutico, la actuación incluye nuevas calles de rodaje para mejorar el movimiento de los aviones por el campo de vuelo.

Entre las actuaciones explicadas por el nuevo director del aeropuerto, Sergio Millanes, figura además la duplicación de la calle de rodaje que conecta las dos pistas, actualmente de doble sentido en una única plataforma, para permitir una circulación más fluida de las aeronaves.

La transformación no se limita al aumento de capacidad. El propio Millanes ha situado el proyecto en un horizonte de 20 a 30 años, con el objetivo de preparar el aeropuerto para el crecimiento futuro y evitar que los distintos puntos de la infraestructura se conviertan en cuellos de botella.