Una imagen de Emilio Palacios en una entrevista para un documental de La Sexta.

Una imagen de Emilio Palacios en una entrevista para un documental de La Sexta. LA SEXTA

Málaga

Muere Emilio Palacios, exjefe de Homicidios de Málaga: el caso del 'niño pintor', su "espinita" clavada

Sus restos mortales están siendo velados en la sala 27 de Parcemasa y la misa será a las cuatro y media de la tarde.

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Fallece Emilio Palacios, exjefe de Homicidios de la Policía Nacional de Málaga, dejando un importante legado profesional.

Sus restos mortales están siendo velados en la sala 27 de Parcemasa y la misa será a las 16:30 horas.

Palacios fue conocido por su implicación en el caso del 'niño pintor', David Guerrero, cuya desaparición quedó como su "espinita clavada".

Compañeros y familias lo recuerdan como un policía incansable y de gran vocación, muy querido en el cuerpo.

Luto en la Comisaría Provincial de Málaga tras perder a uno de sus históricos. Emilio Palacios, exjefe de Homicidios de la Policía Nacional de Málaga ha fallecido dejando un importante legado.

Sus restos mortales están siendo velados en la sala 27 de Parcemasa y la misa será a las cuatro y media de la tarde. Palacios siempre fue muy querido por sus compañeros de profesión y, sobre todo, por muchas de las familias a las que ayudó durante sus años de trabajo en las múltiples investigaciones policiales que lideró.

Sin embargo, Emilio se lleva una "espinita clavada" a la tumba: no poder encontrar a David Guerrero Guevara, "el niño pintor". Así lo reiteró en varias ocasiones en un reportaje-documental de La Sexta donde se abordaba la desaparición y que fue una de sus últimas apariciones en televisión.

En la entrevista, Emilio relataba que el caso de David ha marcado a los siete funcionarios que entonces formaban parte del grupo de homicidios por la cercanía que tuvieron con la familia. "Esas visitas diarias, esa unión con su padre...", recordaba.

Sobre el caso, explicaba que lo investigaron todo, pero que no dieron con el cuerpo ni con una evidencia clara que dijera que el niño había estado en alguna parte de las muchas donde decían haberlo visto. "Hubo muchas personas que, bien con buena voluntad o no, hicieron trabajar a otras plantillas demasiado. Videntes, llamadas anónimas... Todo se comprobó", contó.

Este último aspecto resume bien cómo fue Emilio como policía. Quienes lo conocieron hablan de una persona incansable y con una vocación gigantesca que fue creciendo dentro del escalafón con esfuerzo "y mucho trabajo". "Se va un histórico", concluyen.