Imágenes del proyecto de deporte extremo y naturaleza de Coín.
El macroproyecto de 300 millones del bisnieto de Franco en Málaga sigue atascado a la espera de la Junta
Transcendence, el complejo de deportes extremos y naturaleza planteado sobre 1,3 millones de metros cuadrados, continúa a la espera de los informes sectoriales.
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Casi tres años después de que el ambicioso proyecto Transcendence irrumpiera en el panorama urbanístico malagueño prometiendo revolucionar el interior de la provincia con una inversión superior a los 300 millones de euros, la operación sigue a la espera de disponer de los informes que le permitan poner en marcha la maquinaria.
Concebido como un gran complejo internacional de deportes extremos, naturaleza y turismo experiencial en Coín, la iniciativa continúa atrapada en la larga tramitación administrativa.
Muestra de la complejidad burocrática a la que se enfrenta la iniciativa impulsada por la empresa Nature Call Initiatives, SL, vinculada al bisnieto de Franco, el empresario Jaime Ardid Martínez-Bordiú, es que pasan ya más de dos años desde que la Junta de Andalucía admitiese a trámite la evaluación ambiental de la actuación.
En este intervalo de tiempo, los avances son más bien escasos. "El estado es exactamente el mismo que hace un año. No hay avances. Estamos pendientes de los informes definitivos por parte de la Junta para poder avanzar en el proceso", explican desde la sociedad promotora, que insiste en mantener intacta su apuesta por una operación llamada a convertirse en uno de los mayores desarrollos privados del interior de la provincia.
Imágenes del proyecto de deporte extremo y naturaleza de Coín.
De 900 viviendas y dos campos de golf a un gran parque de deportes extremos
La transformación planteada sobre los terrenos del Llano de la Sierra es radical. El ámbito afectado cuenta desde hace años con un planeamiento que permite levantar 900 viviendas y dos campos de golf.
Lejos de desarrollar ese modelo, los nuevos promotores plantean sustituirlo por un complejo turístico completamente distinto. La propuesta reduce la edificabilidad en torno a un 40% y elimina el uso residencial convencional para dar paso a 510 alojamientos ecoturísticos en régimen hotelero, sin posibilidad de venta individual.
La reserva para edificaciones es inferior al 9% de la superficie, incorporando además grandes espacios naturales y deportivos.
El complejo incluye una de las piscinas de surf más grandes de España, circuitos para wakeboard, BMX, bicicleta de montaña, escalada, rápel, skate, e-motocross, rafting y otras disciplinas de aventura.
A ello se suman un centro holístico, espacios para grandes eventos internacionales y una apuesta por los e-sports y las experiencias inmersivas vinculadas al metaverso.
Según las previsiones de la promotora, el desarrollo permitiría generar más de 700 empleos directos durante la construcción y entre 600 y 800 puestos de trabajo durante la explotación del complejo, además de miles de empleos indirectos.
El agua, la gran clave del proyecto
Una de las cuestiones que más controversia ha generado en estos años es el del agua. O más bien la escasez de ella.
Desde el primer momento, colectivos vecinales y organizaciones ecologistas han situado el foco sobre el posible impacto del complejo en el acuífero de Sierra Blanca, una de las principales fuentes de abastecimiento de Coín.
Las dudas adquirieron mayor relevancia en la primavera de 2025, cuando el Servicio de Planificación Hidrológica de la Junta emitió un informe desfavorable dentro del expediente de concesión de aguas públicas.
El documento consideraba que el aprovechamiento solicitado no resultaba compatible con la planificación hidrológica vigente.
Imágenes del proyecto de deporte extremo y naturaleza de Coín.
Los técnicos argumentaban que el subsistema de los ríos Guadalhorce y Guadalmedina presenta un déficit hídrico y advertían de la tendencia descendente observada en la masa de agua subterránea Sierra Blanca.
Además, recordaban que el Plan Hidrológico reserva prioritariamente esos recursos para el abastecimiento de la población y no contempla su utilización para usos recreativos como los planteados por el complejo.
La promotora rechazó esa interpretación y presentó alegaciones. A su juicio, el informe se apoyaba en datos generales y no analizaba las características concretas de Transcendence.
La empresa sostiene que el nuevo desarrollo consumiría mucha menos agua que el actualmente previsto por el planeamiento urbanístico.
Mientras el modelo vigente de 900 viviendas y dos campos de golf requeriría del orden de 900.000 metros cúbicos anuales, los estudios encargados por la compañía sitúan el consumo del nuevo complejo entre 150.700 y 171.400 metros cúbicos al año, defendiendo además que el acuífero mantendría capacidad suficiente para absorber esa demanda.
Sentencia favorable
En las últimas semanas sí se ha producido una novedad relevante, aunque con un alcance limitado sobre el fondo del proyecto.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Málaga, ha desestimado el recurso promovido por la Asociación Mesa por el Agua de Coín, que pretendía revisar de oficio la actuación urbanística vinculada al sector SUNP-5.
La asociación sostenía que una parcela de unos 91.000 metros cuadrados perteneciente al monte comunal habría sido incorporada al desarrollo urbanístico sin la correspondiente desafectación.
Sin embargo, el tribunal concluye que la entidad carece de legitimación para instar ese procedimiento extraordinario de revisión, al tratarse de una potestad reservada a la propia Administración.
La resolución no entra a valorar la viabilidad ambiental o urbanística del proyecto, sino exclusivamente la vía procesal utilizada por la asociación. La sentencia, además, todavía puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.