Familia observa el eclipse

Familia observa el eclipse iStock

Málaga

"Nunca hay que quitarse las gafas": las claves de la Sociedad Malagueña de Astronomía para ver el eclipse sin dañarte la vista

Unas lentes especiales para poder mirar el Sol y una chaqueta para el cambio de temperaturas cuando oscurezca son algunos de los consejos de Rosa López, presidenta de la SMA.

Más información: Estos son los mejores sitios de Málaga para ver el eclipse de sol del 12 de agosto: "Lo importante es tener despejado el horizonte".

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Las claves

Las claves

En Málaga el eclipse solar será parcial, cubriéndose hasta un 95% del Sol dependiendo de la zona.

Es imprescindible usar gafas homologadas con filtro solar ISO durante todo el eclipse, ya que la Luna no cubrirá por completo el disco solar.

Observar el eclipse sin protección puede causar lesiones oculares irreversibles, y se recomienda usar filtros solares específicos para telescopios y cámaras.

El fenómeno estenopeico, visible sin gafas, permite ver medias lunas proyectadas por la sombra de los árboles durante el eclipse.

A tan solo unas horas de que se produzca el primero de los llamados “trío de eclipses”, muchos son los que ya lo tienen todo preparado para poder observarlo, pero hay quien todavía no sabe qué debe hacer durante ese minuto de eclipse.

En Málaga el eclipse no será total, sino que se quedará en torno al 95% dependiendo de la zona de la provincia desde la que se observe. Eso sí, el daño que puede causar mirar el sol sin protección no varía en función de la zona.

En el norte de España, donde el eclipse sí será total, habrá poco más de un minuto en el que los observadores podrán quitarse las gafas para contemplar la corona solar. En cambio, como en Málaga no ocurrirá así, "siempre vamos a necesitar las gafas de eclipse", explica López a este periódico.

Todo ello se debe a que la Luna nunca llegará a cubrir el disco solar por completo, por lo que la luz solar no llegará a desaparecer en el sur. Ni siquiera en el momento de máxima ocultación, que está previsto que se alcance entre las 20.30 y las 20.38 horas.

La presidenta de la SMA insiste en que las gafas deben cumplir la normativa ISO homologada para observación solar. No vale cualquier cristal oscuro y se debe tener en cuenta que los filtros certificados eliminan el 99,9% de la luz del Sol.

En este sentido, López recuerda que en los últimos días varias marcas han retirado del mercado gafas que no cumplían con el filtro adecuado, precisamente porque eran demasiado oscuras y al no dejar ver nada, algunos usuarios optaban por quitárselas para mirar directamente el Sol, "y ahí es donde está el error".

Lesiones oculares por el eclipse

El motivo por el que una exposición de segundos puede ser tan dañina, según López, tiene que ver con la propia anatomía del ojo, ya que los nervios ópticos están diseñados para ver, no para sentir dolor.

La lesión no se nota en el momento, sino después, cuando ya se ha producido el daño en la retina. Las consecuencias de observar el eclipse sin protección se agravan si se observa con prismáticos o cualquier instrumento óptico sin filtro, porque amplifican la radiación.

Por ello, López hace hincapié en que aquellos que tengan previsto usar telescopios o cámaras necesitarán filtros solares específicos, no basta con las gafas de eclipse.

Abrigo para el atardecer y paciencia con el tráfico

Al producirse a última hora del día, conviene vestir algo más abrigado por la caída de la tarde-noche más que por el sol de mediodía. Por lo que una chaqueta ligera no está de más para quienes se queden hasta que el Sol se oculte.

Por otro lado, para aquellos que se desplacen fuera de la ciudad para buscar un mirador o una montaña deberían prever tráfico y salir con margen, algo que la propia López ha comprobado de primera mano en su viaje hacia el norte para observar la totalidad.

Lo que sí se puede observar sin gafas

Hay un fenómeno curioso que no requiere protección especial y es el efecto estenopeico. A medida que la Luna vaya tapando el Sol, las sombras de los árboles proyectarán en el suelo pequeñas medias lunas en lugar de manchas de luz redondas.

Este, según López, es uno de esos detalles que solo se aprecian si, además de mirar al cielo con las gafas puestas, se presta atención a lo que ocurre alrededor.