Imagen de archivo de los trabajos de reparación en la línea de Alta Velocidad Madrid-Málaga, en Álora.
El accidente de Adamuz y el derrumbe del talud de Álora hundieron el AVE de Málaga: un 61% menos de viajeros
La CNMC cifra el impacto de las graves incidencias ferroviarias sufridas en el corredor sur: la oferta de plazas cayó casi un 50% y el número de pasajeros se desplomó un 61% en el primer trimestre, el peor dato de toda la alta velocidad española.
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Primero fue el trágico accidente de Adamuz, que causó la muerte de 46 personas; después la caída de un talud a la altura de Álora que provocó la desconexión ferroviaria de la provincia de Málaga con Madrid y otros puntos de la geografía española durante más de tres meses.
Esta es la secuencia de acontecimientos que, junto a otras deficiencias en la infraestructura, está detrás del desplome en el número de viajeros que durante el primer trimestre del año ha usado el tren de Alta Velocidad de Málaga.
En concreto, según el contenido del informe trimestral publicado este lunes por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), la reducción en la cifra de pasajeros alcanza el 61%.
Atendiendo a estos valores, se trata de la caída más acusada entre los principales corredores de alta velocidad del país, muy por encima de las registradas en los trayectos Madrid-Sevilla (-27%), Madrid-Barcelona (-17%), Madrid-Valencia (-8%) o Madrid-Alicante (-6%).
Todas las incidencias acumuladas han condicionado de forma notable la prestación de los servicios ferroviarios durante el trimestre.
En el caso del corredor Madrid-Málaga/Granada, las plazas ofertadas se redujeron casi un 50%, mientras que la demanda descendió un 61%, situándose como el peor comportamiento de toda la red española de alta velocidad.
En este periodo, el corredor transportó 492.000 viajeros, frente a cifras significativamente superiores registradas un año antes.
La comparación con el resto de líneas de alta velocidad evidencia la magnitud del descenso.
Mientras el corredor Madrid-Barcelona perdió un 17% de viajeros y mantuvo cerca de 2,9 millones de usuarios, el Madrid-Valencia redujo su demanda un 8% y el Madrid-Alicante un 6%. Incluso el Madrid-Sevilla, también afectado por los sucesos de Córdoba, registró una caída del 27%, muy inferior a la sufrida por Málaga y Granada.
Además, el índice de ocupación de los trenes también se resintió. El aprovechamiento medio del corredor Madrid-Málaga/Granada se situó en el 51,4%, el porcentaje más bajo de todos los grandes ejes de alta velocidad del país y muy por debajo del entorno del 64% al 69% que presentan el resto de corredores.
Renfe refuerza su posición
Pese al fuerte descenso de la demanda, Renfe consolidó su posición competitiva en este corredor.
La operadora pública alcanzó una cuota de mercado del 86% entre Madrid y Málaga/Granada, un porcentaje muy superior al registrado en otros corredores liberalizados, como Madrid-Barcelona (59%), Madrid-Valencia (55%) o Madrid-Alicante (66%).
El informe atribuye esta evolución, en parte, al diferente comportamiento competitivo de los operadores durante un periodo marcado por las restricciones operativas derivadas de las obras. De hecho, en el caso del talud, Renfe fue la única que mantuvo un plan alternativo de transportes.
Los datos también permiten conocer el ingreso medio obtenido por viajero en los principales trayectos punto a punto de la red de alta velocidad.
En el caso del trayecto Madrid-Málaga, el ingreso medio sin IVA fue de 31,52 euros por viajero, ligeramente inferior al registrado un año antes y todavía un 44% por debajo de los niveles de 2023.
El precio medio fue inferior al del Madrid-Barcelona (45,85 euros) y muy similar al del Madrid-Sevilla (32,92 euros), situándose por encima de los corredores Madrid-Valencia (26,33 euros) y Madrid-Alicante (27,07 euros).