Imagen del puerto de Málaga.

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El Puerto de Málaga rompe su frontera logística con una nueva expansión en Los Prados

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria autoriza la operación, que le permitirá disponer de unos 23.600 metros cuadrados para contenedores vacíos y reparaciones.

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Las claves

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El Puerto de Málaga avanza en su expansión logística con el arrendamiento de terrenos junto a la terminal ferroviaria de Los Prados.

La nueva superficie de 23.622 metros cuadrados permitirá habilitar áreas de almacenamiento y reparación de contenedores fuera del recinto portuario.

Esta operación busca compensar la pérdida de suelo en San Andrés por el futuro auditorio y prepararse para una futura terminal ferroportuaria conectada con la autopista ferroviaria.

La estrategia responde al aumento de tráfico y la necesidad de más espacio operativo ante la escasez de superficie disponible en el puerto.

El Puerto de Málaga da un primer paso decisivo para garantizar su futuro logístico.

Tal y como avanzó EL ESPAÑOL de Málaga a principios de mes, la Autoridad Portuaria avanza en una operación clave, que incluye el arrendamiento de terrenos junto a la terminal ferroviaria de Los Prados.

Con este objetivo, el Consejo de Administración del Puerto ha autorizado este miércoles la propuesta para la ocupación de instalaciones en esta terminal de transporte de mercancías.

De facto, es la pieza inicial en la estrategia de expansión logística del recinto portuario, esencial para responder a la creciente demanda operativa derivada de la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio.

El sector dispone de una superficie asfaltada de 23.622,17 metros cuadrados con acceso por carretera y cerramiento perimetral. Además, dispone de una campa para automóviles, suministro de electricidad, agua e iluminación.

La incorporación de este terreno hará que el organismo portuario habilite nuevas áreas de almacenamiento de contenedores vacíos y de reparación y limpieza de los mismos fuera del recinto portuario.

Y con ello permitirá a la terminal de contenedores y vehículos disponer de una mayor superficie para desarrollar su actividad.

Tal y como avanzó semanas atrás el presidente del Puerto, Carlos Rubio, la idea es que esta bolsa sea destinada a graneles agroalimentarios y contenedores vacíos.

El objetivo de fondo es compensar la pérdida de suelo operativo en San Andrés por el futuro auditorio y posicionarse para una futura terminal ferroportuaria enlazada con la gran autopista ferroviaria.

El movimiento se inscribe en la necesidad creciente de sacar actividad fuera del recinto portuario ante el aumento de tráficos y la escasez de superficie disponible, especialmente a las puertas de que la explanada de San Andrés quede liberada para el futuro auditorio.

La planificación interna del puerto pasa por desmontar las carpas de esa zona en octubre, para que a partir de entonces el Ayuntamiento pueda iniciar los trabajos previos de la obra, una vez licitada y adjudicada.