Imagen de archivo del pantano de La Viñuela, en Vélez-Málaga.

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Málaga

Las peores previsiones de sequía y falta de agua en Andalucía se adelantan a 2045, según nuevos estudios oficiales

​Las actualizaciones del CEDEX apuntan a que las sequías de 2 y 5 años serán más frecuentes e intensas, de manera que déficits de agua "excepcionales" pasarán a ser más habituales.

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La última actualización técnica del Ministerio para la Transición Ecológica confirma que la crisis hídrica en las cuencas mediterráneas andaluzas se adelantará en el tiempo: las reducciones de lluvia y agua disponible previstas para mediados y finales de siglo se estarían alcanzando ya en el horizonte de 2045.

Así queda reflejado en los nuevos informes del Centro de Estudios Hidrográficos del CEDEX y las proyecciones climáticas del IPCC, que refuerzan la idea de que Málaga y el litoral mediterráneo andaluz se encaminan hacia un escenario de menos agua, más calor y mayor tensión sobre el turismo y la agricultura.

Las proyecciones del CEDEX para 2045 indican descensos medios de la precipitación anual del 13% en un escenario intermedio (SSP245) y del 17% en el más severo (SSP585), con mínimos que alcanzan entre el 28% y el 33% según el modelo.

Al tiempo, la escorrentía anual —el agua que realmente circula por ríos y cauces— podría caer de media un 22% (SSP245) y un 26% (SSP585), con desplomes puntuales de hasta el 58% en algunos casos.

Calor en Málaga.

Calor en Málaga.

​Según la síntesis que hace el Esquema Provisional de Temas Importantes (EPTI) 2028–2033 de la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas, estos valores sitúan ya en 2045 las reducciones que en 2017 se proyectaban para el periodo 2040–2070 o incluso para finales de siglo.

El propio documento concluye que la escorrentía y la precipitación están alcanzando antes de tiempo los niveles de caída que se consideraban a largo plazo, lo que supone “un posible avance temporal de los impactos hidrológicos”.

​Más calor, menos lluvia

Las proyecciones climáticas analizadas en el EPTI muestran un aumento claro de días cálidos, noches tropicales y duración de las olas de calor en toda la demarcación andaluza mediterránea a lo largo del siglo XXI. En paralelo, disminuye el número de días de lluvia al año y se alargan los periodos secos, con pérdidas de hasta 15–16 días de lluvia anuales en los escenarios más críticos hacia finales de siglo.

​En materia de fenómenos extremos, el CEDEX apunta a que las sequías de 2 y 5 años serán más frecuentes e intensas, de manera que déficits de agua hoy considerados "excepcionales" pasarán a ser más habituales según avanzan las décadas.

Al mismo tiempo, la revisión de la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación 2028–2033 identifica 160 tramos fluviales declarados Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI) con riesgo creciente, la ampliación de una ARPSI y la declaración de 24 ARPSI nuevas en la demarcación mediterránea andaluza.

​Acuíferos a la baja

La recarga de los acuíferos también se ve seriamente comprometida. En este sentido, el CEDEX estima descensos medios de la recarga del 20% (SSP245) y del 25% (SSP585) para 2045, con mínimos que alcanzan el 43% y el 53% respectivamente.

La escorrentía anual, por su parte, presenta reducciones medias del 22-26% y mínimos de hasta el 63% en ciertas simulaciones, lo que refuerza la idea de una pérdida masiva de recursos hídricos superficiales.

Estos recortes coinciden con un aumento de la evapotranspiración potencial del 8% (SSP245) y el 9% (SSP585), ligado al incremento de temperaturas, lo que incrementa las necesidades de agua de cultivos, ecosistemas y demanda urbana.

Estudios previos del CEDEX ya apuntaban a subidas de la demanda doméstica de entre un 2–3% a corto plazo (2010–2040) y alrededor de un 6% a medio plazo (2040-2070), así como aumentos de entre el 3–6% en necesidades de riego, con incrementos adicionales del 5-7% por cambios en fechas de siembra.