Vídeo: el malagueño que ha pagado una autobús para sacar a refugiados de la guerra de Ucrania E. E.

Málaga

El gesto de un malagueño para salvar a refugiados ucranianos de la guerra: "No podía quedarme sentado"

Vicente Jiménez Ifergan ha alquilado un autobús con 47 plazas para traer familias en la frontera hasta la ciudad andaluza.

5 marzo, 2022 14:19
Málaga

Noticias relacionadas

Una ola de solidaridad ha inundado Málaga estos días a causa de la guerra en Ucrania. Instituciones, oenegés y personas particulares han aportado su granito de arena para ayudar al pueblo ucraniano, invadido por Rusia hace más de una semana. Vicente Jiménez Ifergan ha ido un paso más allá: ha viajado hasta la frontera del país para sacar a un grupo de refugiados de la zona de conflicto.

El malagueño ha fletado un autobús con 47 plazas para traer a Málaga a familias de refugiados. "No podía quedarme sentado", asegura. El mundo entero tiembla estos días ante la dramática situación del pueblo ucraniano. Todos ven las noticias con preocupación y cierta impotencia ante los acontecimientos que están llevando a miles de personas a dejar sus hogares y huir de los bombardeos.

El coleccionista de arte fenicio malagueño pensó lo mismo mientras escuchaba el telediario día tras día. "No podemos quedarnos sentados sin hacer nada", se dijo, y en un momento de arrojo, cogió su coche y se trasladó hasta Cracovia. Jiménez Ifergan tiene un hijo ucraniano y guarda una estrecha relación con este país.

Jiménez Ifergan en la frontera de Ucrania.

Jiménez Ifergan en la frontera de Ucrania.

En principio, su intención era recoger a una familia de amigos para sacarlos de la zona de conflicto, pero al llegar a la frontera y ver la situación de los campos de refugiados, decidió hacer todo lo que estuviera en su mano para ayudar a más familias. Finalmente, ha conseguido alquilar un autobús con capacidad para 47 personas y en estos momentos está recogiendo distintas familias de mujeres con hijos para llenar el autobús y traerlos a Málaga.

El proceso no es sencillo e implica papeleo y coordinación con la embajada ucraniana, así como entidades públicas que preparen la llegada de estas 47 personas para que sean acogidas una vez estén en Málaga.

Jiménez Ifergan se encuentra "agotado física y mentalmente, pero ilusionado con la posibilidad de poder ayudar a estas familias", asegura en un comunicado. El problema es que ya ha reclutado a más de 60 y va a tener que decidir cuáles pueden viajar en este autobús dirección a Málaga. Ya está pensando en la posibilidad de fletar un segundo autobús para el resto, aunque necesitará ayuda, ya que, de momento, él corre con todos los gastos.

Jiménez Ifergan estuvo en la guerra del Líbano y conoce muy bien este tipo de conflictos y la situación de sufrimiento extremo que ocasiona a las personas que lo padecen. Por eso, no ha podido frenar su impulso de querer ayudar a los demás, de una forma tan directa y rotunda. Ahora pide apoyo y concienciación ciudadana para acoger a las familias que lleguen a Málaga y poder ofrecerles un sitio donde vivir.