Sergio Yunquera durante su etapa formándose como piloto de aviones.

Sergio Yunquera durante su etapa formándose como piloto de aviones. Cedida

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Yunquera, el candidato de Ayuso que dejó el avión para ser alcalde de un pueblo: "Me llegó un cartel mío con una diana"

Sergio Yunquera fue alcalde de El Boalo-Cerceda-Mataelpino desde 2023 hasta la moción que le quitó el bastón de mando en noviembre del año pasado.

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Las claves

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Sergio Sánchez Yunquera dejó su carrera como piloto para convertirse en alcalde de El Boalo-Cerceda-Mataelpino por el Partido Popular.

Perdió la alcaldía tras una moción de censura apoyada por PSOE, Podemos y un tránsfuga de Vox, pero planea volver a presentarse en 2027.

Yunquera destaca logros como la modernización del municipio, la inversión en seguridad y la recuperación de más de 4 millones de euros en deudas.

Ha sufrido amenazas y escraches durante su etapa política, pero afirma que su verdadera vocación sigue siendo la aviación.

Sergio Sánchez Yunquera de pequeño no soñaba con mandar o con ser presidente, como sueñan muchos niños. Él soñaba con volar. Y lo consiguió. Sin embargo, cuando por fin pudo ser piloto, decidió cambiar la cabina de un avión por el despacho de la alcaldía de El Boalo-Cerceda-Mataelpino hace tres años.

Ahora, tras perder el Gobierno municipal por una moción de censura el pasado mes de noviembre, vuelve a preparar el despegue con un objetivo: recuperar la alcaldía en 2027. Por ello, se presentará a las elecciones de su localidad por el Partido Popular, al que lleva afiliado desde su juventud.

Sergio Yunquera (como suelen acostumbrar a llamarle) ha vivido en Cerceda sus 34 años de vida. Sus raíces familiares en el municipio —donde crecieron sus padres y sus abuelos y donde hoy crecen también sus dos hijos— y un episodio que marcó su juventud terminaron empujándole hacia la política.

"Mi padre, desde que éramos pequeños, a mi hermano y a mí nos guardaba dinero en un fondo para nuestros estudios, para cuando fuésemos mayores". Este se encontraba en una "empresa filial del Fórum Filatélico". Esta última protagonizó —junto con Afinsa— uno de los mayores escándalos financieros de España. En 2006, ambas empresas de inversiones fueron intervenidas por la justicia al destaparse un presunto fraude piramidal.

"Las intervenía el Gobierno del PSOE de Zapatero en ese momento e hizo que muchísimos españoles quedaran arruinados, porque las empresas se fueron a la quiebra. Todo el dinero que mi padre tenía ahorrado en esa época se perdió", argumenta Yunquera.

"Me indigné muchísimo. Y eso hizo que me interesara más por lo que pasaba". Fue algo que acabó afectando a su formación, pues al no poder hacer frente a los 100.000 euros que suele costar de media la carrera para ser piloto, tuvo que dejar de lado su sueño y conformarse con sacar el curso como tripulante de cabina de pasajeros.

A partir de ahí, estuvo trabajando en varias aerolíneas (como Vueling o Air Europa, donde actualmente está en excedencia) como TCP los últimos 14 años. Algo que le permitió ahorrar el suficiente dinero como para acabar pagándose él mismo dicha carrera.

Sergio Yunquera durante su etapa como TCP.

Sergio Yunquera durante su etapa como TCP. Cedida

En paralelo, su aventura política comenzó hacia el 2015: empezó a ayudar en las campañas electorales de su municipio y se incorporó a las Nuevas Generaciones del PP.

Tras una primera propuesta para ir como concejal en las listas del PP para 2019 que no terminó de cuajar y otra llamada en 2022 para presentarse como número uno, acabó ganando las elecciones en 2023 junto a un equipo renovado que se formó, recuerda, "en apenas seis meses".

"Siempre he sido un culo inquieto. Toda mi vida me ha gustado hacer cosas. De hecho, con 16 años, a la vez que estudiaba, me puse a trabajar como socorrista o camarero. Fui azafato de tren de AVE. De esos antiguos que acompañaban en los tren-hoteles que iban a Lisboa y a París", cuenta.

"También empecé la carrera de Administración y Dirección de Empresas en la UNED. Pero no la terminé y es de las cosas de las que a día de hoy me arrepiento. Aspiro a hacerlo cuando tenga un poquito de relax en mi vida", afirma.

Tres pueblos en un municipio

La situación política de El Boalo-Cerceda-Mataelpino siempre ha sido compleja. El mismo Yunquera, que la conoce bien, lo admite. "Siempre digo que somos muy reñidos, pero también muy queridos. Pero la realidad es que somos muy reñidos. Nos llevamos un poco de aquella manera y hay un pique histórico entre los pueblos".

Eso conlleva que haya, incluso, "partidos independentistas". Es decir, grupos políticos que representan principalmente a uno de los tres núcleos (El Boalo, Cerceda o Mataelpino). En algunos casos, buscando la independencia de su pueblo como municipio.

Sergio Yunquera en la cabina de un avión.

Sergio Yunquera en la cabina de un avión. Cedida

"A la derecha le ha costado mucho alcanzar el poder porque siempre ha tenido que pactar con estos partidos. Y normalmente en los últimos años han tendido a darle el gobierno a la izquierda", expone.

Y es que la llegada de Yunquera supuso un cambio en lo que había estado sucediendo en la política de la localidad en la última década. Tras sucederse durante 12 años los gobiernos del PSOE (aunque sin mayoría absoluta), el que actualmente es el portavoz del PP en El Boalo consiguió dar una vuelta de tuerca.

No sin que fuera necesario para ello un pacto con Vox. Sin embargo, ese acuerdo terminó rompiéndose. Uno de los concejales de Vox abandonó el grupo y apoyó junto al PSOE y Podemos la moción de censura que desalojó al PP del gobierno municipal. "Nos vimos fuera, de la noche a la mañana, de una manera precipitada y para nada esperada".

Desde entonces, ejerce como responsable de relaciones institucionales de la Mancomunidad de Residuos Noroeste. La entidad pública es la encargada de la gestión y el tratamiento de los residuos en la zona norte y oeste de la región. Un organismo que presta servicio a 76 municipios y más de 700.000 habitantes.

Aunque ve posibilidades de conseguir nuevamente la mayoría que le permita recuperar la alcaldía el año que viene. "Yo creo que la moción de censura ha servido para que muchos vecinos que pudiesen tener dudas abran los ojos en cuanto a la falsedad de la izquierda y el ansia de poder. Porque nunca llegaron a asimilar que perdieron las elecciones. Han hecho todo lo que ha estado en su mano desde el minuto uno. He sufrido dos manifestaciones, varios escraches en actos públicos, me han denunciado a la Junta Electoral Central, al Consejo de Transparencia... Me han llevado cuatro o cinco veces al Defensor del Pueblo, a la Fiscalía Anticorrupción y me han amenazado a mí y a mi familia. Ha llegado, incluso, a aparecer en la puerta de mi casa un cartel mío con una diana en la cabeza. Yo he sufrido mucho a la izquierda y no le tengo ningún miedo".

El programa electoral con el que concurrirá a las elecciones de 2027 todavía no está cerrado, aunque asegura que volverá a apostar por la modernización del municipio, uno de los ejes principales de su mandato. "Nos encontramos un Ayuntamiento que estaba completamente abandonado; que estaba en la prehistoria. No solamente en cuanto a instalaciones, sino también a mentalidad de los trabajadores, de los funcionarios y de todo el personal".

Sergio Yunquera al coger el bastón de mando de El Boalo junto a su familia.

Sergio Yunquera al coger el bastón de mando de El Boalo junto a su familia. Cedida

"La gente del pueblo tenía ganas de cambio y de avanzar un poco. Además, ha venido mucha gente nueva. Hemos pasado en los últimos diez años de ser un municipio muy pequeñito, que no juntaba 5.000 habitantes entre los tres pueblos, a superar casi los 10.000", añade.

Entre sus "logros" destaca la "gran inversión en cuanto a seguridad": "Se instalaron cámaras de videovigilancia en los accesos al pueblo, porque había muchos problemas de robos en urbanizaciones".

Y consiguieron "aflorar más de 4 millones y medio de euros que estaban pendientes de pago al Ayuntamiento de morosidad. Lo dejamos completamente saneado". "En dos años y medio estaba cumplido el 76% del programa".

Sin embargo, y aunque asegure encontrarse "apasionado" con esta etapa política, no esconde que la aviación sigue siendo su verdadera vocación. "La política me ha frustrado mucho, pero también es muy bonita y satisfactoria. Porque, aunque la gente no lo crea, los políticos, al menos a nivel municipal, que es lo que yo conozco, sí que tenemos la capacidad de cambiar las cosas y de hacer pequeñas cosas, pero que suponen mucho para los vecinos", sostiene.

Por eso, tiene claro que, cuando termine su etapa en la vida pública, volverá a donde siempre quiso estar. "Estoy seguro de que regresaré. Es mi trabajo, es mi vida, es mi pasión. Mi mujer también trabaja en la aviación y ese mundo forma parte de nosotros. Esto lo veo como un paréntesis que puede durar cuatro, ocho o doce años. Lo que sí tengo claro es que el avión siempre me estará esperando".