Los investigadores de la Guardia Civil fotografían el raíl roto que procovó el accidente de Adamuz (Córdoba).
La CIAF amplía la investigación de Adamuz y trata de averiguar el estado de la vía en las semanas previas al accidente
La comisión ha solicitado a Ouigo que le dé la información recabada antes de cancelar sus servicios en el tramo Madrid-Andalucía siete días antes del siniestro.
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La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa recabando información para esclarecer las causas del accidente de tren en Adamuz (Córdoba).
Como bien dijo su presidente, Iñaki Barrón, la investigación va a ir mucho más alla de decir "esta ha sido la causa". De ahí que también se estén analizando todos los datos disponibles sobre la vía en las semanas previas al siniestro.
Bajo esta premisa, según informan fuentes conocedoras a EL ESPAÑOL-Invertia, ha requerido ahora datos a Ouigo, uno de los operadores de tren del corredor Madrid-Andalucía que no estuvo implicado en el descarrilamiento.
“Se ha pedido información a Ouigo que pueda ser útil para la investigación”, señalan las mismas voces a este periódico.
Dicha documentación se reclama principalmente porque es uno de los tres operadores del corredor y es “lógico” y “normal” que como empresa de la alta velocidad española participe en este proceso.
A la CIAF quiere tener datos e información de las semanas previas al accidente y saber si Ouigo había detectado algún problema antes en la infraestructura, entre otras cuestiones.
En este punto cabe recordar que la compañía cesó operaciones entre el 9 y el 22 de enero en la línea Madrid-Andalucía. Es decir, una semana antes del accidente.
Lo hizo con poco margen de tiempo y afectando a 15.000 viajeros. Ouigo alegó “motivos operativos internos”. Algo que ha seguido defendiendo hasta la fecha pese a las especulaciones de usuarios en redes sociales.
Ouigo -al igual que Iryo y Renfe- está colaborando con la CIAF en todo lo que el organismo le reclama. Desde un inicio el operador francés se mostró a su disposición en todo momento.
Hipótesis
Poco a poco, la CIAF se va haciendo una idea de lo que ocurrió en el accidente de tren que ocasionó la muerte de 46 personas. La primera hipótesis fue que había una fractura del carril y que esa rotura se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento.
Al poco de hacerse público el primer informe, el propio presidente de este órgano de investigación, Iñaki Barrón, apuntó a un problema en la soldadura de ese carril como la causa principal.
Así que la investigación gira ahora en torno a esa soldadura. De hecho, tal y como publicó este periódico, la CIAF también analiza las soldaduras del carril que se rompió hace unos días en la línea Madrid-Barcelona.
En concreto, el pasado 25 de enero (una semana después del siniestro de Adamuz) se detectó una rotura de carril en el tramo Alcover-L'Espluga de Francolí (Tarragona).
Imagen de la rotura que se produjo en el tramo Alcover-L'Espluga de Francolí el pasado 25 de enero.
Este incidente obligó a Adif a realizar un embridamiento del raíl esa noche y a limitar la velocidad a 80 km/h al día siguiente.
Al tratarse de un incidente muy cercano en el tiempo y con ciertas similitudes técnicas, la investigación “analiza y compara si tiene alguna relación o parecido con el carril de Adamuz o si es algo puntual y casual”, señalan fuentes de la investigación a EL ESPAÑOL-Invertia.
El objetivo es examinar detenidamente esas soldaduras y carriles para que, en caso de que haya coincidencias, saber si se pueden volver a producir más roturas de carriles en la red ferroviaria.
Algo importante, especialmente para la función de la CIAF, que es la de esclarecer las causas del accidente y emitir recomendaciones para mejorar la seguridad de cara a un futuro.