Imagen de los trabajos de rescate de los convoyes de trenes accidentados en la zona del suceso en Adamuz.

Imagen de los trabajos de rescate de los convoyes de trenes accidentados en la zona del suceso en Adamuz. Europa Press

Observatorio de la movilidad

Puente confirma que hay "marcas" en la rodadura de los cinco primeros coches del Iryo y en dos trenes que pasaron antes

Se ha encontrado un bogie, una estructura bajo los vagones que tiene dos pares de ruedas, a 270 metros de la vía y dentro de un arroyo, que ya está siendo investigado por Adif y la Guardia Civil tras el accidente de Adamuz.

Más información: "Acabo de sufrir un enganchón en Adamuz": la llamada de auxilio del Iryo al centro de control de Atocha tras el choque

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Las claves

El ministro Óscar Puente confirma la existencia de marcas en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo y en dos trenes que pasaron antes del accidente en Adamuz.

Se investiga el origen de las muescas, que podrían deberse a un fallo en la soldadura de la vía o a otro motivo aún desconocido.

Un bogie fue hallado a 270 metros de la vía en un arroyo, y su análisis podría ser clave para esclarecer las causas del descarrilamiento.

Adif había alertado previamente de una rotura de vía en un cambio de aguja cercano, aplicando una limitación de velocidad en ese tramo específico.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado este miércoles que hay "marcas" en los bogies -estructura bajo los vagones que tiene dos pares de ruedas- de los cinco primeros coches del Iryo 6189, los que no descarrilaron en el accidente de Adamuz que ha dejado ya 42 muertos. 

Además, "es posible, incluso, y es algo que se está analizando, que los dos o tres trenes que pasaron anteriormente tengan marcas similares". 

La investigación se centra en estos momentos en cómo se produjeron esas muescas, si fue por un fallo en la soldadura de la vía o por otro motivo que aún se desconoce. Estas marcas son de "un milímetro de espesor y una cierta anchura de varios centímetros", según ha revelado el ministro. 

"La cuestión ahora es ver por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías o si era la propia vía que estaba empezando a romperse", ha afirmado en una entrevista en La mirada crítica de Telecinco.

El tren Iryo descarriló a las 19:45 horas del domingo, pero lo hizo a partir del sexto vagón a una velocidad adecuada y en un tramo completamente recto. Las muescas han aparecido en los cinco primeros vagones. El descarrilamiento se produjo en el sexto vagón, lo que hizo que el séptimo y octavo, que eran los últimos del tren, invadieran la vía contraria en la que viajaba el Alvia 

Hallan un 'bogie' a 270 metros

Además, se ha encontrado una de estas estructuras, un bogie, a 270 metros de la vía, dentro de un arroyo  que fluye por una zanja empinada, según The New York Times, que ya está siendo investigado por Adif y la Guardia Civil.

NYT apunta que esta estructura no había sido marcada ni acordonada por los investigadores y tampoco había sido dada a conocer anteriormente por las autoridades y que su fotógrafo y uno de sus periodistas enseñaron esta imagen a varios agentes de la Guardia Civil.

Un 'bogie' encontrado a 270 metros del accidente que podría pertenecer al Iryo.

Un 'bogie' encontrado a 270 metros del accidente que podría pertenecer al Iryo. Reuters

"Primero nos dijeron que lo habían estado buscando y, más tarde, que sabían de su existencia, pero que no podían hacer comentarios sobre una investigación en curso", apunta NYT.

Adif ha confirmado a EL ESPAÑOL que este bogie ya había sido localizado y las autoridades policiales y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tienen constancia de él para su análisis.

De hecho, fuentes de la Guardia Civil confirman que tenían localizada esa pieza a través de sistema de infografía forense 3D con drones.

Se desconoce de qué tren procede este bogie y si es de uno de los accidentados este domingo en Adamuz.

Su hallazgo podría ofrecer una pista decisiva sobre lo que falló y si esta pieza fue clave en el desastre, que ha causado ya la muerte de, al menos, 42 personas.

"En este momento no es posible establecer una conclusión. Ese es un dato que ha aparecido y que forma parte del cúmulo de pruebas que se están en este momento acumulando, pero no podemos en este momento extraer una conclusión de qué es lo que produce esa marca en los bogies", ha señalado Puente.

El audio del maquinista

El ministro también ha revelado que el impacto de los vagones descarrilados con el Alvia que iba en dirección Huelva se produjo en menos de nueve segundos y no en 20, como se publicó inicialmente.

Sobre el audio del maquinista del tren Iryo ha explicado que se produjo una primera llamada del maquinista informando de un "enganchón" del tren, una vez que este se detuvo.

"Es lo que él cree que ha sucedido. Él no se ha bajado del tren y las cinco primeras unidades del Iryo están completamente intactas. No se han caído ni las bandejas, los viajeros ni se han enterado y el maquinista tampoco", ha apuntado.

En una segunda llamada, que se produce "entre tres y cuatro minutos" después, Puente ha señalado que el maquinista traslada al centro de control que "no es un enganchón", sino un descarrilamiento, y que está invadiendo la vía contigua, por lo que pide que se corte el tráfico.

AUDIO | “Estoy descarrilado e invado la otra vía”: los audios del conductor del Iryo tras el choque en Adamuz

"¿Qué es lo que le dice entonces el centro de control? Que no hay ningún tren llegando porque el Alvia ya había pasado y el choque ya se había producido. Además, el maquinista del Iryo ni siquiera ve el Alvia porque está casi a un kilómetro y la zona está completamente a oscuras", ha añadido Puente.

"Y sabemos el gap que ha habido entre el descarrilamiento y el impacto. Se ha hablado de 20 segundos, ahora parece que el impacto es casi simultáneo, de menos de 9 segundos. El audio sólo tiene un valor ilustrativo, sobre todo de que el maquinista no fue consciente de que había chocado contra otro tren y de que había descarrilado hasta que bajó del tren", ha abundado.

Vía rota y cambio de aguja

Tal y como relata este miércoles EL ESPAÑOL-Invertia, Adif avisó a los maquinistas de Renfe, Adif e Iryo antes del accidente de una rotura de vía en un cambio de aguja en la línea de alta velocidad que une Madrid con Andalucía.

Este medio ha tenido acceso a los informes semanales que envía el gestor ferroviario a los maquinistas. En él se detallan las limitaciones temporales de velocidad que se aplican en los tramos donde se han detectado problemas, y que están pendientes de solución.

El pasado domingo, el día del accidente, estaba activa una incidencia en la denominada línea 010 de la Red Ferroviaria de Interés General. Es decir, en la línea que une Madrid con Andalucía.

Imagen de las ruedas del tren Iryo siniestrado este domingo en Adamuz.

Imagen de las ruedas del tren Iryo siniestrado este domingo en Adamuz. Europa Press

Una alerta en la que se ponía de relieve que existía una "rotura de contracarril en la aguja 726 de la bifurcación a Málaga", situada a 40 kilómetros del siniestro.

Se trata de una rotura en una pieza que, precisamente, busca evitar que los trenes puedan descarrilar durante el cambio de vía.

La localización de este tramo se encuentra en el kilómetro 357 de la línea, a la altura de la localidad cordobesa de Almodóvar del Río.

Adif limitaba la velocidad a 30 km/hora sólo en ese tramo, pero no la restringía en la larga recta de Adamuz en la que se produjo la colisión. En el cambio de aguja de Almodóvar del Río la velocidad habitual de los trenes es de 220 km/hora.

Tal y como publicó este periódico, los expertos apuntan a que la causa del accidente de Adamuz fue por una rotura de la vía en un cambio de agujas similar al de la incidencia detectada por Adif en Almodóvar del Río.