La llamada de auxilio del Iryo al centro de control de Atocha tras el choque

La llamada de auxilio del Iryo al centro de control de Atocha tras el choque Arte EE

Observatorio de la movilidad

"Acabo de sufrir un enganchón en Adamuz": la llamada de auxilio del Iryo al centro de control de Atocha tras el choque

Instantes después de la tragedia, ni el maquinista del Iryo ni los controladores de Adif son conscientes de la magnitud del siniestro. El conductor parece no ser conocedor de que había chocado con un Alvia que iba por la otra vía.

Una interventora del Alvia alertó del accidente al centro de mando de Atocha: "Tengo sangre en la cabeza". Adif contactó varias veces con el maquinista de este tren pero ya estaba muerto tras el impacto.

Más información: Adif constató en noviembre de 2025 que el carril en el entorno de Adamuz se encontraba en "condiciones adecuadas"

Publicada
Actualizada

Las claves

La 'caja negra' del tren Iryo descarrilado en Adamuz revela las primeras comunicaciones tras el choque, que causó 42 muertos y más de 100 heridos.

El maquinista del Iryo inicialmente no fue consciente de la gravedad del accidente, avisando solo de un "enganchón" y que el tren estaba bloqueado.

El maquinista solicitó urgentemente detener el tráfico ferroviario y pidió asistencia de bomberos y ambulancias al detectar un incendio y heridos a bordo.

La interventora del Alvia, herida, alertó al centro de mando tras no poder contactar con el maquinista, que había fallecido en el impacto.

La 'caja negra' del tren de Iryo que descarriló este domingo comienza a arrojar luz sobre algunas incógnitas del terrible accidente que ocasionó la muerte de 42 personas y más de un centenar de heridos, el mayor accidente de la historia de la alta velocidad española.

El audio de una llamada registrado en el sistema al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL revela las primeras impresiones del maquinista del convoy del Iryo que hacía el trayecto Málaga-Madrid instantes después de la colisión con un Alvia que había partido desde la capital y que circulaba por la vía contigua a la altura de Adamuz (Córdoba).

También ha salido a la luz el audio de la interventora del Alvia, que fue quien alertó del accidente al centro de mando de Atocha, ya que su conductor había muerto en el impacto. 

AUDIO | “Estoy descarrilado e invado la otra vía”: los audios del conductor del Iryo tras el choque en Adamuz

En un primer contacto con el centro de control de Adif de la Estación de Atocha (Madrid), el conductor del tren Iryo parece no ser consciente de que el tren ha descarrilado, sino que avisa de que acaba "de sufrir un enganchón" y de que "tiene el tren bloqueado". De fondo, la voz de cabina avisa de que se ha activado el freno de emergencia.

El trabajador del centro de control le solicita entonces que "baje los pantógrafos", el sistema de barras situado en el techo de las locomotoras que da corriente a los motores y permite que el tren se mueva, a lo que el maquinista identificado como 6189 le responde que "más abajo no pueden estar, de hecho tengo el tren bloqueado".

A esto le responde el centro de mando un "o sea que no te puedes mover", a lo que el maquinista contesta que "no, voy a necesitar reconocer".

Todo ello en un tono relajado. "Sí, sí. Tranquilo", le llega a decir al compañero de Atocha cuando este le pide devolverle la llamada en unos minutos.

De hecho, ni siquiera el maquinista era consciente de que el Alvia había pasado por la otra vía instantes antes ni de que los últimos vagones del tren que manejaba habían chocado con fuerza contra el otro tren.

Infografía del accidente

Infografía del accidente Arte EE

Se desconoce cuánto tiempo pasa entre esta primera llamada y la segunda, aunque según el ministro Óscar Puente fueron "tres o cuatro minutos", entre el centro de control de Atocha y el Iryo, en el que el maquinista ya comunica la magnitud del siniestro, señalando que "se trata de un descarrilamiento" y avisando de que "está invadiendo la vía contigua" pero sin mencionar la colisión.

El ministro de Transportes también ha revelado que el impacto de los vagones descarrilados con el Alvia que iba en dirección Huelva se produjo en menos de 9 segundos y no en 20, como se publicó inicialmente.

"Paren el tráfico urgentemente"

Tras repetir la situación en la que se encuentra, el maquinista solicita, en un tono de voz de urgencia y evidente nerviosismo, que "paren el tráfico de las vías urgentemente" desde Atocha.

El controlador responde con serenidad: "Sí, sí, sí... no hay ningún tren llegando".

En ese momento no hay trenes dirigiéndose a esta zona porque el tren Alvia ya había colisionado con la parte trasera del Iryo y varios de sus vagones habían caído por un terraplén de cuatro metros, algo de lo que no fue consciente el maquinista.

El maquinista, como revela el audio, ya se muestra en alerta, más inquieto por la situación y la conversación de esa segunda llamada se convierte en una petición de auxilio desde Adamuz.

"Tengo un incendio también. Tengo un coche incendiando. Y necesito que envíen también, por favor, un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias porque tengo también heridos en el tren", solicita el conductor, que anuncia también que se baja de cabina para "verificar".

"Tengo su teléfono, perfecto, pues voy a comunicarlo por aquí. Ahora me pongo en contacto con usted", responden desde Atocha.

Después de que desde el centro de control le afirmaran que habían recogido todas sus peticiones y que se ponían en marcha para ello, la llamada acaba.

Estos audios extraídos de la 'caja negra' del Iryo serán claves para las labores de investigación que buscan determinar las causas de la tragedia. Por el momento, se desconoce qué pudo provocar esa sensación de "enganchón" del tren.

Aunque los técnicos hayan centrado su investigación en un posible cúmulo de desencadenantes, por el momento las autoridades reguladoras y gestoras no descartan ninguna hipótesis al considerar que se trata de un accidente "extraño": se produjo en una recta a una velocidad moderada, con un tren que había sido revisado días antes y en unas vías renovadas en mayo.

El audio de la interventora

El centro de mando en la estación de Renfe de Madrid-Puerta de Atocha trató de hablar sin éxito con el maquinista del Alvia que colisionó con el Iryo que había descarrilado en Adamuz (Córdoba) y fue una interventora que viajaba en el mismo tren la que alertó del accidente avisando de que estaba herida en la cabeza.

"Tengo sangre en la cabeza, voy a intentar hablar con el maquinista", reportó esta interventora al centro de mando de Atocha, según la grabación difundida este miércoles por El País.

Al maquinista le llamaron dos veces, según los registros, pero no contestó porque, como se supo después, ya había muerto. Al no poder contactar con el maquinista, un técnico llamó a la interventora. "Oye, te llamo aquí de puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar al maquinista y no consigo hablar con él, mira a ver si te puedes pasarle", fue la petición.

"Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza", contestó la interventora, que añadió a continuación: "Que yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista".

En el audio de esta conversación, según El País, se escucha perfectamente la otra llamada que se produce en paralelo, a las 19.45 horas del domingo, en la que el maquinista del Iryo alerta al centro de mando en Atocha de un "enganchón".