Infografía del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe, este domingo, en Adamuz.

Infografía del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad de Iryo y Renfe, este domingo, en Adamuz. Arte EE

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"Hubo 20 segundos entre un tren y otro, el frenado de emergencia no pudo actuar": así fue el accidente en Adamuz

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha adelantado que las ruedas del tren no se han localizado todavía.

Más información: Los trenes circulaban a 210 y 205 km/h en el momento del choque en Adamuz, por debajo del límite de 250 km/h

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Las claves

El accidente en Adamuz (Córdoba) entre dos trenes de alta velocidad dejó 40 muertos, incluido el maquinista de Renfe.

El choque se produjo cuando un tren de Iryo descarriló e invadió la vía contigua, siendo embestido por un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario.

Ambos trenes circulaban por debajo del límite de velocidad permitido y el presidente de Renfe descarta el exceso de velocidad como causa del accidente.

Se investiga un posible fallo del material o de la infraestructura, ya que el sistema de seguridad y señalización estaba activo y operativo.

"El intervalo de tiempo entre un tren y otro, que se cruzaban en sentido contrario, ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe el frenado de emergencia", ha afirmado este lunes el presidente de Renfe, Álvaro Fernández.

El accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), ocurrido en la tarde del domingo, ha dejado 40 muertos, entre ellos el maquinista del tren de Renfe.

A las 19:45 horas de este domingo, un tren de Iryo que recorría la línea de Alta Velocidad Málaga-Madrid descarrilaba. Lo hacía en los desvíos de entrada de vía 1 de Adamuz, invadiendo la vía contigua. En concreto, los vagones 6,7 y 8 se salían de los raíles y el último volcaba.

Por la otra vía circulaba un Alvia de Renfe que realizaba la ruta Madrid-Huelva, que impactaba contra el otro tren, lo que provocó que sus dos primeros vagones cayesen por el terraplén adyacente de cuatro metros.

Este lunes, en una entrevista en la Cadena SER, el presidente de Renfe ha descartado que el accidente ferroviario se deba a un exceso de velocidad.

Uno de los trenes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y otro, a 210. Ambos por debajo de la velocidad límite en ese tramo concreto, de 250 kilómetros. La alta velocidad en España puede ir a 300 kilómetros de velocidad máxima.

Aunque ha evitado especular sobre las razones, el presidente de Renfe ha apuntado a un fallo del material -o del tren o de la infraestructura-, ya que el sistema de seguridad y señalización activo en esa línea, el LZB, está diseñado para evitar errores humanos. También ha adelantado que las ruedas del tren no se han localizado todavía.

Absolutamente desintegrados

En cualquier caso, ha detallado que el sistema de seguridad de la vía hace que, "cuando un obstáculo está en la vía, se bloquea el surco e impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren".

Con todo, ha subrayado que "los dos primeros coches del tren de Renfe, un Alvia, están absolutamente desintegrados" y el acceso es "muy complicado".

Respecto a la infraestructura, ha recordado que en mayo del año pasado concluyó una reforma completa, por lo que debería de estar en "óptimas condiciones" para la circulación.

Fernández también ha apuntado que la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía podría estar cortada más de un día, debido a las tareas de recuperación de la vía y de los materiales, apuntando ahora a más de tres o cuatro días.

Cabe apuntar también que el tren de Iryo que descarriló ayer había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022.