Accidente en Aldamuz.

Accidente en Aldamuz.

Observatorio de la movilidad

El Gobierno usa el hallazgo de las ruedas del Iryo a 300m de Adamuz para incidir en que la culpa fue del convoy, no de la vía

El ministro ha desvelado que hay marcas en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo 6189.

Más información: Tensión en la cúpula de Adif ante las pruebas que apuntan a un fallo de la vía en el accidente mortal de Adamuz

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Las claves

El hallazgo de un bogie del tren de Iryo a unos 370 metros del accidente en Adamuz refuerza la tesis del Gobierno de que la responsabilidad podría estar en el convoy y no en la vía.

El ministro de Transporte, Óscar Puente, destaca la existencia de marcas en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo 6189, lo que podría aportar detalles clave para la investigación.

Las investigaciones iniciales apuntaban a un posible fallo en la vía, pero el Gobierno y Adif aseguran que las últimas inspecciones indicaban que el carril estaba en condiciones adecuadas.

El cambio en el relato oficial se produce tras la aparición de nuevas pruebas y evidencias, como los audios del maquinista y el bogie localizado en el túnel.

El Gobierno comienza a armar su relato en el accidente de tren en Adamuz (Córdoba) en torno a la idea de que el tren de Iryo tiene culpa o al menos parte de ella a pesar de que las primeras hipótesis apuntan a que el origen está en la vía.

Hay un hallazgo importante en el que se centran los investigadores ahora: el bogie del tren de Iryo descubierto a unos 370 metros del accidente, en un túnel subterráneo.

Este bogie, localizado gracias a un fotógrafo del New York Times, es importante ya que puede aportar nuevos datos a la investigación y ofrecer pistas definitivas sobre qué pasó en el accidente que ha provocado la muerte de al menos 43 personas.

Desde el entorno del Gobierno se desliza la idea de que la aparición de esta pieza del tren a 300 metros del accidente y al lado de un arroyo, que algunos medios dicen que no estaba identificada por la Policía, apoya la teoría de que la vía no es el problema. 

Sería la demostración, inciden, de que el Iryo sufrió algún tipo de problema técnico que podría haber sido parte de la causa del siniestro en el que han fallecido, al menos, 43 personas. 

El propio New York Times achaca a expertos estadounidenses la teoría de que "si una pieza se encuentra lejos del lugar del siniestro, podría significar que fue la causa del descarrilamiento. Si se encuentra junto con los otros restos o cerca, puede significar que se desprendió tras el descarrilamiento y la colisión". 

Pero de momento, de la pieza hallada, Adif sólo ha confirmado a EL ESPAÑOL-Invertia que ya había sido localizada y las autoridades policiales y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tienen constancia de ella para su análisis.

En concreto, la Guardia Civil tenía localizada esa pieza desde el pasado lunes a través de un sistema de infografía forense 3D que se obtiene de drones.

El Equipo Central de Inspecciones Oculares ha realizado la identificación y reseña, pero debido a su volumen y peso, se ha dejado en el lugar del hallazgo. Es una de las cientos de evidencias que se están recopilando en el lugar.

Este hallazgo ha coincidido en el tiempo con las declaraciones realizadas por el ministro de Transporte, Óscar Puente.

El ministro ha desvelado que hay marcas en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo 6189.

Recordemos que un bogie es una estructura rodante bajo un vagón que contiene los ejes, las ruedas, la suspensión y los frenos. Se trata, por tanto, de una pieza fundamental para la estabilidad del convoy, y que permite que pueda moverse por las vías.

Las muescas están en los vagones que se mantuvieron sobre la vía. Los otros tres vagones (del sexto al octavo) son los que descarrilaron e invadieron la vía contigua justo cuando pasaba el Alvia de Renfe provocando el accidente.

Y la clave para Puente está en ver “por qué se han producido esas marcas, qué es lo que las ha hecho, si había algo sobre las vías o si era la propia vía que estaba empezando a romperse”.

Saber esto es importante para señalar un culpable o incluso repartir la culpa. Si es la vía la que causa las muescas el responsable es Adif, pero si las marcas son del tren de Iryo es la compañía ferroviaria la que debe responder.

Y esta segunda parte es la que más le interesa al Gobierno porque es la que alimenta la tesis de que Iryo puede ser el causante del accidente. Es decir, es la forma de demostrar que la vía, de la que es responsable Adif, no es la culpable.

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Relato del Gobierno

La versión del Gobierno ha dado un giro radical desde el pasado domingo cuando se produjo el accidente de tren en Adamuz.

Las primeras declaraciones de Puente hablaban mostraban mucha precaución y hablaban de un accidente “extraño”.

¿Por qué? Porque se ha producido en una recta, el tren que ha descarrilado es "relativamente nuevo" y la vía "terminó de renovarse en mayo”.

Teoría que asumió la propia Iryo. La compañía -participada por Trenitalia, Air Nostrum y Globalvia- también habló de accidente “extraño” y aportó datos del tren.

En concreto, dicho tren fue fabricado en 2022 y su última revisión se realizó el pasado 15 de enero. Por lo que es muy difícil que el tren sea el culpable.

Por lo que todo parecía indicar que el tren prácticamente quedaba fuera de las acusaciones iniciales, pero incluso también de las hipótesis de los investigadores.

Sin embargo, a partir del martes 20 de enero la versión del Gobierno empieza a cambiar. Primero con Puente desmintiendo la hipótesis de que una rotura en la vía fuera la culpable.

Después aseguró que el tramo de la vía investigado fue colocado en mayo y que “no ha habido ningún elemento que nos indique que algo estaba mal”.

Los investigadores fotografían el bogie descubierto junto a un arroyo a más de 300 metros del lugar del accidente.

Los investigadores fotografían el bogie descubierto junto a un arroyo a más de 300 metros del lugar del accidente.

Tesis que corroboró más tarde la propia Adif. La empresa pública aseguró ayer que en noviembre realizó la última inspección sobre el terreno realizada en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en el entorno de Adamuz (Córdoba).

En concreto, la inspección se realizó en un tramo de 4 km y la conclusión fue que “el carril se encontraba en condiciones adecuadas”.

Y ahora el relato ha dado un giro tras los audios filtrados del maquinista de Iryo, el hallazgo del bogie de Iryo y de las muescas encontradas en los cinco primeros vagones del tren de la compañía ferroviaria.