La presidenta Ursula von der Leyen, durante la presentación del plan para desengancharse de la energía rusa

La presidenta Ursula von der Leyen, durante la presentación del plan para desengancharse de la energía rusa CE

Energía

Bruselas pide a España que use los créditos Next Generation para impulsar la independencia energética

Nuestro país todavía no ha pedido los 70.000 millones de préstamos que le corresponden, aunque Calviño anuncia que lo hará en junio.

21 mayo, 2022 04:02
Bruselas

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La Comisión Europea pide a España que utilice los créditos blandos Next Generation para acelerar la transición verde y la independencia energética, una prioridad que ha cobrado mayor urgencia si cabe tras la invasión de Rusia a Ucrania. El Gobierno de Pedro Sánchez solicitó el año pasado los 70.000 millones en subvenciones que corresponden a nuestro país, pero no los otros 70.000 millones en préstamos por miedo a su impacto en la deuda pública. Sin embargo, la vicepresidenta Nadia Calviño ha anunciado tras el estallido de la guerra que presentará la demanda en las próximas semanas.

El plan que aprobó el pasado miércoles Ursula von der Leyen para que la UE se desenganche del gas de Rusia y logre la soberanía energética requerirá una inversión adicional de 210.000 millones de euros de aquí a 2027. Unos fondos que deben destinarse principalmente a acelerar el despliegue de las renovables, impulsar el ahorro energético, adaptar la industria para que use menos combustibles fósiles, aumentar la producción de biometano, mejorar la red eléctrica o construir gaseoductos y oleoductos alternativos a Rusia. 

¿De dónde saldrán estas cantidades? Para financiar el plan (que en la jerga bruselense se llama REPowerEU), Bruselas pretende movilizar hasta 300.000 millones de euros. Pero, en realidad, sólo 20.000 millones constituyen "dinero nuevo": se generará mediante la venta de nuevos permisos de emisión para la industria, que representan alrededor de 250 millones de toneladas extra de CO2. Estos 20.000 millones se utilizarán para aumentar las subvenciones de Next Generation.

Un apaño que ha enfurecido a las organizaciones ecologistas, que denuncian que de este modo se socavan los objetivos de la transición verde. "Financiar el plan vendiendo permisos de contaminación es un error, al igual que construir más infraestructuras para el gas fósil o aumentar el uso de la biomasa. Eso solo prolongará nuestra dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y pondrá en peligro los objetivos climáticos", critica la portavoz de WWF, Ester Asin.

En todo caso, el Ejecutivo comunitario ha indicado que la principal fuente de financiación del plan REPowerEU son los 225.000 millones de créditos Next Generation que aún no se han solicitado. "Se anima especialmente a los Estados miembros a recurrir a esta considerable fuente de financiación con el fin de pagar reformas e inversiones adicionales que aceleren la puesta en práctica de los objetivos de REPowerEU", señala la Comisión.

Condiciones favorables

Bruselas destaca que estos préstamos tienen condiciones "muy favorables" gracias a la alta calificación de la deuda de la UE y a la fuerte demanda de los inversores. Además, gozan de un periodo de gracia de 10 años, lo que permitirá a los Estados miembros beneficiarse del crecimiento desencadenado por las reformas e inversiones antes de empezar a devolverlos. Después, tendrán que hacer pagos anuales equivalentes al 5% de la cantidad recibida.

En caso de que algún país no solicite los créditos que le corresponden 30 días después de la entrada en vigor de este plan, los recursos se pondrían a disposición de otros Estados miembros. Si se cumple el anuncio de Calviño, España se convertirá en el Estado miembro con más recursos disponibles (los 70.000 millones antes mencionados), ya que Italia ya pidió sus préstamos (122.600 millones) el año pasado.

Al reclamar los préstamos de Next Generation, el Gobierno de Sánchez debe presentar un nuevo plan de inversiones y reformas, ya que al igual que ocurre con las subvenciones, su desembolso está condicionado al cumplimiento de hitos y objetivos. Bruselas exige que el plan tenga al menos un capítulo entero dedicado a REPowerEU.

Entre las inversiones que se pueden incluir en este capítulo específico se encuentran medidas para reducir el consumo energético; mejoras en la eficiencia energética de los edificios o instalación de placas solares (que serán obligatorias en todas las construcciones nuevas desde 2029); electrificación de la industria y del transporte (incluyendo los trenes); impulso a las renovables y el hidrógeno verde; compra de vehículos de transporte público de cero emisiones; formación de trabajadores para el sector de las renovables; o infraestructuras para diversificar el suministro de gas, como terminales de GNL o gaseoductos.

En cuanto a las reformas que pueden financiarse con créditos Next Generation, Bruselas recomienda ayudas fiscales para las empresas y consumidores que sustituyan la calefacción que usa combustibles fósiles por otra menos contaminantes; incentivos para mejorar la formación de los trabajadores de la construcción; reformas para mejorar la flexibilidad del sistema eléctrico; o sobre todo la aceleración de los plazos de concesión de permisos para parques de renovables. Von der Leyen quiere pasar de la actual media de entre 6 y 9 años a 1 año.

¿Cómo se paga el MidCat?

Aparte de los préstamos Next Generation, el Ejecutivo comunitario autorizará redirigir parte de las ayudas regionales y agrícolas al nuevo objetivo prioritario de lograr la independencia energética. Se trata de un máximo del 7,5% adjudicado a cada país de fondos estructurales (2.654 millones en el caso de España) y del 12,5% del dinero para desarrollo rural (675 millones).

El grupo de Ciudadanos en la Eurocámara ha presentado una interpelación escrita ante la Comisión en la que se queja de que se desvíen estos fondos, esenciales entre otras cosas para garantizar la seguridad alimentaria, que también está en riesgo por la guerra. "No podemos cargar sobre los hombros del sector primario o sobre las regiones un peso que no les corresponde", afirma la eurodiputada naranja Susana Solís.

Solís pide un mecanismo específico de financiación para el gaseoducto MidCat entre España y Francia. Un proyecto que fue abandonado en 2019 por Madrid y París por sus elevados costes (3.000 millones de euros), pero que ahora los dos países quieren resucitar -eso sí, financiado por la UE- para diversificar las rutas de suministro y reducir así la dependencia de Rusia. También el Ejecutivo comunitario defiende ahora poner en marcha el MidCat.

"Si queremos tener éxito en crear un mercado global de gas natural licuado, tenemos que aprovechar todo el potencial de las terminales de GNL en la Península Ibérica. Y para hacerlo, este gas tiene que encontrar su camino hacia el resto de Europa (...) La interconexión de gas es muy importante para nosotros y nos ayudará a diversificar los suministros de gas. También tendrá un efecto positivo en los precios", dijo el pasado miércoles el vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans

Además de un gasoducto directo con Argelia, nuestro país tiene 6 terminales operativas de GNL (la cifra más alta de todos los Estados miembros), que representan el 42% de la capacidad total de la UE. Eso sí, el Ejecutivo comunitario subraya que el nuevo gaseoducto deberá ser compatible con el hidrógeno verde, considerado por la UE como una energía del futuro. Sin embargo, en el plan REPowerEU no se aclara cómo se financiará la interconexión entre España y Francia ni se fija ningún calendario.

Guerra Rusia -Ucrania