El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Pablo Casado. EP

Macroeconomía

Sánchez descarta pactar la Agencia para repartir los fondos europeos como dio a entender Casado

El presidente quiere capitalizar la entrada de dinero a España, mientras Calviño tendrá que seguir negociando en Bruselas el reparto de los fondos.

3 septiembre, 2020 02:30

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La propuesta del líder de la oposición, Pablo Casado, de consensuar la creación de una Agencia para la reconstrucción que coordine el reparto de los fondos procedentes de la Unión Europea fue acogida con frialdad en La Moncloa ayer, miércoles.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su mano derecha, Iván Redondo, llevan semanas trabajando en la Oficina que coordinará desde La Moncloa ese reparto de fondos y no tienen intención de modificar sus planes para hacer un gesto a la oposición, según reconocen a este periódico fuentes próximas al gabinete económico.

En La Moncloa se considera que los 140.000 millones de euros que España recibirá en los próximos años son fruto de una negociación política y entienden, por tanto, que debe ser el Gobierno el que gestione y reparta las ayudas. 

De hecho, una parte de las transferencias directas por valor de más de 70.000 millones de euros que España recibirá en los próximos años ya estarán incorporadas en los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE) que se negociarán con Ciudadanos y el PNV, entre otras fuerzas políticas.

En este contexto, Sánchez quiere capitalizar ese éxito logrado en Bruselas y no está dispuesto a ceder protagonismo a una Agencia estatal consensuada con Casado y dirigida por una figura de consenso.

De cara a los próximos años, el resto de partidas que vaya liberando la Unión Europea también tendrán que ser negociadas entre el Gobierno español y la Unión Europea, con lo que el Ejecutivo tiene dudas de la efectividad de crear una Agencia de este tipo.

Así, aunque los fondos se gestionen desde La Moncloa, el papel de la vicepresidenta económica, Nadia Calviño seguirá siendo clave por la interlocución con Bruselas.

El papel del Ibex

Tras el éxito de convocatoria del presidente del Gobierno el pasado lunes en la Casa de América, donde reunió a los principales rostros de la empresa española, la propuesta de Casado llega en un momento en el que Sánchez considera que no necesita su apoyo para acercarse al sector privado.

Tanto es así que el presidente del Gobierno incorporará a algunos de los primeros ejecutivos del Ibex 35 en el órgano consultivo estratégico que creará para el reparto de fondos, según fuentes conocedoras de los planes del presidente.

Serán figuras de primer nivel que estarán acompañadas de otro tipo de expertos del mundo económico y otros ámbitos para no dar la imagen de que este Gobierno deja en manos del Ibex la gestión del dinero procedente de Europa, algo que sería inadmisible desde un punto de vista político.

En el entorno de la patronal, sí se vería con buenos ojos que el Gobierno pactara con el principal partido de la oposición el modelo con el que deben repartirse los fondos. Pero este deseo se enmarca en la petición de la CEOE de buscar consensos políticos más que en este asunto en concreto sobre el que no ha habido un pronunciamiento oficial.

Como avanzó este periódico, la CEOE y PwC ya tienen preparada la estructura y el equipo de una Oficina Técnica de Apoyo para Proyectos Europeos para aportar ideas al Gobierno sobre cómo deben presentarse a Bruselas las propuestas finalistas candidatas a recibir esos fondos.

Sin figura de consenso

Aunque Pablo Casado apuntó a que la Agencia para la Reconstrucción podría estar liderada por un exgobernador del Banco de España o algún excomisario sin afinidad política, lo cierto es que la distancia que le separa con Pedro Sánchez complica cualquier quiniela para ese cargo.

En el caso del Banco de España sería difícil tanto por la vinculación que sus exgobernadores han tenido con los ministros de Economía que han impulsado sus nombramientos, como por la mala reputación que arrastran muchos de ellos por su gestión de la crisis de 2008.

Si bien con Jaime de Caruana se fraguó la 'burbuja' crediticia, con Miguel Ángel Fernández Ordóñez se dieron los primeros pasos para la gestión de una crisis financiera que tuvo como resultado un rescate. Después, Luis María Linde es una figura ligada al PP y al rescate de Bankia o la resolución del Banco Popular. 

Con estos antecedentes, el gobernador de mayor consenso entre los partidos políticos es el actual, Pablo Hernández de Cos, pero sería impensable que dejara su actual cargo para pilotar una Agencia estatal.

De este modo, las quinielas no tienen sentido, ya que no parece posible que el Gobierno ofrezca a Casado consensuar el nombramiento de un 'Vittorio Colao español' para dirigir una Oficina o Agencia.

El deseo del presidente del Ejecutivo de liderar el reparto hace que haya miradas centradas en el economista Manuel de la Rocha, como una de las figuras que podría salir reforzada en competencias para la gestión de esas ayudas.

Su nombre suena porque al estar al frente de la dirección general de Asuntos Económicos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno tendría lógica que fuera un asesor de Sánchez quien llevara la voz del Ejecutivo en las conversaciones con empresarios y otros agentes sobre el reparto de fondos.

Montero rebaja expectativas

Con todo esto, pese al entusiasmo con el que el presidente del PP anunció su propuesta para crear una Agencia para la Reconstrucción para evitar que La Moncloa se convierta en una "procesión de lobbies" pidiendo acceso a las ayudas, no parece que la idea se vaya a materializar en un pacto.

De hecho, la ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, rebajó las expectativas en la rueda de prensa posterior al encuentro de Casado con Sánchez.

Hasta el punto de que Montero calificó la idea del presidente del PP de "anecdótica" y se centró en el "no" del líder de la oposición a negociar los Presupuestos con Unidas Podemos y a la renovación de cargos en las instituciones.