El cantaor Tito Losada, en la Audiencia Nacional.

El cantaor Tito Losada, en la Audiencia Nacional.

Tribunales CASO VILLAREJO

Dos cantaores confirman las "fiestas gitanas" del comisario de Barajas que el fiscal tacha de "dádivas"

Tito Losada y Marta Heredia comparecen como testigos el mismo día que el agente de Asuntos Internos Diego Fraga confirma que Salamanca tenía ingresos ajenos al sueldo oficial.

9 enero, 2024 16:58

"Esto parece un tablao; todos ustedes ahí vestidos de negro", ha bromeado la cantaora Marta Heredia este martes ante un tribunal de la Audiencia Nacional. Declaraba como testigo ante el tribunal presidido por la magistrada Ángela Murillo, a quien se ha oído reír al escuchar el inesperado símil de la artista.

Tras el chascarrillo, Heredia ha confirmado que acudió a cantar a las fiestas en las que participó el excomisario del Aeropuerto de Barajas, Carlos Salamanca, acusado en este juicio.

La Fiscalía, que pide para él diez años de cárcel, cree que estas celebraciones, así como relojes de lujo, dinero en efectivo, un viaje a Londres y el uso de un Porsche Panamera, eran "dádivas" que recibió a cambio de proveer un "trato VIP" a altos cargos de Guinea Ecuatorial que querían entrar en España discretamente.

Estos regalos, que el expolicía niega que fueran tal —nada más allá de una normal amistad, por "cariño" y "familiaridad"—, provendrían de su antiguo amigo, el empresario Francisco Menéndez, también acusado en este proceso judicial.

"Nos llamó para hacer una fiesta privada en un restaurante, en el [Casa] Piluca. Ahí íbamos a cantar Tito y yo. Hubo unas cuantas fiestas privadas. Nos pagaba Carlos... 200, 300 euros", ha señalado la cantaora, confirmado que recibió dinero en efectivo. Tito, a quien se ha referido, es el cantaor Tito Losada, que forma parte del mismo grupo que Heredia y que también ha comparecido como testigo en la Audiencia Nacional.

Antes de ellos, ha sido interrogado bajo la misma condición el agente de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) Diego Fraga, que ha sostenido que quien fuera comisario de Barajas entre 2005 y 2010 debía gozar de una fuente de ingresos ajena a su salario oficial. Así lo concluyó la UAI tras indagar en sus cuentas bancarias y después de registrar la vivienda de Salamanca y dependencias policiales del aeropuerto.

Fraga también ha señalado que Asuntos Internos inspeccionó las bases de datos para buscar información sobre los altos cargos de la petrolera estatal guineana Gepetrol, para la que Menéndez realizaba labores de consultoría externa y en cuya cúpula figuran varios familiares del presidente del país, Teodoro Obiang.

"Hicimos las comprobaciones en las bases de datos... Hicimos un chequeo y pudimos ver la expedición de visados en frontera, que es un mecanismo excepcional, a un directivo de Logística de Gepetrol", ha señalado el policía.

Este martes se ha celebrado la segunda sesión del juicio de la pieza 1 —la llamada King— del caso Villarejo. El excomisario José Manuel Villarejo, que da nombre a toda esta macrocausa compuesta por decenas de piezas, no está acusado en esta rama. Aunque este lunes, cuando fue el turno de los interrogatorios de Salamanca y Menéndez, ambos acusados le mencionaron.

Menéndez, el "pagafantas"

"Yo he sido el pagafantas de las fiestas de toda esta gente", resumió Menéndez este lunes sobre los supuestos regalos a Salamanca a cambio del "trato VIP" a sus clientes guineanos.

"Conocí a un empresario que me dijo: 'Yo creo que deberías conocer a Carlos Salamanca' y me lo presentó. Me dijo que era un facilitador, que me ayudaría, que si le trataba bien, él me haría unos favores que mis clientes [de Guinea Ecuatorial] me iban a agradecer mucho", narró Menéndez.

Como "consultor jurídico externo" de los altos cargos ecuatoguineanos, el empresario relató que entre sus labores se incluía la de facilitar que los extranjeros puidieran introducir "maletas con dinero en efectivo" a través del aeropuerto, sin declararlas en la aduana, esquivando el control.

Por su parte, Salamanca se desvinculó de la imagen de "amante del lujo" que le atribuye Menéndez, quien le regaló al comisario un Rolex de 30.700 euros. "No sabía el precio exacto. Que sea aficionado y que me gusten no quiere decir que sepa los precios...", se defendió Salamanca, antes de declarar que él también dio un reloj de lujo a su entonces amigo.

Según Menéndez, fue Salamanca quien intermedió para que el empresario contratase al excomisario de Policía José Manuel Villarejo y se encargase de realizar el llamado Informe King, dedicado a favorecer la sucesión de un hijo del dictador de Guinea Ecutorial sobre otro de los herederos.

Preguntado por este extremo, Salamanca defendió este martes que nunca actuó de intermediario entre Menéndez y Villarejo. Según su versión, fue el primero el que le consultó por éste último y se limitó a ensalzar las capacidades profesionales de su colega.

"Cometí el error de ayudar durante tantos años a esta gente", lamentó durante su interrogatorio Francisco Menéndez, antes de reconocer que, siguiendo el consejo del autodenominado miembro del CNI David Rodríguez Vidal, le aportó documentación sobre estos asuntos, que este último presentó en la Fiscalía Anticorrupción.

"Decidí colaborar, aunque mi primer abogado me dijo que había visto a gente como yo morir de un accidente de coche...". Con la denuncia anónima de Vidal, que la firmó con el pseudónimo guineano de Asunción Mba, comenzó el llamado caso Villarejo, que acumula actualmente casi medio centenar de piezas separadas.