Marlaska y Delgado se saludan en el Senado tras el incidente por los audios de Villarejo.

Marlaska y Delgado se saludan en el Senado tras el incidente por los audios de Villarejo. Efe

Tribunales

La comprometida oferta del juez a Dolores Delgado para que se persone como víctima de Villarejo

García-Castellón acuerda citar a la fiscal general para ofrecerle actuar contra el excomisario por un delito de calumnias al implicarla en la pieza Pit.

15 julio, 2022 21:03

El juez del caso Tándem, Manuel García-Castellón, ha acordado "citar en calidad de perjudicada" a la fiscal general, Dolores Delgado, para ofrecerle la posibilidad de personarse en la pieza Pit como perjudicada por los presuntos delitos del excomisario José Manuel Villarejo.

La pieza Pit se abrió el 3 de julio de 2018 para investigar la contratación de Villarejo por el empresario Ángel Pérez-Maura para que le librara de la extradición cursada contra a él por Guatemala.

La Fiscalía guatemalteca y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) acusaron a Pérez-Maura de haber pagado sobornos por importe de 30 millones de dólares al expresidente Otto Pérez Molina y su vicepresidenta, Roxana Baldetti, a cambio de la adjudicación de la ampliación de la Terminal de Contenedores Quetzal.

La extradición, solicitada en abril de 2016, contó con la oposición de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y acabó siendo denegada por la Sala de lo Penal en mayo de 2018.

En septiembre de ese año trascendió que, según las investigaciones de la pieza Pit, Villarejo había invocado el nombre de Dolores Delgado como una de las personas que, junto al exjuez Baltasar Garzón, había ayudado a dificultar la extradición desde su cargo de fiscal de la Audiencia Nacional.

"Muy tronca"

En la pieza Pit figuran grabaciones subrepticias hechas por Villarejo de reuniones con Pérez-Maura que tuvieron lugar pocas semanas antes de la detención del excomisario, el 3 de noviembre de 2017. Hasta ese momento, el naviero había desembolsado 7,6 millones de euros por las supuestas actuaciones de Villarejo para impedir la extradición.

Una de esas grabaciones fue efectuada el 17 de julio de 2017. En ella Villarejo aseguraba a Pérez-Maura que Delgado y Garzón (al que apoda el mago) habían estado presentes en una reciente reunión entre el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso, e Iván Velásquez, en aquel momento comisionado de la CIGIG, en la que la entonces fiscal y el exjuez habrían contrarrestado la petición de medidas cautelares contra el empresario español.

"Es muy amiga y muy, muy tronca", se oye presumir a Villarejo. Un dato, como mínimo, le desmiente: el policía se refiere a ella varias veces como María Dolores, cuando Delgado lleva a gala llamarse Dolores, a secas, y todo el que realmente la conoce lo sabe. Por lo demás, tanto la Fiscalía de la Audiencia Nacional como CIGIG desmintieron el encuentro narrado por Villarejo.

Anotación en la agenda de Villarejo de una comida con BG y Lola que se habría celebrado el 4 de julio de 2017.

Anotación en la agenda de Villarejo de una comida con "BG y Lola" que se habría celebrado el 4 de julio de 2017. E.E.

También en septiembre de 2018 se conocieron los audios de una comida (celebrada en 2009) en la que Villarejo, Delgado, Garzón y otros policías hablaban de temas judiciales y se expresaban en términos machistas y homófobos dirigidos, entre otros, al entonces juez Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior.

Fue un momento muy crítico para la entonces ministra de Justicia, cuya dimisión no sólo reclamó la oposición sino también Podemos. La ayudó el hecho de que el suyo hubiera sido el tercer cese en un Gobierno que apenas llevaba cien días, tras la salida de Màxim Huerta y de Carmen Montón.

Cuatro años después, el juez instructor del caso Tándem se ha dado cuenta de que "examinadas las actuaciones, se ha podido constatar que no se realizó, en su momento, el oportuno ofrecimiento de acciones como perjudicada" a Dolores Delgado.

Según explica García-Castellón en una resolución conocida este viernes, en la pieza Pit "aparecen referencias explícitas por parte de Villarejo a una posible participación en los hechos investigados en esta pieza de Dolores Delgado, quien hoy ostenta el cargo de fiscal general del Estado y que en aquel momento era fiscal de la Audiencia Nacional, [referencias] que podrían ser constitutivas de un delito contra el honor" tipificado en el artículo 215.1 del Código Penal. Este precepto castiga las calumnias e injurias contra autoridades y funcionarios.

Por ello, acuerda "citar [a Delgado] en calidad de perjudicada para realizar el
correspondiente ofrecimiento de acciones".

Fuentes conocedoras del procedimiento aseguran que el ofrecimiento es "endiablado" porque "tendría muy mala lectura que la fiscal general rechace actuar contra Villarejo pero, si decide personarse, existe la exceptio veritatis [probar la verdad del hecho imputado] para el delito de calumnias".

En todo caso, la decisión del instructor vuelve a poner el foco en un asunto tan incómodo para Delgado como su relación con Villarejo.

Prórroga de la investigación

Paralelamente, el juez, que ha acordado prorrogar seis meses más la investigación, ha desestimado la petición de Pérez-Maura de que declarasen como testigos el juez que tramitó la petición de extradición, Ismael Moreno, y los fiscales que intervinieron en ese expediente.

"Estos profesionales han intervenido por razón de su cargo, en tanto que miembros del Ministerio Fiscal o del Poder Judicial. El conocimiento de los hechos que pudieran tener está documentado en el acto procesal correspondiente o en las resoluciones o informes que obran en las actuaciones, por lo que no se requiere de más intervención en esta causa", argumenta García-Castellón.

El instructor sí ha accedido a las diligencias pedidas por los fiscales anticorrupción, entre ellas la declaración testifical de William Anthony Schwank, una de las seis personas, junto a Ángel Pérez Maura, cuya extradición fue pedida por Guatemala en relación con el contrato de la Terminal de Contenedores Quetzal. Schwank fue un arquitecto empleado de Pérez-Maura y pudiera tener conocimiento de los presuntos sobornos.

García-Castellón ha desestimado archivar el caso Pit para otro empresario y socio de Villarejo, Adrián de la Joya. "Existen indicios de su participación en las actuaciones que justifican la continuación del procedimiento contra él", indica el instructor..