Google Maps marca como 'territorios en disputa' las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos.

Google Maps marca como 'territorios en disputa' las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos. E.E.

Política

La UE abre la vía para multar a Google Maps por representar a Ceuta y Melilla como 'territorios en disputa' con Marruecos

El PP lleva al Parlamento Europeo la petición para que Ceuta y Melilla tengan las ayudas de las Regiones Ultraperiféricas en la UE.

Más información: Von der Leyen insiste en reclamar a Sánchez el "retorno rápido" a Marruecos de los migrantes que siguen en Ceuta.

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La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo investigará si la representación de Ceuta y Melilla con líneas discontinuas en Google Maps vulnera el Reglamento de Servicios Digitales y merece sanción.

Google califica las fronteras discontinuas como 'límites en disputa', aunque la ONU no considera a las ciudades autónomas españolas como territorios pendientes de descolonización ni en conflicto territorial.

El incumplimiento de la normativa europea sobre desinformación y seguridad podría acarrear a la matriz de Google, Alphabet, multas de hasta el 6% de su facturación global anual.

La iniciativa se impulsa en plena tensión geopolítica tras el asalto masivo a la frontera y las peticiones para equiparar a Ceuta y Melilla con las Regiones Ultraperiféricas de la UE.

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha abierto la vía para que la Unión examine si Google Maps puede ser multada por la forma en que dibuja las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos.

Los coordinadores de este órgano acordaron la semana pasada seguir tramitando una petición que denuncia que la plataforma marca esas fronteras como "territorios en disputa" mediante una línea discontinua.

Con esta decisión, la Eurocámara pone a Google Maps en el punto de mira político e institucional. Según las nomenclaturas oficiales de Google Maps, "las líneas discontinuas muestran los límites en disputa. Esto significa que las partes involucradas no están de acuerdo con respecto a la frontera".

Sin embargo, Ceuta y Melilla nunca han figurado en la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización de Naciones Unidas. Tampoco existe resolución de la Asamblea General ni del Consejo de Seguridad que cuestione la soberanía española sobre ambas.

Los eurodiputados quieren que Bruselas analice si un mapa que cuestiona de facto la frontera española en África es compatible con las obligaciones de las grandes plataformas digitales, recogidas en el Reglamento de Servicios Digitales (DSA).

El movimiento llega tras "la mayor crisis de seguridad que ha vivido Ceuta desde la Transición", según describe el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, el asalto masivo de los días 30 y 31 de julio. Como informó este diario, según los datos oficiales, alrededor de 100.000 personas fueron usadas para asaltar la frontera desde Marruecos y "poner en jaque" la soberanía española.

La petición, registrada como el expediente 2284/2026, sostiene que Google Maps utiliza para Ceuta y Melilla la misma simbología que reserva a fronteras "en disputa, no reconocidas internacionalmente o sujetas a litigio territorial".

El texto advierte de que esa representación "no se corresponde con la situación jurídica" de las dos ciudades autónomas y puede desinformar a millones de usuarios sobre las fronteras exteriores de la Unión Europea.

España defiende que su soberanía sobre Ceuta data de 1640 y en Melilla de 1497, y está apoyada en títulos jurídicos válidos de derecho internacional, anteriores a cualquier realidad que pueda considerarse Estado marroquí.

Esa soberanía, además, fue confirmada reiteradamente por la propia autoridad marroquí preestatal, mediante tratados firmados con los sultanes desde el siglo XVIII que reconocían la presencia y la soberanía española en ambas ciudades, tal como explica el catedrático Alejandro del Valle Gálvez, en un estudio para el Real Instituto Elcano.

Hasta 24.000 millones

Por eso, el texto pide que las instituciones europeas analicen si el mapa de Google vulnera el DSA. En concreto, reclama que la Comisión Europea estudie los posibles riesgos de desinformación sobre la soberanía de un Estado miembro y sobre las fronteras exteriores de la Unión.

El DSA obliga a las plataformas "muy grandes", como Google, a evaluar y mitigar riesgos sistémicos ligados a la desinformación, al discurso cívico y a la seguridad pública.

Y permite imponer multas de hasta el 6% del volumen de negocios anual global en caso de incumplimientos graves e intencionados, una cifra que en el caso de Alphabet se sitúa en torno a los 24.000 millones de dólares.

La petición pide además que Bruselas exija a Google que trace las fronteras de Ceuta y Melilla "de forma clara y continua" como límites internacionales reconocidos. Esto supondría dejar de tratarlas visualmente como si fueran territorios en disputa entre España y Marruecos.

Regiones ultraperiféricas

En la misma reunión, los coordinadores de la Comisión de Peticiones dieron otro paso en la batalla política por un estatus especial en la UE para Ceuta y Melilla. Respaldaron la continuación de la petición 1448/2025, que reclama para las dos ciudades un tratamiento equivalente al de las Regiones Ultraperiféricas.

El texto pide que la Unión estudie su inclusión en ese régimen, previsto en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE, como ya lo está Canarias. Como alternativa, plantea crear un estatuto especial basado en el artículo 174 del TFUE, centrado en la cohesión económica, social y territorial de regiones con desventajas graves y permanentes.

La petición sostiene que Ceuta y Melilla concentran una combinación de factores estructurales permanentes: "ubicación extrapeninsular en el continente africano, aislamiento respecto a las redes europeas de transporte y energía, condición de únicas fronteras terrestres de la UE con África y reducida superficie con elevada densidad de población".

Añade su dependencia económica del sector público, su régimen fiscal específico y un entorno geopolítico y migratorio de alta tensión, lo que describe como una "desventaja acumulada" que los mecanismos habituales de cohesión no corrigen.

Por ello reclama un acceso reforzado a instrumentos y programas europeos como el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el Fondo de Transición Justa, Horizonte Europa y los fondos de gestión fronteriza y de asilo, migración e integración.

También pide medidas específicas en el marco del Pacto Verde y de la Estrategia de Seguridad Interior, así como una unidad de coordinación en la Dirección General de Política Regional y Urbana para el seguimiento permanente de Ceuta y Melilla.

La propuesta demanda, además, una mayor implicación directa de Frontex en la protección de las fronteras exteriores de la Unión en las dos ciudades.

Pide que la agencia asuma tareas de vigilancia, control, gestión operativa y cooperación transfronteriza, siempre en coordinación con las autoridades españolas y respetando los derechos fundamentales y el derecho de asilo.

80 días del asalto

La polémica sobre el mapa de Google y sobre las ayudas europeas se produce cumplidos ya más de 80 días desde el asalto masivo del pasado verano. Ceuta acoge hoy ya a casi 3.100 menores extranjeros no acompañados y soporta una presión sobre sus servicios públicos que el Gobierno local considera "insostenible".

Además, fuentes policiales y militares han acreditado la presencia de efectivos marroquíes infiltrados entre los migrantes. Una emboscada en Benzú, en la que 70 atacantes agredieron a cuatro soldados españoles de madrugada, fue coordinada por estos militares en activo de Rabat, según confesó uno de los detenidos.

Informes de Inteligencia adelantados por este diario han identificado al menos a 72 militares marroquíes como coordinadores de los grupos de invasores dentro de Ceuta. Estos efectivos se habrían instalado en la ciudad, financiando y controlando asentamientos mientras observaban a las tropas españolas.

También, buques de guerra marroquíes irrumpieron sin autorización en aguas de Ceuta durante los días de la entrada masiva de migrantes.

Una fragata y varias patrulleras de la Marina Real navegaron en aguas de soberanía española, lo que obligó a la Armada a desplegar los buques Rayo, Santa María y Navarra para reforzar la vigilancia y disuadir nuevas incursiones.

Visita real a Ceuta y Melilla

La tensión diplomática y militar ha tenido su respuesta también en el plano institucional y simbólico. Los Reyes Felipe VI y Letizia visitaron los días 13 y 14 de octubre Ceuta y Melilla por primera vez, casi veinte años después del viaje de Juan Carlos I y Sofía que ya provocó una crisis con Rabat.

La Casa del Rey presentó el viaje como una muestra de compromiso "absoluto" con ambas ciudades tras la invasión migratoria.

En Ceuta, el presidente Vivas denunció ante el jefe del Estado que la "invasión" fue "concebida y organizada" para poner en jaque la soberanía española y reclamó el Gobierno, representado por el mando único de la crisis, Ángel Víctor Torres, que "nada que sea vital para Ceuta" dependa de terceros.

Las dos peticiones tramitadas en la Comisión de Peticiones se inscriben en este clima de alerta y reafirmación. Según se tramiten, podrán traducirse en requerimientos formales a Google y en la anunciada revisión del estatus de Ceuta y Melilla en el reparto de ayudas europeas.