Pedro Sánchez, en el Colegio de Arquitectos de Madrid, el martes. Europa Press
"Resistir": Sánchez da orden de cerrar filas y evitar dimisiones tras ser imputada la directora de la Guardia Civil
La tesis de Moncloa es que existe una campaña de desgaste al Gobierno y que no puede dar muestras de debilidad o de que son ciertas las acusaciones.
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La directora general de la Guardia Civil, el DAO de la Guardia Civil, la presidenta de la SEPI y la gerente del PSOE tienen en común que han sido imputados en los casos que afectan al Gobierno y al partido de Pedro Sánchez, y que a los cuatro los mantiene en el cargo.
Ya hace unos meses, el entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, quiso dimitir cuando fue imputado por el Tribunal Supremo, pero el presidente del Gobierno se lo impidió. Finalmente fue condenado.
Fuentes del Ejecutivo explican ahora que la orden de Sánchez es cerrar filas y evitar dimisiones.
La tesis de Moncloa para enrocarse de esa forma es que existe una campaña de desgaste y ataque al Gobierno y que, en esas circunstancias, no se puede permitir dimisiones que muestren debilidad o impresión de que son ciertas las acusaciones.
En los casos de Mercedes González, máxima responsable de Guardia Civil, y la gerente del PSOE, Ana Fuentes, se añade también el hecho de que ambas tienen una larga relación personal con el presidente del Gobierno.
Sorprende, sin embargo, que para Sánchez la imputación ya no sea motivo de cese, cuando sí lo fue antes, por ejemplo, en el caso de Vicente Fernández, que tuvo que abandonar la presidencia de la SEPI por un caso ajeno a ese organismo.
Además, el PSOE ha usado incluso la imputación como arma política contra otros partidos, convertida en su momento por el PP en "investigación judicial".
Ahora la tesis transmitida por el Gobierno es que una imputación no supone nada, solo posibilidad de declarar ante el juez con abogado.
El problema para Sánchez es la cantidad de personas cercanas imputadas, desde su propia esposa y su hermano, Begoña Gómez y David Sánchez, a José Luis Rodríguez Zapatero y sus hijas.
Fuentes del Gobierno explican que la delicada situación ya no admite más dimisiones en el Ejecutivo. La idea es resistir.