Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, entrevistado este martes en la televisión pública de la Región de Murcia.
El PP rebate los ataques a Feijóo por reclamar una 'ley de nietos' en 2022: "La pedía y la pide, pero no por la puerta de atrás"
Bolaños y Puente usan antiguos compromisos de Feijóo con los nietos de exiliados para acusarle de incoherencia, mientras Alma Ezcurra responde con el historial legislativo y el modelo de ley que defiende hoy el PP.
Más información: Los españoles de la ley de nietos votarán en la circunscripción que elijan: el PP exige conocer el dato provincia por provincia.
Alberto Núñez Feijóo niega la acusación de incoherencia que le lanza Moncloa por haber defendido una ley de nietos en el pasado y rechazarla ahora. Su partido sostiene que "pedía entonces y pide ahora una ley de nacionalidad", pero como ley formal y no "como una instrucción colada por la puerta de atrás, y sin garantías".
La cúpula del PP subraya que su propuesta siempre ha sido una "ley de Acceso a la Nacionalidad de los Nietos reformada", como consta en el programa electoral del PP de 2023, para descendientes de exiliados. Los populares rechazan que se equipare esto con la disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática.
Génova recuerda que recurrió en su totalidad esa norma ante el Tribunal Constitucional. Y que su objetivo es derogarla por "sectaria e ideológica" y redactar otra pactada en el Congreso, centrada en los hijos y nietos de represaliados.
Es decir, evitando la "manipulación" de la ley actual que, tras aprobarse el 19 de octubre de 2022, a los cinco días fue modificada de plano a través instrucción de la entonces directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, Sofía Puente, que "interpretó" como exiliados a todos los salidos de España entre 1936 y 1955.
La ofensiva contra Feijóo se ha articulado en redes sociales y en declaraciones públicas de ministros. Félix Bolaños ha difundido el viejo compromiso del líder del PP con la nacionalidad de los nietos para presentarlo ahora como contradictorio.
Difundo un tuit de Feijóo de 2022 pidiendo una ley para reconocer la nacionalidad a los nietos de los españoles del exilio. La aprobamos ese mismo año.
— Félix Bolaños (@felixbolanosg) June 30, 2026
Totalmente de acuerdo con el Feijóo de 2022. https://t.co/tVFcuYcBKh
Óscar Puente ha hecho lo mismo, enlazando tuits y entrevistas en las que el PP reivindicaba la nacionalidad para descendientes de exiliados españoles.
El ministro de Transportes lo ha tratado de confrontar con las acusaciones actuales a Pedro Sánchez de "ingeniería electoral" por parte de Feijóo. En paralelo, ha atacado a la portavoz popular, Ester Muñoz, por sus intervenciones sobre los exiliados.
Ánimo Alberto. No estás solo. https://t.co/DM8VumVp8i pic.twitter.com/8uCUB2qPBW
— Óscar Puente (@oscar_puente_) June 30, 2026
La respuesta de Génova la ha encapsulado Alma Ezcurra, vicesecretaria de Organización Sectorial.
En su tuit, defiende que el PP ha sido coherente en apoyar la reparación a los nietos del exilio, pero denuncia que el Gobierno "no repara el pasado, se garantiza el futuro" manipulando el censo.
Gracias por difundirlo, ministro @felixbolanosg
— Alma_Ezcurra (@ALMA_EZCURRA) June 30, 2026
Efectivamente, Feijóo pedía (y sigue pidiendo) una ley de nacionalidad, no una instrucción de una directora general, por la puerta de atrás y sin garantías, que contradice vuestra propia posición en el Congreso durante años… https://t.co/keGM0ts0Ho pic.twitter.com/N6bglJKG6B
La polémica estalla después de que el presidente del PP reprochara al Gobierno que, en apenas año y medio, se esté incorporando a millones de nuevos potenciales votantes mediante nacionalizaciones.
Campeón europeo
EL ESPAÑOL ha venido detallando cómo España se ha convertido en campeón europeo en nacionalizar extranjeros. El fenómeno se ha acelerado con la disposición para nietos de exiliados, regularizaciones masivas y un volumen inédito de expedientes en consulados como el de Buenos Aires.
Las informaciones de este diario también han revelado el desatasco súbito de expedientes que llevaban meses en cajones consulares. Un desbloqueo que llegaba ocho meses después de expirar el plazo para solicitar la nacionalidad, con un ritmo de concesiones que dispara el censo exterior.
Otro de los elementos que alimentan la sospecha del PP es el modo en que se asigna provincia a muchos de estos nuevos españoles. Como ha desvelado este diario, hay descendientes que votarán en provincias que ni conocen, lo que se interpreta como una potencial distorsión de las circunscripciones.
Frente al documento que circula en el entorno de Moncloa, que le acusa de haber impulsado ya una ley de nietos en 2022, Feijóo responde con matices. Entonces, como presidente de la Xunta, apoyó reformas del Código Civil y propuestas específicas para descendientes de exiliados.
La diferencia clave, según el PP, es que esas medidas pasaron por el Parlamento y tenían perímetros claros de beneficiarios. Y así quedaba reflejado en el punto 344 del programa electoral de 2023, donde se habla de mantener el derecho de opción “garantizado por una ley de Acceso a la Nacionalidad de los Nietos reformada”.
Programa electoral PP 2023.
Génova destaca además que ese compromiso incluía una dotación presupuestaria específica. El texto del programa recogía la necesidad de reforzar los consulados encargados de tramitar los expedientes de nacionalidad, justo lo contrario de la externalización y el colapso que hoy critica Feijóo.
Distintas facetas
En los debates internos, la dirección del PP ha decidido separar tres planos de la discusión. Por un lado, la dimensión jurídica de la nacionalidad, que debe proteger a los herederos de represaliados y a los descendientes de la diáspora histórica.
Por otro, la dimensión electoral de esa nacionalidad, que exige controles y garantías para que la ampliación del censo no se convierta en un mecanismo de adulteración democrática. En este punto el PP pone ejemplos de países europeos que han optado por modelos distintos.
En Irlanda sólo votan en las generales los nacionales residentes en la isla. Italia y Francia, en cambio, han creado circunscripciones específicas para sus ciudadanos en el exterior, lo que evita que los votos de emigrantes distorsionen las provincias ya existentes y otorga más peso político a la diáspora.
La tercera dimensión que abre el PP es la de las garantías del voto exterior. La dirección reconoce preocupación en torno al voto por correo de los residentes ausentes, que es la vía mayoritaria y, a su juicio, "tiene menos garantías que el de los nacionales presentes y es mucho más susceptible a la corrupción".
En ese marco, Feijóo insiste en que no cuestiona la justicia de la reparación a los descendientes de exiliados, sino el modo en que el Gobierno está aplicando la ley.
Y sostiene que la diferencia entre una ley pactada y una instrucción "por la puerta de atrás" es la frontera entre política de memoria y "ingeniería electoral".