Pedro Sánchez, durante el acto 'España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación', este lunes en el Teatro Real de Madrid.

Pedro Sánchez, durante el acto 'España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación', este lunes en el Teatro Real de Madrid. Europa Press

Política

Sánchez se convierte en el primer presidente en ejercicio con uno de sus ministros condenado por corrupción

Otros ministros como Rato, Zaplana, Jaume Matas o Barrionuevo fueron condenados, pero cuando Aznar y González no eran ya presidentes.

Más información: El Supremo condena a Ábalos a 24 años de prisión por liderar un grupo criminal, a 19 años a Koldo y libra a Aldama de la cárcel por ayudar a la Justicia

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Las claves

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Pedro Sánchez es el primer presidente en ejercicio de la democracia con un ministro condenado por corrupción.

José Luis Ábalos, exministro de Transportes y mano derecha de Sánchez, ha sido condenado a 24 años de cárcel por hechos cometidos durante su etapa en el Gobierno.

A pesar de las sospechas y la imputación, Ábalos fue mantenido en cargos relevantes del PSOE hasta 2024 y sólo fue expulsado tras la detención de su asesor.

La condena de Ábalos es la más alta impuesta a un exministro en la historia democrática de España.

Pedro Sánchez ya es el primer presidente del Gobierno en ejercicio de la democracia con uno de sus ministros condenados por corrupción.

José Luis Ábalos ha sido condenado a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo por hechos que tuvieron lugar mientras fue ministro de Transportes entre 2018 y 2021. También era secretario de Organización del PSOE y mano derecha de Sánchez en el Gobierno y el partido.

Fue la persona que en su nombre defendió la moción de censura contra Mariano Rajoy que llevó a Sánchez a la Moncloa, precisamente, con la bandera de la lucha contra la corrupción.

Ábalos fue destituido de su cargo de ministro por Sánchez en julio de 2021, sin que nunca haya explicado las razones de esa decisión, aunque siempre hubo dudas razonables sobre si el presidente del Gobierno y líder socialista conocía algo de las actividades de su mano derecha.

Incluso, en 2023 le mantuvo como número uno de la lista del PSOE por Valencia, desoyendo las informaciones que ya apuntaban a "conductas impropias" de Ábalos.

Cuando estalló el caso en 2024, primero con la detención de su asesor Koldo García, también condenado por esta causa, Sánchez hizo que Ábalos fuera apartado del Grupo Socialista, se le pidió el escaño, pero prefirió mantenerse en el Grupo Mixto.

Sólo un año después fue expulsado del partido y cuando fue imputado, Sánchez compareció ante los periodistas en la sede central del PSOE para pedir disculpas.

Al preguntársele si asumía responsabilidades por la conducta de su mano derecha, aseguró que sí, pero en realidad se limitó sólo a esa declaración. Hizo exactamente igual en junio de 2025 tras la imputación el sucesor de Ábalos en la Secretaría de Organización del PSOE, Santos Cerdán: asumió la responsabilidad política, pero sin trasladarla a hechos concretos. Ni se planteó la dimisión o la convocatoria electoral.

Ahora, todo indica que ocurrirá lo mismo tras conocerse una sentencia que es firme, que sólo admite recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional y que anticipa lo que puede ocurrir con otros sumarios en fase de instrucción que también afectan a Ábalos.

Además, la leve condena a Víctor de Aldama abre la puerta a que otros imputados en los distintos procedimientos que afectan al Gobierno y al PSOE den el paso de colaborar con la Justicia.

Sánchez no mueve un dedo

La publicación de la sentencia en el Tribunal Supremo ha coincidido este lunes con la participación de Sánchez en la clausura el acto España verde y digital. El impacto del Plan de Recuperación, en el Teatro Real de Madrid.

Obviamente, cumpliendo con una estrategia de Moncloa que consiste en hacer ver que la vida sigue al margen de los escándalos de corrupción, no hubo mención en la intervención del presidente a la sentencia del Supremo.

Fuentes de Moncloa aseguraron que son "un gobierno que cree en la transparencia, el mérito y la integridad como principios vertebradores del servicio público. A lo largo de estos años, hemos construido equipos, actuado, e impulsado numerosas leyes y regulaciones en virtud de ello".

"Por eso lamentamos y condenamos sin matices unos comportamientos que claramente han atentado contra esos principios. Y nos comprometemos a seguir trabajando para construir una España ejemplar en la que la corrupción no sea aplaudida ni tolerada", añaden.

Fuentes del Gobierno reiteran que la condena a Ábalos no llevará aparejada ninguna decisión de Sánchez, porque consideran que con su expulsión del partido ya se asumió.

En democracia ya han sido condenados otros exministros por corrupción, como Jaume Matas, Eduardo Zaplana o Rodrigo Rato, todos ellos del PP, pero por actos cometidos cuando ya no estaban en el Gobierno y, además, el presidente de esos Ejecutivos, José María Aznar, no estaba tampoco ya en su cargo cuando hubo sentencia.

Algo parecido ocurrió con José Barrionuevo, ministro del Interior de Felipe González, que fue condenado por el secuestro de Segundo Marey cuando ambos ya habían salido del Gobierno.

La de Ábalos es la pena más alta impuesta a un exministro de la historia democrática.