El vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, antes del comienzo de la sesión de control y a la misma hora que la UCO entraba en Ferraz.

El vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, antes del comienzo de la sesión de control y a la misma hora que la UCO entraba en Ferraz. Europa Press

Política

La entrada de la UCO en Ferraz conmociona el Congreso y Armengol lo desaloja para hacer un simulacro de incendio

Feijóo pide elecciones y se dirige a los socios para acabar con la "agonía política": "la situación es irrespirable".

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La entrada de la UCO en la sede del PSOE en Ferraz coincidió con el inicio de la sesión de control al Gobierno en el Congreso.

Francina Armengol ordenó desalojar el Congreso para realizar un simulacro de incendio, lo que aumentó la tensión en el ambiente político.

Dirigentes del PP y Vox aprovecharon la situación para acusar al Gobierno de corrupción y exigir elecciones inmediatas.

El simulacro de incendio fue interpretado por la oposición como una metáfora de la crisis política y judicial que atraviesa el Ejecutivo.

Faltaban apenas 15 minutos para que comenzara la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados cuando los móviles empezaron a vibrar con las alertas: a esa misma hora, agentes de la UCO estaban entrando en la sede del PSOE, en Ferraz.

Algunos ministros, que ya orbitaban en torno al hemiciclo, se enteraban por la prensa y decidían entrar en la sala de Gobierno del Congreso.

El fuego no era solo metafórico, porque precisamente este era el día elegido por Francina Armengol para realizar un simulacro de incendio y desalojar a sus señorías, trabajadores y periodistas rumbo a la Plaza de las Cortes.

Así han desalojado a los diputados y parte del personal de la Cámara este miércoles en el Palacio del Congreso en el marco de un simulacro de emergencia realizado en plena sesión de control al Gobierno

Iba a ser cuando la sesión de control llegase a su ecuador, a las 10 de la mañana. Un hecho insólito sobre otro inusual.

El control al Ejecutivo, marcado por las ausencias de Pedro Sánchez y Félix Bolaños, se volvía electrizante.

El primero en reaccionar a la entrada de la UCO era el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en los pasillos del Congreso.

"La situación de agonía política y el ambiente irrespirable exigen que los socios digan 'se acabó' y pidan la convocatoria inmediata de elecciones", afirmaba el líder de la oposición.

Feijóo recordaba que Sánchez estaba a esa hora en el Vaticano, reunido con León XIV. "Si quiere acercarse al Papa, debería recordar el séptimo y el octavo mandamientos: no robarás y no mentirás", añadía.

La semana horribilis de Sánchez se agrava. Comenzó el lunes, cuando se conoció el sumario del caso Zapatero; continuó este miércoles con la entrada de la UCO en Ferraz y seguirá, como decía Feijóo, con el juicio que comienza mañana contra el hermano de Pedro Sánchez y con la citación de Begoña Gómez el 9 de junio.

Al comenzar el Pleno, la portavoz del PP, Ester Muñoz, arrancaba admitiendo que "es muy difícil preparar una sesión de control" porque la actualidad sepulta cualquier previsión.,

La diputada preguntaba al vicepresidente Carlos Cuerpo "qué le parece la entrada de la UCO en Ferraz" y se dirigía después a los socios de Sánchez: "¿No se les cae la cara de vergüenza de seguir tragando con tanta corrupción?".

"Estercolero de corrupción"

Cuerpo trataba de responder con un tono tecnócrata y burocrático, despegándose la camisa del cuello y apelando a los "mecanismos preventivos".

Detrás de él, los diputados socialistas miraban compulsivamente el móvil.

El diputado Javier Cendón y la portavoz de la Ejecutiva, Montse Mínguez, hablaban por teléfono mientras se tapaban la boca para evitar que nadie pudiera leerles los labios. Todo ello mientras seguía la sesión de control.

Muñoz blandía el discurso más político frente a Cuerpo: "Sánchez puso a España al servicio de una banda de saqueadores". Y remataba: "A ustedes se les ha caído la careta. Son la mayor estafa de la Democracia".

Le seguía el diputado del PP Jaime de Olano, que hablaba de un "estercolero de corrupción". A lo que el vicepresidente Cuerpo respondía, ya con hartazgo ante la imposibilidad de imponer su discurso económico: "Esto es absurdo. Doy la pregunta por contestada".

Miguel Tellado empezaba su intervención bromeando sobre el simulacro de incendios que presenciarán a continuación: "Señores del partido socialista, en unos minutos van a escuchar unas sirenas, no se inquieten, no es la Policía Nacional, no es la Guardia Civil, no es la UCO: son los bomberos".

Asimismo, reconocía que dicho simulacro era una "muy buena metáfora de la situación actual": "Ustedes [refiriéndose al PSOE] han incendiado la política, han convertido el Congreso en una gran barbacoa de la cantidad de chorizos que tienen".

La tensión no terminaba ahí.

Los diputados abandonan el Congreso en el simulacro realizado este miércoles.

Los diputados abandonan el Congreso en el simulacro realizado este miércoles. Europa Press

La portavoz de Vox, Pepa Millán, también reprochaba al Gobierno la entrada de la UCO en Ferraz. Cuerpo, que se había quedado al frente de la nave, afirmaba que Vox era "indistinguible" del PP.

Pero incluso la líder de Podemos, Ione Belarra, sacaba a colación la novedad policial para reprochar al Ejecutivo "la enorme decepción que han provocado ustedes".

A las diez sonaban las alarmas para desalojar el edificio. Un aviso por megafonía y con Armengol anunciando que había que evacuar el hemiciclo.

Los diputados, periodistas, ujieres y el Gobierno abandonaban el edificio de forma ordenada y rumbo hacia la plaza de las Cortes, siguiendo las indicaciones de un personal identificado con chalecos naranja. Lo hacían más lento de lo previsto y sólo dos, los diputados de Sumar Verónica Martínez Barbero y Alberto Ibáñez llegaban donde estaban los médicos, que era el punto de encuentro.

Finalizaba el simulacro de incendio en un Congreso en llamas y con un Gobierno calcinado.